Cuándo cosechar ciruelas: señales de madurez por variedad

Cuándo cosechar ciruelas: señales de madurez por variedad

Las ciruelas están listas cuando la piel ha tomado el color definitivo de su variedad, ceden ligeramente al apretarlas junto al rabo y se desprenden de la rama con un giro suave. En España la temporada empieza a finales de mayo con las japonesas tempranas de las zonas cálidas y termina en septiembre, o a principios de octubre en zonas frescas, con las europeas tardías. Un mismo árbol se recoge en dos a cuatro pasadas a lo largo de una o dos semanas, porque la fruta de la cara soleada madura antes.

Japonesas y europeas: no se cosechan igual

En los huertos españoles conviven dos grandes grupos de ciruelos:

  • Ciruelas japonesas (Prunus salicina): fruto grande y redondo, de piel roja, negra o amarilla y pulpa muy jugosa. Son las ‘Red Beaut’, ‘Golden Japan’, ‘Santa Rosa’ o ‘Angeleno’. Siguen madurando después de cogidas, así que se pueden recoger unos días antes de su punto si las vas a guardar o transportar.
  • Ciruelas europeas (Prunus domestica): más pequeñas, ovaladas o redondas, más dulces y de pulpa más firme. Aquí están las claudias, como la ‘Reina Claudia verde’, y variedades como ‘Stanley’ o ‘President’. Dan su mejor sabor maduradas en el árbol, sobre todo las claudias.

Señales de madurez

  • Color de fondo. Es la pista más fiable. Mira la piel junto al rabo: en las ciruelas rojas y negras, el color definitivo cubre ya todo el fruto sin zonas verdosas; en la ‘Reina Claudia verde’, el verde se vuelve amarillento y a menudo aparece una chapa rosada en la cara del sol.
  • Pruina. Es la capa blanquecina y cerosa que cubre la piel, muy visible en las ciruelas oscuras maduras. Protege la fruta: no la frotes.
  • Tacto. La ciruela madura sigue firme, pero cede un poco en la punta y alrededor del rabo.
  • Desprendimiento. Con un giro leve se suelta; si hay que tirar, aún le faltan días.
  • Primeras caídas. Cuando empiezan a caer frutos sanos, la cosecha ha comenzado. Los que caen picados o con un agujero no cuentan: suelen llevar larva dentro.
  • Sabor. Prueba una de la parte soleada y otra del interior de la copa antes de decidir.

Calendario orientativo por tipo y zona

TipoVariedades de ejemploZonas cálidas (Extremadura, Andalucía, Murcia, Valencia)Zonas frescas (meseta, valle del Ebro, norte)
Japonesa temprana‘Red Beaut’finales de mayo–juniofinales de junio–julio
Japonesa de media estación‘Golden Japan’, ‘Santa Rosa’junio–juliojulio–agosto
Japonesa tardía‘Angeleno’agosto–septiembreseptiembre
Claudias‘Reina Claudia verde’julioagosto
Europea tardía‘Stanley’, ‘President’agosto–septiembreseptiembre–principios de octubre

En la meseta fría y en los valles interiores del norte, más que la fecha, lo que decide la cosecha son las heladas de primavera: una helada en plena floración puede dejar el árbol casi sin fruta ese año. En la costa y el sur, en cambio, el riesgo está en el calor de julio y agosto, que ablanda la fruta muy deprisa y obliga a pasar más a menudo.

Punto de cosecha según el uso

  • Para comer en el día: déjalas madurar del todo en el árbol.
  • Para guardar o regalar: recoge las japonesas con el color ya formado pero todavía firmes. A temperatura ambiente terminan de ablandarse en dos a cuatro días.
  • Para mermelada o compota: maduras e incluso blandas, siempre que estén sanas.
  • Para secar: solo las europeas con mucho azúcar, muy maduras, cuando empiezan a arrugarse junto al rabo.

Cómo recogerlas

  1. Trabaja con la fruta seca, mejor a primera hora de la mañana.
  2. Toma la ciruela con toda la mano, sin apretar con la punta de los dedos, y gírala. Si sale con el rabito puesto, se conserva mejor.
  3. No sacudas el árbol para la fruta de mesa: las ciruelas golpeadas se magullan y se pudren en pocos días. El vareo o la sacudida, con una malla debajo, solo vale para fruta de mermelada.
  4. Usa cestas bajas y no pongas más de dos capas.
  5. Separa en el momento las dañadas o picadas.
  6. Repasa el árbol cada 2–3 días mientras dure la maduración.

Riesgos al final de la maduración

  • Gusanos y moscas. Las larvas que perforan la ciruela provocan caída prematura y fruta podrida por dentro. Recoge y retira los frutos caídos, y repasa las medidas de cómo eliminar la mosca de la ciruela.
  • Monilia o podredumbre parda. Aparece como manchas marrones con anillos de pústulas grisáceas y deja frutos momificados colgados. Retira las momias del árbol y del suelo, porque de ellas sale la infección del año siguiente.
  • Rajado. Una lluvia fuerte o un riego abundante tras un periodo seco agrieta la fruta madura. Riega de forma regular en las semanas previas.
  • Avispas y pájaros. Atacan primero a la fruta más madura; recoger a tiempo es la mejor defensa.

Errores habituales

  • Coger las japonesas con el fondo verde. Ablandan, pero nunca llegan a tener sabor.
  • Esperar a que caigan todas. Las del suelo se golpean y atraen plagas.
  • No aclarar un árbol muy cargado. Los ciruelos japoneses cuajan mucho; si no se aclaran los frutos al tamaño de una avellana, dejando unos 8–10 cm entre ellos, salen ciruelas pequeñas y las ramas pueden partirse.
  • Guardar juntas fruta sana y dañada.

Conservación

Maduras, aguantan de tres a cinco días en el frigorífico. Recogidas firmes, una o dos semanas en frío. Para congelarlas, deshuésalas, córtalas por la mitad y extiéndelas en una bandeja antes de pasarlas a una bolsa.

Preguntas frecuentes

¿Las ciruelas maduran fuera del árbol?

Las japonesas sí, si se recogen con el color ya iniciado: se ablandan y ganan aroma, aunque apenas azúcar. Las claudias y la mayoría de las europeas mejoran muy poco una vez cogidas.

¿Por qué se caen las ciruelas antes de madurar?

A principios de verano es normal una caída natural de frutos que el árbol no puede sacar adelante. Si la caída sigue después, revisa el riego, la carga del árbol y si los frutos caídos tienen agujeros de larva. Más causas y cuidados en cómo cultivar el ciruelo.

¿Cuándo se poda el ciruelo después de la cosecha?

Las podas de verano, tras recoger la fruta, cicatrizan antes y reducen el riesgo de la enfermedad del plomo, que entra por los cortes de invierno. Tienes el calendario en cuándo podar el ciruelo.