Naranjo con hojas amarillas: causas y soluciones efectivas
- 15 Nov, 2025
Introducción
Ver que tu naranjo muestra hojas amarillas suele ser desconcertante, sobre todo cuando el árbol sigue dando frutos. Ese amarilleo es un síntoma que puede tener varias explicaciones: falta de nutrientes, exceso de riego, poca luz o la presencia de plagas. La buena noticia es que, con una observación cuidadosa, puedes identificar la causa exacta y corregirla sin necesidad de productos químicos. A continuación, te guío paso a paso para que tu naranjo recupere su vigor verde.
Causas posibles del problema
1. Deficiencia de nitrógeno (causa más frecuente)
El nitrógeno es el nutriente que más influye en el color verde de las hojas. Cuando el suelo está pobre o el árbol ha sido regado en exceso, el nitrógeno se diluye y las hojas más viejas, en la parte inferior del follaje, aparecen amarillo pálido y eventualmente se caen. En la zona mediterránea, especialmente en Andalucía y Murcia, los suelos calcáreos tienden a retener menos nitrógeno, lo que vuelve esta causa bastante común.
2. Exceso de riego o mal drenaje
Los cítricos son sensibles al encharcamiento. Si riegas a diario o la tierra está compacta, las raíces se ahogan y pierden la capacidad de absorber nutrientes, provocando un amarilleo generalizado que afecta a hojas jóvenes y viejas por igual. En provincias como Almería o Cádiz, donde las lluvias son escasas, muchos hortelanos tienden a compensar con riegos intensivos, a veces sin comprobar la humedad del sustrato.
3. Falta de luz solar adecuada
Un naranjo que crece bajo la sombra de un olivar o en una terraza orientada al norte recibe menos de 5‑6 horas diarias de sol directo. La escasez de luz obliga a la planta a despilfarrar energía, y las hojas más expuestas al interior se vuelven amarillas y se alargan, mientras que la rama central puede “espigarse”. En la Costa Brava o el pirineo mediterráneo, donde la orientación es a veces desfavorable, este problema se da con regularidad.
4. Deficiencia de hierro (clorosis férrica)
El hierro es necesario para la síntesis de clorofila. Cuando el pH del suelo supera los 7.0, el hierro queda poco disponible y las hojas jóvenes adquieren un tono amarillento con vasos verdes. En suelos muy calizos, típicos de la Comunidad Valenciana, la clorosis es una causa frecuente de amarilleo puntual.
5. Plagas y enfermedades (menciones breves)
- Ácaros rojos: dejan manchas amarillentas y finas telarañas.
- Psyllids cítricos: succionan savia y provocan amarilleo intermitente.
- Fusarium: produce amarilleo en la base del árbol y necrosis.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
Observación sistemática
-
Distribución del amarilleo:
- Solo hojas inferiores → sospecha de deficiencia de nitrógeno.
- Todas las hojas, incluidas las jóvenes → posible exceso de riego o plaga.
- Áreas sombreadas o ramas que se alargan → falta de luz.
-
Textura y brillo:
- Hojas blandas y ligeramente húmedas al tacto indican exceso de agua.
- Hojas ásperas y secas suelen relacionarse con falta de nutrientes.
-
Estado del suelo: Inserta el dedo a 5‑10 cm de profundidad.
- Si está húmedo pese a la ausencia de lluvia, reduce el riego.
- Si está seco y compacto, incorpora materia orgánica y mejora el drenaje.
-
Revisar el envés de la hoja con una lupa:
- Puntos rojos o telarañas → ácaros.
- Pequeños insectos móviles → psyllids o pulgones.
Tabla de diagnóstico rápida
| Síntoma observado | Probable causa |
|---|---|
| Hojas inferiores amarillas, superiores verdes | Nitrógeno |
| Amarilleo general + hojas blandas | Exceso de riego |
| Hojas amarillas con vasos verdes (jóvenes) | Hierro (clorosis) |
| Hojas amarillas + ramas largas y delgadas | Falta de luz |
| Manchas con telaraña o insectos visibles | Plagas (ácaros, psyllids) |
Una vez que hayas localizado la causa, sigue las soluciones específicas que describimos a continuación.
Soluciones paso a paso
1. Si la causa es deficiencia de nitrógeno
- Aplicar fertilizante rico en nitrógeno: utiliza un fertilizante líquido N‑P‑K 10‑5‑5 o similar. Disuelve 12 ml (aprox. 2 cucharaditas) en 1 litro de agua y riega el árbol alrededor de la base.
- Frecuencia: cada 15 días durante la primavera y el otoño, periodos de mayor crecimiento.
- Enmienda orgánica: incorpora 2‑3 kg de compost maduro por árbol, distribuido en forma de anillo de 30 cm de ancho alrededor del tronco y cubierto ligeramente con mantillo.
- Tiempo de respuesta: notarás nuevas hojas de tono verde intenso en 7‑10 días.
2. Si la causa es exceso de riego o mal drenaje
- Detener el riego hasta que la capa superficial de 5 cm esté seca al tacto. Luego vuelve a regar solo cuando esa capa vuelva a secarse.
- Mejorar el drenaje: si el naranjo está en maceta, vuelca la tierra y añade 30 % de perlita o arena gruesa. En suelo pesado, incorpora 1 parte de arena gruesa y 1 parte de materia orgánica (restos de poda triturados).
- Trasplante (si es necesario): cava un hoyo un 20 % más ancho que el cepellón y coloca el árbol a la misma profundidad, rellenando con la mezcla mejorada.
- Tiempo de recuperación: las raíces sanas volverán a absorber agua en 2‑3 semanas; las hojas amarillas antiguas pueden caer, pero las nuevas crecerán verdes.
3. Si la causa es falta de luz
- Reubicar el árbol: elige una posición con mínimo 6‑8 horas de sol directo al día. En huertos de zona mediterránea, orienta al sur o al suroeste para aprovechar la mayor radiación.
- Poda de competidores: elimina ramas de árboles vecinos que sombreen el naranjo, especialmente en otoño, para que la luz llegue al dosel interior.
- Luz artificial (para cultivos en terraza o balcón): instala una lámpara LED de cultivo de 400‑500 µmol m⁻² s⁻¹, encendida 12 horas/día durante la primavera y el verano.
- Resultado esperado: aunque las hojas amarillas no recuperen el verde, las nuevas brotaciones serán verdes y vigorosas en 10‑14 días.
4. Si la causa es deficiencia de hierro
- Aplicar quelato de hierro: disuelve 5 g de quelato de hierro en 10 l de agua y riega alrededor del árbol una vez al mes.
- Reducir pH: si el suelo supera 7,0, agrega sulphato de calcio (yeso) a razón de 2 kg/100 m² o enmienda de turba aromática (5 % del volumen del suelo).
- Controlar la frecuencia: el cambio de color suele verse en 2‑3 semanas.
5. Si la causa son plagas
- Ácaros rojos: rocía con una solución de agua + unas gotas de jabón neutro, vigorosamente, cada 5‑7 días hasta que desaparezcan los ácaros.
- Psyllids: utiliza un insecticida ecológico de neem, siguiendo la dosis del producto (normalmente 5 ml por L de agua) y repite cada 10 días.
- Fusarium: poda y destruye ramas afectadas, luego trata el suelo con biofungicida a base de Trichoderma (1 g/L).
Prevención futura
- Fertiliza de forma equilibrada: en la zona mediterránea, un plan de fertilización con 30 kg/ha de N en primavera y 15 kg/ha en otoño mantiene los niveles de nitrógeno adecuados.
- Riego por goteo con sensores de humedad evita el exceso y permite regar solo cuando la capa de 10 cm está seca.
- Mantén el pH entre 6,0 y 6,5 mediante pruebas de suelo anuales; la mayoría de los huertos de Valencia y Murcia se benefician de una ligera acidificación.
- Control natural de plagas: planta albahaca o lavanda alrededor del naranjo; atraen insectos benéficos que mantienen bajo control a ácaros y psyllids.
- Mejora del drenaje: cada 5 años incorpora una capa de grava fina o piedra pómez al fondo del surco de plantación para favorecer la aireación.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas del naranjo (las de la base) se vuelvan amarillas y caigan; la planta las sustituye por hojas nuevas. Sin embargo, si el amarilleo afecta a más del 30 % del follaje, se extiende a hojas jóvenes, o se acompaña de marchitez, manchas marrones o caída prematura de frutos, debes actuar de inmediato. En esos casos, el problema suele ser nutritivo o hídrico y, si se deja sin remedio, la producción de naranjas se reducirá notablemente.
Conclusión
El amarillamiento de las hojas del naranjo puede deberse a deficiencia de nitrógeno, exceso de riego, falta de luz, deficiencia de hierro o a alguna plaga. Identificar la causa es tan sencillo como observar dónde aparece el síntoma, comprobar la humedad del suelo y revisar el envés de la hoja. Una vez diagnosticada, aplicar la solución adecuada (fertilizante, ajuste de riego, reubicación o tratamiento fitosanitario) permite que tu naranjo recupere su vigor en una o dos semanas. Con una vigilancia constante y buenas prácticas preventivas, tus árboles seguirán dando naranjas jugosas y saludables año tras año.