Vid con manchas en hojas: causas y soluciones efectivas

Vid con manchas en hojas: causas y soluciones efectivas

Ver manchas oscuras o amarillentas en las hojas de la vid suele ser frustrante, sobre todo cuando el resto del viñedo parece saludable. Ese síntoma aparece en muchas parcelas, tanto en la Ribera del Duero continental como en la Valenciana mediterránea. La buena noticia es que, con un diagnóstico acertado, la solución suele ser sencilla y sin necesidad de productos químicos agresivos.

En este artículo te explico cuáles son las causas más habituales de las manchas, cómo distinguirlas y qué medidas tomar para devolverle al cepa su vigor. Todo ello adaptado a las particularidades climáticas de España, para que puedas actuar con confianza en tu propia parcela.

Causas posibles del problema

1. Oidio (peronospora) – la causa más frecuente en climas húmedos.
Este hongo ataca primero a la parte inferior de la hoja, generando manchas beige‑gris con un fino vellón blanco. En regiones como Galicia o el País Vasco, donde las lluvias primaverales superan los 200 mm, la enfermedad se desarrolla rápidamente. Aparece entre abril y junio y se propaga con la bruma matutina. El exceso de nitrógeno favorece su proliferación porque produce brotes jóvenes muy suculentos que el hongo devora.

2. Mildiú velloso – muy típico en viñedos con buena exposición solar pero con mal drenaje.
Se manifiesta como manchas amarillentas que se expanden y, al tocarse, forman una capa algodonosa grisácea. En la Sierra de Almijara (Málaga) y en la Península de La Palma, la combinación de calor y humedad nocturna crea el microclima perfecto para este patógeno. Suele aparecer después de una sequía prolongada seguida de un fuerte aguacero.

3. Deficiencia de potasio (K) – a menudo invisible hasta que aparecen manchas cianóticas (decoloración amarillenta que se vuelve púrpura).
El potasio es esencial para la regulación del agua y la resistencia a enfermedades. En suelos arenosos de la Extremadura o de la zona de Jerez, donde el lavado de sales es habitual, la falta de K se refleja primero en las hojas más viejas. Las manchas aparecen como áreas amarillas con márgenes oscuros y pueden confundirse con hongos si no se observa el patrón de distribución.

Causas menos frecuentes

  • Araña roja: pequeñas manchitas amarillas con telarañas finas; más frecuente en verano bajo cobertura de plástico.
  • Quemadura solar: manchas blanquecinas en la hoja donde incide el sol directo intensamente, típico en viñedos sin sombra en Andalucía.
  • Contaminación por cobre excesivo: manchas verdes‑azuladas cuando se ha abusado de fungicidas de cobre.

Diagnóstico: cómo identificar la causa correcta

El primer paso es observar con detalle dónde aparecen las manchas y cómo se comportan con el tiempo.

  • Ubicación de la mancha:

    • Parte inferior y presencia de vellón blancooidio.
    • Superficie superior con capa algodonosa gris → mildiú velloso.
    • Bordes amarillos que se tornan púrpura y aparecen en hojas viejas → deficiencia de potasio.
  • Época del año:

    • Abril‑junio y alta humedad → oidio.
    • Después de sequía + lluviamildiú.
    • Finales del verano cuando el suelo está seco y cálido → deficiencia de K.
  • Condiciones del suelo: Mete el dedo 5 cm bajo la superficie. Si está muy compacto y húmedo, el drenaje es insuficiente → posible mildiú. Si el suelo está suelto pero seco, revisa la fertilización; la ausencia de fertilizante rico en potasio apunta a la tercera causa.

  • Herramientas rápidas: Con una lupa de mano, busca esporas blancas (oidio) o hifas gruesas (mildiú). En caso de deficiencia, no verás hifas; la hoja simplemente cambia de color.

Una tabla rápida para ayudarte:

SíntomaPosible causaAcción inmediata
Vellón blanco, manchas beige‑grisOidioAplicar cobre o bicarbonato
Capa algodonosa gris, manchas amarillasMildiú vellosoMejorar drenaje, aplicar sulfato de cobre
Manchas amarillas con bordes púrpuraDeficiencia de KAplicar fertilizante rico en K

Soluciones paso a paso

Si es oidio (peronospora)

  1. Aplicar cobre ecológico: Disuelve 10 g de polvo de sulfato de cobre en 10 l de agua y rocía al amanecer. Repite cada 10‑12 días hasta que desaparezca el vellón.
  2. Bicarbonato de potasio: Prepara una solución con 1 cucharada de bicarbonato de potasio por 5 l de agua. Riega por la base de la cepa cada 15 días; ayuda a crear un pH desfavorable al hongo.
  3. Mejorar la ventilación: En parcelas densas, poda las ramas laterales en 30 cm de distancia para que circule el aire.
  4. Resultado esperado: Verás menos manchas en 7‑10 días y la progresión del vellón se detendrá.

Si es mildiú velloso

  1. Fungicida de cobre en emulsión: Emplea 15 ml de emulsión por 15 l de agua, rociando en la hora más fresca (al atardecer). Repite cada 14 días durante la temporada de lluvias.
  2. Mejorar el drenaje: Añade 30 % de perlita o arena gruesa al sustrato y crea pequeños surcos de 30 cm de profundidad y 15 cm de separación para favorecer la escorrentía.
  3. Azufre agrícola: Espolvorea 2 kg de polvo de azufre por ha en primavera, antes de la primera lluvia fuerte.
  4. Resultado esperado: La capa algodonosa desaparece en 10‑14 días, siempre que el suelo no se mantenga encharcado.

Si es deficiencia de potasio

  1. Fertilizante de potasio: Usa sulfato de potasio (K₂SO₄) a razón de 200 g por . Disuelve en 5 l de agua y riega la base de la vid. Aplica una vez al inicio del verano y otra a mediados de agosto.
  2. Enmienda orgánica: Incorpora cáscara de plátano triturada (aprox. 500 g por planta) al medio alrededor del tronco; libera K lentamente.
  3. Control de pH: Si el suelo es muy ácido (< 5.5), corrige con cal agrícola (1 kg por ). Un pH entre 6‑7 favorece la absorción de potasio.
  4. Resultado esperado: Las manchas amarillas con bordes púrpura se desvanecen en 2‑3 semanas, y la producción de uvas vuelve a ser vigorosa.

Prevención futura

  • Rotación de fungicidas: Alterna cobre y sulfato de cobre con productos a base de bicarbonato de potasio para evitar resistencia del hongo.
  • Mantenimiento del suelo: Cada otoño, incorpora 15 t de compost bien descompuesto por ha; aporta potasio y mejora la estructura, reduciendo el riesgo de mildiú.
  • Riego inteligente: Instala sensores de humedad y riega solo cuando los 5 cm superiores estén secos. Evita el riego nocturno en zonas de alta humedad.
  • Poda preventiva: Elimina brotes viejos y ramas densas antes de la época de mayor humedad (marzo‑abril) para que el aire circule bien.
  • Control biológico: Introduce Trichoderma harzianum como biofungicida; se aplica al regar y ayuda a combatir tanto oidio como mildiú de forma natural.

Cuándo preocuparse (y cuándo no)

Es normal que las hojas más viejas de la vid, situadas en la base del tronco, presenten manchas marrones y caigan con el paso del tiempo; la planta sacrifica esas hojas para proteger a las nuevas. Preocúpate si el amarilleo o el vellón cubren más del 30 % de la copa, si hay marchitamiento simultáneo, o si aparecen manchas negras y caídas bruscas de los racimos. En esos casos, la enfermedad está avanzando rápidamente y es necesario actuar de inmediato con los tratamientos indicados.

Conclusión

Las manchas en hojas de la vid pueden deberse a oidio, mildiú velloso o a una deficiencia de potasio, cada una con un patrón diagnóstico distintivo. Observa dónde aparecen las manchas, revisa la humedad del suelo y elige el remedio adecuado: cobre o bicarbonato para hongos, azufre y mejor drenaje para mildiú, y fertilizante rico en K para la carencia. Con una vigilancia regular y prácticas preventivas, tu viñedo volverá a lucir verde y productivo en pocas semanas. ¡Ánimo, que con un poco de atención la vid se recupera rápidamente!