Pimiento con agujeros en hojas: causas y soluciones efectivas
- 06 Nov, 2025
Ver pimiento con agujeros en hojas es frustrante, sobre todo cuando el resto de la planta parece sano. Ese daño puntual suele ser señal de que algo –normalmente una plaga o una condición desfavorable– está mordisqueando tu cultivo. La buena noticia es que, con un buen diagnóstico, la solución suele ser sencilla y económica. A continuación te explico cómo identificar la causa concreta y qué medidas tomar para recuperar tus plantas.
Causas posibles del problema
1. Plaga de lepidópteros (orugas y larvas)
Las orugas de varias especies de mariposas son las culpables más habituales de los agujeros irregulares en las hojas de pimiento. Aparecen en primavera, sobre todo en Andalucía y Murcia, cuando las temperaturas rondan los 18‑24 °C y hay suficiente humedad nocturna. Las larvas se alimentan de los bordes y centros de la hoja, dejando manchas redondeadas y, en casos graves, hojas casi deshojadas. Su presencia se detecta fácilmente porque suelen quedarse inmóviles durante el día y se desplazan al anochecer.
2. Escarabajos del género Leptinotarsa (escarabajo de la patata)
Aunque son famosos por atacar la patata, el escarabajo de la patata también se alimenta del pimiento, masticando los márgenes de las hojas y creando “mordeduras en forma de herradura”. Este insecto es más frecuente en la meseta central (Madrid, Castilla‑León) donde los veranos son calurosos (>28 °C) y las noches frescas. Los adultos aparecen a finales de junio y pueden reproducirse rápidamente si no se controla.
3. Babosas y caracoles
Los caracoles y babosas son habituales en zonas húmedas como Galicia, la Costa Cantábrica y territorios con lluvias frecuentes en otoño. Estos moluscos raspan la superficie de la hoja, dejando agujeros pequeños y redondos acompañados de un delicado rastro de baba. Su actividad aumenta cuando la temperatura nocturna está entre 12‑16 °C y el suelo está siempre húmedo.
4. Deficiencia de calcio (pudrición blanda)
Aunque menos evidente, una deficiencia de calcio puede debilitar la pared celular y hacer que la hoja se parta con facilidad, simulando “agujeros”. Este síntoma se observa con mayor frecuencia en suelos arenosos de la Comunidad Valenciana, donde el calcio se disuelve rápidamente con el riego. Las hojas presentan bordes quebradizos y, al tocar, se rompen como papel.
5. Daño mecánico o por viento
En áreas ventiladas, como los valles del Ebro, el viento fuerte puede rasgar las hojas, creando cortes que parecen agujeros. Sin embargo, estos bordes son generalmente irregulares y sin larvas ni excrementos, y aparecen de forma simultánea en varias plantas del mismo sector.
Otras causas menos frecuentes
- Ácaros (causan manchas amarillas que pueden confundirse con agujeros).
- Enfermedades fúngicas como la antracnosis (provocan manchas negras que luego se rompen).
- Daño por herbicidas accidentalmente aplicados cerca del cultivo.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
Observación sistemática
- Ubicación del daño: ¿Los agujeros están en los bordes o en el centro de la hoja? Las orugas suelen crear grandes zonas removidas, mientras que los escarabajos dejan márgenes en forma de herradura y las babosas hacen perforaciones pequeñas y redondas.
- Momento del día: Si ves actividad al anochecer, piensa en babosas; si los agujeros aparecen después de la puesta del sol y se observan restos de capullo, la sospecha recae en orugas.
- Presencia de restos: Busca excrementos (pequeñas manchas negras) – señal de orugas – o baba brillante – indicio de babosas.
- Estado del suelo: Pincha a 5 cm de profundidad. Si está húmedo todo el día, el riesgo de babosas aumenta; si está seco y arenoso, la deficiencia de calcio es más probable.
Tabla de diagnóstico rápido
| Síntoma observado | Probable causa | Acción de comprobación |
|---|---|---|
| Agujeros grandes, bordes irregulares, restos de capullo | Orugas (lepidópteros) | Busca larvas al anochecer y examina la parte inferior de la hoja |
| Márgenes en forma de herradura, presencia de escarabajos piccoli | Escarabajo de la patata | Revisa el tallo y la base de la planta al amanecer |
| Agujeros pequeños, baba brillante, noche húmeda | Babosas / Caracoles | Coloca una trampa con cerveza; si atrapas moluscos, confirmas |
| Bordes quebradizos, caída al tacto, suelo arenoso | Deficiencia de calcio | Haz una prueba de pH y calcio; añade cal o yeso si es bajo |
| Cortes irregulares en varias plantas simultáneas | Daño por viento | Observa la dirección del viento y presencia de soportes débiles |
Una vez identificada la causa, procede con la solución adecuada en el siguiente bloque.
Soluciones paso a paso
Si la causa son orugas (plaga de lepidópteros)
- Control manual: Recorre el huerto al atardecer con guantes y retira las orugas a mano.
- Trampas de feromonas: Coloca tiras adhesivas en los bordes del cultivo; una tira de 10 cm × 1 m por cada 20 m² es suficiente. Cambia cada 7 días.
- Insecticida ecológico de Neem: Disuelve 5 ml de aceite de neem en 1 l de agua y rocía cada 5‑7 días durante 3 aplicaciones. El neem actúa como regulador de crecimiento y repele a las larvas sin dañar a insectos benéficos.
- Expectativa: Verás una reducción del daño en 5‑7 días y la recuperación del follaje en 10‑14 días.
Si la causa es el escarabajo de la patata
- Mallas de protección: Cubre el cultivo con una malla anti‑insectos de 0,8 mm de orificio. Instálala justo después de la siembra y retírala al final del verano.
- Trampas de feromonas específicas: Usa atrayentes de cualquinona en vasos de 200 ml, colocando uno por cada 30 m². Cambia cada 2 semanas.
- Aplicación de Bacillus thuringiensis (Bt): Disuelve 1 g de Bt en 1 l de agua y pulveriza sobre la planta cuando los adultos aparecen (finales de junio). Repite a los 10‑14 días si persiste la presión.
- Expectativa: La población se controla en 2‑3 semanas, y la nueva hoja crecerá sin agujeros.
Si la causa son babosas o caracoles
- Trampas de cerveza: Entierra un vaso de vidrio hasta el borde, llénalo con ½ cerveza y colócalo bajo cada planta. Cambia cada 48 h. Captura cientos de moluscos en sólo una semana.
- Barreras físicas: Espolvorea cáscara de huevo triturada o arenilla gruesa alrededor del tallo; los moluscos evitan cruzar superficies ásperas. Renueva después de lluvias fuertes.
- Solución ecológica de ajo y tabaco: Hierve 2 dientes de ajo y 1 taza de hojas de tabaco en 2 l de agua, deja enfriar y rocía al anochecer; repele a las babosas sin dañar la planta.
- Expectativa: Reducción del daño en 3‑5 días, recuperación total del follaje en 1‑2 semanas si se mantiene la barrera.
Si la causa es deficiencia de calcio
- Enmienda del suelo: Aplica yeso agrícola a razón de 200 g m⁻² en la zona de la raíz. Incorpora ligeramente con una horquilla.
- Fertilización foliar: Prepara una solución con 5 g de calcio soluble en 1 l de agua y pulveriza cada 10‑12 días durante 4 aplicaciones.
- Riego adecuado: Evita el riego excesivo que lixivia el calcio; riega cuando la capa superior (5 cm) esté seca.
- Expectativa: Las hojas nuevas aparecen con bordes más firmes en 7‑10 días y la aparición de nuevos agujeros desaparece.
Si la causa es daño por viento
- Soportes y tutores: Coloca estacas de 1,5 m y amarra los tallos con cuerda de yute.
- Cortavientos vegetales: Planta una fila de lavanda o tomillo a 2 m de distancia para reducir la velocidad del viento.
- Mulching: Extiende una capa de paja de 5 cm para proteger el suelo y estabilizar la planta.
- Expectativa: Mejora la resistencia en 2‑3 semanas; no aparecen más lesiones mecánicas.
Prevención futura
Para que los agujeros en las hojas del pimiento no vuelvan a ser un problema, sigue estas buenas prácticas:
- Rotación de cultivos: Cada 3 años, sustituye el pimiento por leguminosas o cereales para romper el ciclo de las plagas del suelo.
- Control ecológico regular: Coloca trampas de feromonas y barreras de cobre al inicio de la temporada (marzo‑abril).
- Riego inteligente: Riega por goteo y mide la humedad con un medidor; evita riegos nocturnos en zonas húmedas.
- Enmienda del sustrato: Añade compost bien descompuesto (3‑5 kg m⁻²) y arena gruesa si el suelo es arcilloso, mejorando drenaje y disponibilidad de calcio.
- Observación periódica: Cada semana, revisa el follaje y el suelo; una detección temprana permite actuar antes de que el daño se extienda.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que algunas hojas exteriores del pimiento se vuelvan amarillas y caigan con el tiempo; el cultivo renueva sus hojas de forma natural. Sin embargo, preocúpate si:
- Más del 30 % de las hojas presentan agujeros.
- Los agujeros aparecen en hojas jóvenes y el tallo muestra manchas oscuras.
- El dañado se acompaña de marchitez, caída de flores o frutos deformes.
- Detectas presencia de larvas, babosas o escarabajos a simple vista.
En esos casos, actúa de inmediato siguiendo las soluciones descritas; el retraso solo empeorará la situación.
Conclusión
Los agujeros en las hojas del pimiento suelen deberse a orugas, escarabajos, babosas o, en menor medida, a deficiencias nutritivas y daños mecánicos. Un diagnóstico cuidadoso –observando dónde aparecen, cuándo y bajo qué condiciones de humedad y temperatura– te permitirá aplicar la solución adecuada, ya sea un control biológico, una barrera física o una enmienda del suelo. Con atención regular y prácticas preventivas, tu pimiento volverá a crecer vigoroso y sin sorpresas desagradables. ¡A por una cosecha abundante y sin agujeros!