Cómo lograr que mi hortensia florezca
- 13 Nov, 2025
Ver que tu hortensia no florece durante la primavera puede desanimar, sobre todo cuando ya lleva años embelleciendo el jardín. Es un problema frecuente en muchas casas de Madrid y Andalucía, pero la buena noticia es que identificar la razón exacta y corregirla suele ser sencillo. A continuación te explico las causas más habituales y cómo solucionarlas paso a paso.
Causas posibles del problema
1. pH del suelo fuera del rango óptimo (causa más frecuente)
La hortensia necesita un suelo ácido (pH 5.0‑5.5) para producir flores abundantes. Si el pH supera el 6.0, los pétalos se vuelven escasos o inexistentes. En zonas como la Costa del Sol, donde el riego con agua dura es habitual, el suelo tiende a alcalinizarse rápidamente. La falta de acidez impide la absorción de hierro y aluminio, nutrientes clave para la floración.
2. Exceso o falta de riego
Regar la hortensia con demasiada frecuencia mantiene el sustrato húmedo y reduce la oxigenación de las raíces, lo que limita la producción de flores. Por el contrario, la sequía prolongada debilita la planta y la hace priorizar el crecimiento vegetativo. En el interior de Castilla‑La Mancha, donde los veranos son muy secos, este error es muy habitual.
3. Insuficiente exposición a la luz solar
Aunque a la hortensia le gusta la sombra parcial, necesita al menos 4‑5 horas de sol directo al día para estimular la formación de capullos. En el norte de Galicia, donde los bosques densos bloquean la luz, la planta suele permanecer en hoja verde sin floración.
Otras causas menos frecuentes
- Deficiencia de fósforo (pocos brotes florales).
- Podas inadecuadas en el momento equivocado.
- Plagas como pulgones que debilitan la planta.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
Empieza por observar el entorno de tu hortensia:
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¿El suelo está ácido o alcalino?
Mete un trozo de tierra en una taza y cúbrela con vinagre; si burbujea, el suelo es ácido. Si no hay reacción, prueba con una prueba de pH casera (cinturón de papel indicador) para saber si está por encima de 6.0. -
¿Cómo está el nivel de humedad?
Introduce el dedo a 5 cm de profundidad. Si la tierra está húmeda en todo momento, probablemente estés sobre‑regando. Si está dura y seca, la planta sufre sequía. -
¿Cuánta luz recibe?
Observa la zona al mediodía: si la pared proyecta sombra durante más de 3 horas, la exposición es insuficiente.
Una vez que determines cuál de estos factores coincide con los síntomas, podrás aplicar la solución adecuada.
Soluciones paso a paso
Solución para pH alcalino
- Añade materia orgánica ácida: incorpora 2‑3 kg de turba de sphagnum por metro cuadrado alrededor de la base de la planta.
- Aplica sulfato de aluminio: disuelve 30 g de sulfato en 10 l de agua y riega la hortensia cada 15 días durante la primavera.
- Controla el pH: tras un mes, vuelve a medir; deberías encontrar un valor entre 5.0 y 5.5. La floración suele empezar a aparecer en 3‑4 semanas.
Solución para riego inadecuado
- Si riegas demasiado: deja que la capa superior del sustrato (5 cm) se seque antes de volver a regar. Utiliza una pala de mano para remover la capa superficial y mejorar la aireación. En macetas, añade perlita (30 % del sustrato) para favorecer el drenaje.
- Si riegas muy poco: instala un sistema de riego por goteo que suministre 2‑3 l por planta cada 5 días, ajustando según la lluvia.
En ambos casos, la planta suele reactivar la floración en 2‑3 semanas una vez restablecida la humedad adecuada.
Solución para falta de luz
- Reubica la hortensia a una zona con al menos 4‑5 h de sol directo diario. En patios con sombra, poda los arbustos vecinos que bloqueen la luz.
- Si no puedes moverla, complementa con una luz LED de cultivo (espectro completo, 3000 lux) durante 6 horas al día. Coloca la lámpara a 30 cm de distancia.
Con más luz, los capullos aparecen en 10‑14 días y la planta producirá flores durante toda la temporada.
Prevención futura
- Mantén el pH bajo control: cada otoño, incorpora una capa de acolchado de pino (ácido) que lentamente acidifica el suelo.
- Riego inteligente: usa un medidor de humedad para evitar tanto el encharcamiento como la sequía prolongada.
- Luz adecuada: elige ubicaciones con exposición solar adecuada desde el principio, o planta en macetas móviles que puedas trasladar según la estación.
- Fertiliza equilibradamente: en primavera, aplica fertilizante granulado 10‑10‑10 a razón de 50 g por m², mezclado con el suelo. Evita fertilizantes ricos en nitrógeno puro, que favorecen solo el follaje.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas de la base se vuelvan amarillas y caigan; la planta las reemplaza sin problema. Sin embargo, si el amarilleo afecta a más del 30 % de la planta, aparecen puntos marrones o lesiones en los tallos, y la falta de flores persiste más de dos meses, es señal de que algo sigue fallando y debes volver a revisar pH, riego y luz. En casos extremos, considera la posible presencia de pulgones o hongos y actúa con un control biológico de neem.
Conclusión
La hortensia que no florece suele deberse a pH del suelo fuera de rango, riego inadecuado o insuficiente luz solar. Diagnosticar consiste en medir pH, comprobar la humedad y observar la exposición a la luz. Con los ajustes propuestos —acidificar el suelo, regular el riego y ubicar la planta en sitio más luminoso —verás los primeros capullos en 3‑4 semanas y disfrutarás de una explosión de flores durante todo el verano. Con un poco de atención continua, tu hortensia volverá a ser la estrella del jardín.