Cómo tratar tomates con manchas en las hojas
- 08 Nov, 2025
Ver tomates con manchas en las hojas es una de esas situaciones que hacen que muchos hortelanos pierdan la sonrisa después de una buena cosecha. Lo peor es que, a primera vista, las manchas pueden deberse a causas muy distintas: desde un exceso de riego hasta la acción de pequeños insectos. La buena noticia es que, con unas cuantas observaciones y ajustes, puedes volver a ver tus plantas vigorosas y productivas.
En este artículo te guiaré paso a paso para identificar la causa exacta y aplicar la solución adecuada, siempre teniendo en cuenta las particularidades del clima español, ya sea el Mediterráneo de Valencia o la meseta de Castilla‑La Mancha.
Causas posibles del problema
1. Exceso de riego y desarrollo de hongos foliares
Cuando riegas sin medir la humedad, el sustrato se mantiene húmedo durante mucho tiempo. Ese ambiente favorece la aparición de hongos como el pseudofitosis o el mildiú velloso, cuyas esporas provocan manchas amarillentas que luego se tornan pardas y se expanden. En zonas como Andalucía, donde los veranos son secos, suele ocurrir en el final de la primavera, cuando la lluvia es escasa y los cultivadores compensan con riegos intensos.
2. Deficiencia de potasio o de magnesio
El potasio es esencial para la resistencia a enfermedades y para la regulación del agua en las células. Cuando el suelo es pobre en este nutriente, las hojas aparecen con manchas cloróticas de color amarillo‑pálido que, con el tiempo, se vuelven marrones en los bordes. En la meseta central, donde los suelos son arcillosos y tienden a retener sales, la falta de potasio es frecuente, sobre todo después de cosechas intensas de maíz o de cultivos de tomate al año siguiente.
3. Plagas: áfidos y araña roja
Los áfidos succionan la savia y secretan melaza, creando un micro‑ambiente que favorece el desarrollo de hongos negros bajo la hoja. Por su parte, la araña roja perfora la epidermis y deja pequeñas manchas de color rojizo‑pálido que luego se convierten en pánceles descoloridos. En el norte de España, donde la humedad relativa supera el 80 % en primavera, estas plagas aparecen con más facilidad.
Otras causas menos frecuentes
- Virus del mosaico del tomate: manchas verdes y amarillentas en forma de mosaico.
- Quemadura solar: manchas blancas o plateadas en hojas expuestas al sol intenso, típicas en invernaderos sin malla anti‑UV.
- Contaminación por pesticidas: manchas fosfatadas provocadas por aplicaciones excesivas de fertilizantes foliares.
Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta
El primer paso es observar sistemáticamente cada detalle de la hoja y del entorno:
- Ubicación del amarillado: si las manchas aparecen en las hojas más viejas, sospecha de deficiencia de potasio; si son en hojas jóvenes y acompañadas de telarañas finas, piensa en araña roja.
- Textura de la mancha: los hongos dejan una superficie blanda y húmeda, mientras que la falta de nutrientes produce zonas secas y crujientes.
- Olor del sustrato: un olor a humedad putrefacta indica exceso de riego y posible pudrición radical.
A continuación, una tabla rápida que te ayuda a decidir:
| Síntoma observado | Posible causa |
|---|---|
| Manchas amarillas en hoja inferior, bordes marrones | Deficiencia de potasio |
| Manchas húmedas y perladas, con presencia de polvo blanco | Mildiú velloso (exceso de riego) |
| Pequeñas manchas rojizas con telaraña fina | Araña roja |
| Manchas amarillentas con melaza pegajosa | Áfidos |
| Manchas circulares, hoja entera amarillenta, sin otros signos | Quemadura solar |
Una vez que tengas una hipótesis, verifica el nivel de humedad introduciendo el dedo a 5 cm de profundidad; si sale muy mojado, corta el riego. Si el suelo está seco y compacto, aplícale un agua con agro‑perlita para mejorar la aireación.
Soluciones paso a paso
Si la causa es exceso de riego y hongos foliares
- Detén el riego hasta que los primeros 5 cm del sustrato estén secos. En climas cálidos de la Costa del Sol, esto suele tardar 3‑4 días.
- Mejora el drenaje añadiendo un 20 % de perlita o arena gruesa a la mezcla. En macetas, asegúrate de que haya al menos un agujero por cada 10 cm de diámetro.
- Aplica un fungicida ecológico a base de cobre o de aceite de neem: 2 ml por litro de agua, rociando hasta humedecer la hoja, cada 7 días hasta que desaparezcan las manchas.
- Verás mejoría en 10‑14 días; las hojas nuevas aparecerán sin manchas.
Si la causa es deficiencia de potasio o magnesio
- Enriquece el sustrato con 30 g de cáscara de huevo triturada por planta o 1 kg de fertilizante orgánico rico en potasio (K₂O ≥ 30 %) por cada 10 m² de huerto.
- Fertiliza foliarmente usando una solución de 5 g de sulfato de potasio disueltos en 10 l de agua, aplicada a fin de mañana, cada 15 días durante 2 meses.
- Si el suelo es muy arcilloso, incorpora yeso agrícola (10 g/m²) para liberar magnesio y mejorar la absorción del potasio.
- Las hojas nuevas volverán a verde intenso en 7‑10 días y la expansión de manchas se detendrá.
Si la causa son plagas (áfidos o araña roja)
- Introduce enemigos naturales: coloca plantas de alcachofa o coriandro cerca del tomate; atraen mariquitas y crisopas que devoran áfidos.
- Rocía una solución de agua con jabón neutro (5 ml por litro) y unas gotas de aceite esencial de neem; repite cada 5 días hasta que desaparezca la plaga.
- Para la araña roja, aumenta la humedad ambiental: pulveriza agua bajo la plantación cada mañana y coloca una capa de malla anti‑insectos.
- En Galicia y Cantabria, donde la humedad favorece a la araña roja, es esencial mantener una buena ventilación. Las poblaciones de plagas se reducen considerablemente en 2‑3 semanas con estos métodos.
Prevención futura
- Riega por racimos: controla la humedad introduciendo el dedo en el sustrato; riega sólo cuando la capa superficial esté seca.
- Mantén una nutrición equilibrada: aplica compost bien descompuesto en otoño y usa fertilizantes con una proporción N‑P‑K = 4‑6‑8 para tomates, ajustando según análisis de suelo.
- Rotación de cultivos: evita sembrar tomate en el mismo sitio más de dos años seguidos; alterna con leguminosas o verduras de raíz para romper ciclos de patógenos.
- Control de sombra: en regiones muy soleadas, protege las plantas jóvenes con mallas sombra 30 % durante las primeras 4‑6 semanas.
Cuándo preocuparse (y cuándo no)
Es normal que las hojas más viejas del tomate se vuelvan amarillas y caigan; la planta las sacrifica para dar vigor a las nuevas. Sin embargo, si el amarilleo supera el 30 % de la folla, se acompaña de manchas húmedas, olores a podredumbre o presencia de insectos, el problema ya es serio y requiere intervención inmediata. Ignorarlo puede reducir la cosecha hasta en un 40 %.
Conclusión
Identificar si tomates con manchas en las hojas se deben a exceso de riego, deficiencia de potasio o plagas es la clave para solucionarlo. Observa dónde aparecen las manchas, revisa la humedad del sustrato y actúa con fertilizantes, ajustes de riego o enemigos naturales según corresponda. Con estos pasos, tu huerto volverá a producir tomates sanos y sabrosos en apenas una o dos semanas. ¡Ánimo, que el jardín español está lleno de posibilidades!