Uva con podredumbre gris: Causas y Soluciones Efectivas

Uva con podredumbre gris: Causas y Soluciones Efectivas

Ver tus racimos de uva con manchas grises y mohosas al final del verano puede resultar desalentador, sobre todo cuando esperas una buena cosecha. La podredumbre gris en uvas, provocada por el hongo Botrytis cinerea, es una de las enfermedades más habituales en viñedos españoles, tanto en parcelas familiares como en grandes bodegas. La buena noticia es que, con un diagnóstico acertado, puedes detener su avance y evitar pérdidas importantes.

En este artículo repasaremos las causas más frecuentes, cómo distinguirlas en el campo y, lo más importante, los pasos concretos para controlar la enfermedad sin recurrir a químicos agresivos.

Causas posibles del problema

1. Condiciones de humedad excesiva (causa principal).
El hongo necesita una capa fina de agua para esporular. Cuando la humedad relativa supera el 85 % durante varios días, o hay lluvias continuas en la temporada de maduración (julio‑agosto en la D.O. Ribera del Duero o en la D.O. Jerez), los esporas germinan sobre la piel de la uva y forman ese característico moho gris. En zonas costeras de Cádiz o en los valles del Ebro la niebla matutina crea el microclima perfecto para la botritis.

2. Canopia densa y mala ventilación.
Cuando el follaje está demasiado tupido, la luz solar no penetra y la circulación del aire se estanca. Los racimos quedan sombrados y húmedos, lo que favorece la infección. En viñedos de Galicia donde se suele entrenar la vid en espaldera alta, la falta de poda de vigor puede generar este problema.

3. Lesiones mecánicas o de manejo.
Corte brusco, vendimia con sacudidores agresivos o la presencia de cuerpos extraños (pájaros, insectos) produce pequeñas heridas por donde el hongo entra. En la zona de La Rioja, donde la vendimia temprana se realiza con máquinas, los golpes son una causa frecuente de podredumbre gris.

Causas menos frecuentes (mención rápida):

  • Enfermedad del suelo: suelos con alta materia orgánica y poca drenaje pueden retener humedad.
  • Estrés hídrico: riegos irregulares crean cicatrices en la piel de la uva.
  • Presencia de otras plagas: la polilla de la uva (Lobesia botrana) hace galerías que facilitan la entrada del hongo.

Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta

El primer paso es observar dónde aparecen los síntomas y bajo qué condiciones.

  • Manchas grises aterciopeladas en la superficie del fruto, rodeadas de un halo húmedo → Botrytis activa, normalmente vinculada a humedad elevada.
  • Racimos oscuros y compactos, con poca ventilación entre los cachos → probablemente canopia densa que retiene la humedad.
  • Pequeñas roturas o rasgaduras visibles en la piel junto a los síntomas → la infección se ha introducido por lesiones mecánicas.

A continuación, una tabla de diagnóstico rápido:

Síntoma detectadoPosible causaAcción de comprobación
Humedad constante > 85 % y nieblaCondiciones de humedadRevisa datos de estación o usa higrómetro local
Racimos bajo sombra, viento escasoCanopia densaMide la apertura entre ramas (≥ 15 cm recomendado)
Heridas visibles, frutos golpeadosLesiones mecánicasInspecciona el equipo de cosecha o la manipulación

Cómo comprobar la humedad del suelo: introduce el dedo a 5 cm de profundidad. Si está húmedo al tacto después de la lluvia, la zona necesita drenaje.

Cómo evaluar la ventilación: coloca una hoja de papel entre dos racimos; si se mantiene sucia y húmeda durante 24 h, la circulación es insuficiente.

Soluciones paso a paso

Si la causa es condiciones de humedad excesiva

  1. Mejora el drenaje. En bancos con exceso de agua, incorpora arena gruesa (30 % del sustrato) o grava en la capa superior.
  2. Aplica un fungicida ecológico a base de cobre o extracto de semilla de melón (Cucumis melo). Disuelve 5 g de producto en 10 L de agua y rocía cuando la humedad del aire sea ≤ 80 %. Repite cada 7‑10 días durante la fase de maduración.
  3. Instala mallas anti‑niebla en viñedos de pendiente orientada al norte para reducir la condensación nocturna.

Tiempo de mejora: si reduces la humedad y aplicas el tratamiento, notarás menores nuevas infecciones en 5‑7 días.

Si la causa es canopia densa y mala ventilación

  1. Poda de vigor a finales del invierno (nov‑dic) dejando 15‑20 cm entre cepas y eliminando ramas bajas que bloqueen la luz.
  2. Entutorado adecuado: utiliza espaldera alta (2‑2,5 m) con brazos paralelos a 1 m de distancia para permitir paso del aire.
  3. Raleo de frutos: elimina alrededor del 30 % de los racimos más densos en el centro del viñedo; así los restantes reciben más luz solar directa.

Resultado esperado: la ventilación mejora rápidamente y el riesgo de botritis disminuye en 2‑3 semanas.

Si la causa son lesiones mecánicas

  1. Revisa el equipo de vendimia: afina los sacudidores, controla la presión de los transportadores y usa protectores de goma en los rodillos.
  2. Aplica un sellador biológico como Sacaromyces spp. (producto a base de levaduras beneficiosas). Disuelve 3 g en 5 L de agua y rocía inmediatamente después de la cosecha para tapar micro‑heridas.
  3. Manejo cuidadoso: al recoger a mano, sujeta los racimos por la sonda y evita golpes contra el suelo.

Efecto esperado: la mayoría de las lesiones se sellan en 48 h, evitando la colonización del hongo.

Prevención futura

  • Mantén la humedad bajo control: riega solo cuando los 10‑15 cm superiores del suelo estén secos; en climas húmedos reduce el riego a una vez al mes.
  • Fertiliza con equilibrio: evita el exceso de nitrógeno en etapas de maduración, pues favorece el crecimiento vegetativo y la sombra. Usa 30 kg ha⁻¹ de fertilizante con N ≤ 80 kg ha⁻¹.
  • Ventilación permanente: al instalar nuevos postes, deja espaciado mínimo de 1,5 m entre filas y poda cada invierno para mantener la apertura.
  • Monitorea la botritis: coloca trampas adhesivas con feromonas cerca del viñedo; si capturas más de 10 moscas por semana, refuerza los tratamientos antifúngicos.

Cuándo preocuparse (y cuándo no)

Es normal que algunos frutos presenten pequeñas manchas superficiales al inicio de la maduración; el árbol los elimina al secarse. Sin embargo, preocúpate si las manchas se expanden rápidamente, cubren más del 20 % del racimo, aparecen moho gris y el aroma se vuelve a humedad. También, si la productividad cae más de un 30 % respecto a la media de la zona, es señal de que la botritis está fuera de control y requiere intervención inmediata.

Conclusión

La podredumbre gris en uvas suele deberse a humedad excesiva, canopia densa o lesiones mecánicas. Diagnosticar correctamente implica observar el entorno, la forma de la lesión y la ventilación del viñedo. Con acciones concretas—mejorar drenaje, aplicar fungicidas ecológicos, podar para airear y proteger el manejo de la cosecha—puedes detener la enfermedad y rescatar tu cosecha en una a tres semanas. Recuerda que la prevención, basada en un buen manejo del agua y la luz, es la mejor defensa para que tus parras den frutos sanos año tras año.