Por qué se caen las naranjas del árbol
- 20 Oct, 2025
Ver que las naranjas caen prematuramente del naranjo es una de esas cosas que descolocan a cualquier huertano. La pérdida de fruta no solo afecta la cosecha, sino que también puede ser señal de problemas más profundos en el árbol. En este artículo te explicaré por qué se caen las naranjas del árbol, cuáles son las causas más habituales en diferentes zonas de España y, lo más importante, qué hacer paso a paso para volver a ver una rama cargada de frutos maduros.
1. Causas posibles del problema
1.1 Falta de polinización adecuada (causa más frecuente)
En climas mediterráneos como Andalucía o la Comunidad Valenciana, el naranjo depende de abejas y otros insectos polinizadores para que los pistilos reciban el polen necesario. Cuando la actividad de estos polinizadores es escasa —por ejemplo, después de una helada tardía o por uso indiscriminado de insecticidas— los ovarios no se desarrollan bien y los frutos se abren y caen antes de madurar. Observa si en tu huerto hay menos abejorros o abejas de lo normal; eso suele ser la pista clave.
1.2 Deficiencia de calcio y otros nutrientes
El calcio es esencial para la formación de la pared celular del fruto. En su ausencia, la fruta se vuelve frágil y se desprende con facilidad. Esta carencia es típica en suelos arenosos de la Costa de Almería o en terrenos donde el riego constante ha lavado los minerales. Si notas que la fruta se abre por la base y se pone blanda, el problema probablemente sea nutricional.
1.3 Exceso de riego o suelos mal drenados
El naranjo tolera bien la sequía moderada, pero el exceso de agua impide la absorción de nutrientes y favorece la aparición de hongos como la botritis. Cuando el sustrato está empapado, los frutos se “suelan” y caen. En zonas como la Cuenca o el norte de Castilla, donde la lluvia puede ser abundante en otoño, este factor se vuelve crítico si el árbol está plantado en una depresión sin drenaje natural.
1.4 Estrés por temperaturas extremas
Los cambios bruscos de temperatura, sobre todo heladas tardías en Murcia o olas de calor en Canarias, provocan que el desarrollo del fruto se detenga. El árbol, como defensa, suelta la fruta para ahorrar energía. El signo típico son frutas que se caen sin mostrar signos de podredumbre, simplemente “cuelgan” y se sueltan al tocar el árbol.
1.5 Plagas y enfermedades (causas menos frecuentes)
Algunas plagas como la cigarra del cítrico o la mosca de la fruta pueden dañar el pedúnculo y hacer que la naranja se desprenda. Asimismo, enfermedades como la exocortis pueden debilitar la unión fruta‑rama. Si encuentras pequeñas perforaciones en la cáscara o exudados pegajosos, indaga por la presencia de insectos.
Otras causas puntuales:
- Defoliación severa por virus del cítrico.
- Competencia con raíces de otros árboles que absorben la mayor parte de los nutrientes.
- Aplicación excesiva de fertilizante nitrogenado, que promueve la vegetación a expensas del fruto.
2. Diagnóstico: Cómo identificar la causa correcta
El diagnóstico empieza por observar dónde y cómo aparecen los síntomas.
- Frutos que se caen limpios, sin manchas y justo después de la floración → sospecha polinización insuficiente.
- Frutas que se abren por la base y presentan una zona blanda → indica deficiencia de calcio o exceso de agua.
- Caídas simultáneas en todo el árbol, después de una helada o ola de calor → apunta a estrés térmico.
- Pequeñas heridas, exudados o presencia de insectos → muy probablemente plagas.
Tabla rápida de diagnóstico
| Síntoma | Posible causa | Acción de comprobación |
|---|---|---|
| Frutas caen poco tiempo tras la floración | Falta de polinizadores | Observa actividad de abejas; revisa uso de insecticidas |
| Frutas abiertas y blandas en la base | Deficiencia de calcio / exceso de riego | Toma muestra del suelo; revisa drenaje |
| Caída masiva después de helada | Estrés por bajas temperaturas | Consulta histórico meteorológico local |
| Presencia de pequeños agujeros en cáscara | Cigarras o moscas de la fruta | Inspecciona con lupa, busca larvas |
| Manchas marrones en pedúnculo | Botritis u hongos | Analiza humedades del sustrato y ventilación |
Pasos de comprobación en campo
- Comprueba la humedad del sustrato insertando el dedo a 10 cm de profundidad. Si sientes tierra húmeda al tacto en dos o tres días consecutivos, el riego es sospechoso.
- Recoge una muestra de tierra (unos 200 g) y lleva a una tienda de jardinería para que te indiquen el nivel de calcio; también puedes usar un test casero de pH y de nitrógeno.
- Cuenta los insectos que veas en las flores y frutos. Si encuentras menos de 5 abejas por metro cuadrado, la polinización está limitada.
- Revisa el historial meteorológico de tu zona (por ejemplo, la AEMET) para detectar heladas o picos de temperatura superiores a 38 °C en la última semana.
3. Soluciones paso a paso
3.1 Mejorar la polinización
- Instala hoteles de insectos cerca del naranjo (paja, troncos perforados, piedras). Un pequeño hotel cuesta entre 5 y 10 € y atrae abejas y abejorros.
- Siembra flores melliferas como lavanda o romero en los bordes del huerto; florecen en primavera y verano, garantizando visitantes.
- Evita pesticidas de amplio espectro durante la floración (marzo‑abril). Si necesitas tratar plagas, opta por insecticidas biológicos a base de Bacillus thuringiensis aplicados al atardecer.
Con estas medidas, la actividad de los polinizadores suele incrementarse en 2‑3 semanas, y notarás una caída de frutos mucho menor.
3.2 Suplementar calcio y corregir nutrición
- Aplicación de cal agrícola: esparce 2 kg de cal dolomítica por árbol, incorporándola al delecho en otoño o primavera. La cal eleva el pH y aporta calcio.
- Fertilizante foliar de calcio: diluye 10 g de quelato de calcio en 5 L de agua y riega el árbol cada 15 días durante la fase de desarrollo del fruto (de octubre a marzo).
- Si el suelo es muy arenoso, mezcla 15 % de humus de lombriz en la zona de la raíz para retener nutrientes.
Los frutos suelen presentar una pared más firme a los 10‑14 días de iniciar el tratamiento.
3.3 Controlar el riego y mejorar el drenaje
- Riego por goteo: instala una manguera de goteo con emisores de 4 L h⁻¹ a una distancia de 30 cm entre ellos. Riega sólo cuando los 5 cm superiores del sustrato estén secos (aprox. cada 7‑10 días en verano, 15‑20 días en invierno).
- Mejora del drenaje: si el árbol está en una zona baja, excava una zanja de 30 cm de profundidad alrededor del tronco y rellénala con arena gruesa y perlita (1 : 1). Esto evita que el agua se estanque.
- Mulching: coloca una capa de 5 cm de corteza de pino sobre el suelo; ayuda a regular la humedad y a reducir la evaporación.
Con el drenaje corregido, la caída por exceso de agua desaparece en 2‑3 semanas.
3.4 Proteger del estrés térmico
- Vallas anti‑heladas: envuelve el tronco con arpillera o manta térmica cuando se prevea una helada nocturna. La arpillera cuesta 1 €/m² y protege a temperaturas de -2 °C o menos.
- Sombrillas o mallas sombra: en verano, si la temperatura supera los 38 °C durante varios días, cubre el árbol con una malla sombra de 30 % de densidad. Se coloca sobre un armazón de bambú y se retira al atardecer.
- Riego de choque: en olas de calor, una ligera aspersión matutina ayuda a bajar la temperatura foliar unos 2‑3 °C, reduciendo la caída prematura.
Estas prácticas reducen la pérdida de fruta relacionada con el clima en 1‑2 semanas.
3.5 Manejo de plagas y enfermedades
- Trampas de feromonas para cigarras: cuelga una trampa amarilla impregnada con atrayente cada 10 m alrededor del naranjo; captura alrededor de 30 insectos por mes.
- Fungicida ecológico de cobre: si detectas manchas negras en la base del fruto, aplica cobre hortícola a 2 g L⁻¹ cada 15 días hasta que las lluvias cesen.
- Control biológico: libera parásitos de la mosca de la fruta (Trichogramma spp.) al inicio de la época de maduración; una caja de 10 000 unidades cubre un huerto de 300 m² y cuesta unos 30 €.
4. Prevención futura
Una vez resuelto el problema, es fundamental implantar medidas preventivas para que las naranjas no vuelvan a caerse.
- Plan de fertilización anual: aplica compost orgánico en octubre y abril, y realiza una fertilización foliar de nitrógeno‑fosfato‑potasio (NPK 10‑10‑10) a razón de 15 g L⁻¹ durante la fase de crecimiento.
- Riego inteligente: utiliza un higrómetro de suelo o un medidor de conductividad eléctrica para regar solo cuando sea necesario. Un exceso de riego se reduce en más del 70 % con esta herramienta.
- Polinizadores y biodiversidad: mantén una franja de 30 m con plantas aromáticas (tomillo, tomillo silvestre, ajedrea) que florecen en diferentes épocas, asegurando una presencia constante de insectos.
- Podas estructuradas: poda en febrero para eliminar ramas demasiado densas y favorecer la circulación del aire; esto disminuye la humedad que favorece hongos.
- Control de pH: mantén el pH del suelo entre 6,0 y 6,5; si el pH baja, añade cal agrícola según los resultados del análisis.
Con estos hábitos, el naranjo queda robusto, bien nutrido y poco susceptible a la caída prematura de la fruta.
5. Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que una pequeña parte de la cosecha caiga al final de la temporada; es el proceso natural de “auto‑cosecha” del árbol. Sin embargo, debes alarmarte si observas alguno de los siguientes signos:
- Más del 30 % de los frutos caen antes de alcanzar el tamaño de mercado.
- Frutas con manchas negras, mohos o heridas que se desprenden con facilidad.
- Caída súbita después de una única helada o ola de calor, sin que haya habido otras medidas de control.
- Presencia visible de insectos (cigarras, moscas) o exudados pegajosos en la corteza.
Ante cualquiera de estos indicadores, actúa de inmediato con las soluciones descritas; de lo contrario, el problema probablemente se resolverá solo con el paso del tiempo y las prácticas de buen manejo.
6. Conclusión
En la mayoría de los huertos españoles, la caída de naranjas se debe a polinización insuficiente, deficiencia de calcio o riego inadecuado. Identificar dónde aparecen los síntomas y comprobar la humedad, el nivel de nutrientes y la actividad de los polinizadores te permitirá diagnosticar con precisión. Aplicando fertilizantes de calcio, mejorando el drenaje y fomentando la presencia de abejas, verás cómo la cosecha se estabiliza en una a dos semanas. Con un plan de prevención sencillo y un poco de observación, tus naranjos volverán a cargar ramas exuberantes y tú podrás disfrutar de una cosecha abundante año tras año.