Tomate con flores que se caen: causas y soluciones
- 16 Oct, 2025
Ver que las flores del tomate se caen justo cuando esperas la primera cosecha es frustrante, sobre todo si has invertido tiempo y agua. Este síntoma es muy frecuente en huertos de Andalucía, Castilla‑La Mancha y la zona del Levante, y la buena noticia es que suele tener una causa identificable y una solución sencilla. En los próximos párrafos vamos a repasar las causas más habituales, cómo diagnosticarlas y qué medidas puedes aplicar de inmediato.
Causas posibles del problema
1. Falta de polinización adecuada (causa más frecuente)
Cuando las flores no reciben suficiente polinización cruzada, el ovario no se fertiliza y la flor se marchita. En climas mediterráneos, como en Valencia o Murcia, la escasez de abejas a finales de primavera (cuando las temperaturas rondan 18‑24 °C) es la razón principal. Además, la alta humedad nocturna favorece que los estigmas se mojen demasiado y no atrapen el polen.
2. Estrés por exceso de riego
El riego excesivo provoca raíces poco oxigenadas y, por consiguiente, una disminución de la producción de hormonas que mantienen la floración. En la Meseta central, donde en abril‑mayo se sueles regar a diario por miedo a la sequía, observa que las flores se caen de forma generalizada y el sustrato permanece húmedo incluso a 10 cm de profundidad.
3. Deficiencia de potasio
El potasio regula la apertura y cierre de los estomas y es clave para la formación de frutos. Cuando el suelo es muy arenoso, como en gran parte de la región de Almería, los niveles de K pueden ser bajos, y las flores se marchitan antes de poder ser polinizadas. El síntoma típico es una decoloración amarillenta en los bordes de las hojas jóvenes, acompañada de caída de flores.
Otras causas menos frecuentes
- Temperaturas nocturnas bajo 12 °C durante la fase de floración (p.ej. en la sierra de Granada).
- Daño por viento fuerte que rompe los pedúnculos florales.
- Presencia de ácaros rosados que succionan savia y provocan caída prematura de la flor.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
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Observa el momento y la distribución del caída.
- Si las flores se caen solo en los extremos del racimo y en días con poca actividad de insectos, sospecha polinización insuficiente.
- Si el cae de flores es simultáneo en todas las plantas y el sustrato está húmedo al tacto a 5 cm, piensa en exceso de riego.
- Si notas bordes amarillentos en hojas jóvenes y la caída ocurre después de una fertilización con fertilizantes ricos en nitrógeno pero pobres en potasio, la causa probable es deficiencia de K.
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Revisa el suelo. Inserta un dedo o una varilla de 10 cm en la tierra:
- Húmedo y compacto → exceso de agua.
- Seco, pero con polvo blanco → posible falta de potasio (aparece en suelos calizos).
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Comprueba la presencia de polinizadores. En la tarde, observa si hay abejas, avispas o hormigas alrededor de las flores. Si la actividad es escasa, considera instalar un refugio para abejas o polinizar manualmente.
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Mide la temperatura nocturna con un termómetro de jardín. Si baja de 12 °C durante la floración, las bajas temperaturas pueden estar inhibiendo la fertilización.
Con esta serie de observaciones podrás aislar la causa principal y aplicar la solución adecuada.
Soluciones paso a paso
Si la causa es falta de polinización
- Poliniza manualmente al amanecer o al atardecer con un pincel suave.
- Instala un pequeño refugio (un “hotel de insectos”) cerca del huerto; una caja de madera con agujeros de 5 mm atrae abejas solitarias.
- Abre la cubierta (si usas túneles de plástico) durante las horas más cálidas para favorecer la actividad de los polinizadores.
- Resultado esperado: verás menos caída de flores a los 7‑10 días y, en menos de 3‑4 semanas, los primeros frutos comenzarán a formarse.
Si la causa es exceso de riego
- Detén el riego y permite que la capa superior de 5 cm se seque completamente antes de volver a regar.
- Mejora el drenaje añadiendo perlita o arena gruesa (30 % del sustrato) y creando canales de escorrentía en macetas de más de 20 L.
- Revisa la maceta: si la base no tiene agujeros, perfora al menos 3 mm para que el exceso de agua salga.
- Resultado esperado: las raíces recuperarán oxígeno y, en 2‑3 semanas, la caída de flores se detendrá; los frutos existentes seguirán creciendo.
Si la causa es deficiencia de potasio
- Aplica un fertilizante rico en potasio, como K‑fert 0‑0‑60 o harina de potasa. Disuelve 20 g en 10 L de agua y riega la base de la planta.
- Repite la aplicación cada 30 días durante la temporada de fruiting (de abril a septiembre).
- Complementa con compost de restos vegetales (2‑3 kg por m²) para aportar micronutrientes.
- Resultado esperado: en 10‑14 días verás una mejora en la vigorosidad de los tallos y la caída de flores disminuirá notablemente.
Si la causa es baja temperatura nocturna
- Coloca cobertores nocturnos (manta térmica o lámina anti‑helada) cuando la temperatura caiga bajo 12 °C.
- Asegura buena ventilación para evitar condensación que pueda enfriar aún más la planta.
- Resultado esperado: la floración se normaliza en una semana y los frutos comienzan a cargarse.
Prevención futura
- Programa de riego inteligente: Usa un medidor de humedad y riega solo cuando los primeros 5 cm estén secos.
- Fertiliza equilibradamente: Cada primavera, incorpora compost maduro (3 kg/m²) y, a mitad de temporada, una dosis ligera de NPK 10‑5‑5 para evitar excesos de nitrógeno que pueden desplazar el potasio.
- Fomenta polinizadores plantando lavanda, romero o tomillo en los bordes del huerto; estas hierbas atraen abejas y también repelen algunos insectos.
- Control de temperatura: En zonas de sierra, cubre las plantas con túneles de fibra de vidrio o telas anti‑heladas durante la noche de primavera.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que algunas flores del tomate se caigan después de la polinización; sólo una pequeña fracción de los capullos llega a convertirse en fruto. Sin embargo, preocúpate si más del 30 % de las flores desaparecen en menos de 48 h, si la caída se acompaña de hojas amarillentas o de un sustrato permanentemente húmedo, o si observas signos de enfermedad (manchas negras en el caliz). En esos casos, actúa de inmediato siguiendo las soluciones descritas.
Conclusión
Las flores que se caen del tomate suelen deberse a polinización insuficiente, exceso de riego o deficiencia de potasio, y cada una tiene un diagnóstico sencillo basado en la ubicación de la caída, la humedad del suelo y la presencia de polinizadores. Aplicando los pasos indicados —polinizar manualmente, ajustar el riego o aportar potasio— verás una recuperación en uno o dos semanas y tu cosecha volverá a prosperar. Con un poco de observación y buenas prácticas, tu huerto de tomates seguirá dándote frutos abundantes temporada tras temporada.