Cuánto crece olivo: tamaño, altura y desarrollo completo
- 12 Nov, 2025
Si cultivas olivo en tu huerto, saber cuánto crece un olivo te ayuda a planificar el espacio y a evitar sorpresas. En el clima español, desde Andalucía hasta Castilla, el árbol puede variar mucho en tamaño según la variedad y el manejo. En este artículo desglosamos la altura, la copa, la profundidad de raíces y los tiempos de crecimiento, con cifras reales y ejemplos de distintas regiones.
Conocer estas dimensiones es clave para decidir dónde plantarlo, cuánto espacio dejar entre árboles y qué podas son necesarias. A continuación, encontrarás los rangos habituales y los factores que influyen en ellos, todo con datos concretos para que puedas diseñar tu olivar sin conjeturas.
Dimensiones detalladas
Altura
El olivo puede alcanzar una altura mínima de 2 m en variedades enanas y hasta 12 m en ejemplares de porte tradicional cuando se cultiva sin restricciones. En condiciones óptimas de clima mediterráneo (veranos cálidos y lluvias escasas) la altura típica para un árbol de 5‑7 m es la más frecuente, similar a la estatura de una persona alta. Las variedades Arbequina y Gordal tienden a quedar entre 3‑5 m, mientras que la Picual y la Manzanilla pueden superar los 9 m si se les permite crecer libremente.
Anchura / Copa
La copa del olivo varía entre 3 m y 10 m de diámetro. En huertos intensivos, se suele mantener una superficie de 5‑6 m para favorecer la entrada de luz y facilitar la cosecha. Si plantamos en espacios reducidos, podar la copa a 3‑4 m permite una buena ventilación y evita la sombra excesiva sobre los cultivos vecinos. En un olivar de Andalucía, la distancia recomendada entre árboles es de 6‑8 m, lo que da una zona de cultivo de aproximadamente 35 m² por árbol.
Profundidad de raíces
El sistema radicular del olivo es profundo y extensivo. Las raíces principales pueden penetrar hasta 2 m de profundidad en suelos bien drenados, mientras que las raíces laterales se extienden horizontalmente hasta 3‑4 m. Este rasgo permite al árbol buscar agua durante los veranos secos, pero también implica que un sustrato poco profundo (menos de 60 cm) limite su desarrollo y reduzca la producción de aceitunas.
Tamaño del fruto
Los frutos del olivo alcanzan entre 1,5 cm y 3 cm de diámetro, con peso de 3‑7 g. La variedad Arbequina da frutos más pequeños, de 1,5‑2 cm, mientras que la Picual produce aceitunas de hasta 3 cm cuando las condiciones de riego y fertilidad son óptimas.
Ritmo de crecimiento y etapas
El olivo es una planta de crecimiento lento‑moderado. En la fase de plántula (primeros 2‑3 años) el árbol apenas supera los 30‑50 cm de altura y desarrolla un tronco delgado. Durante el crecimiento vegetativo (años 4‑10) el incremento anual de altura se sitúa entre 30 cm y 60 cm, alcanzando la copa completa alrededor del octavo año. La época de mayor crecimiento coincide con la primavera (marzo‑abril) cuando las temperaturas oscilan entre 15‑22 °C.
A partir de los 10‑12 años el árbol entra en una fase de madurez donde el aumento de altura se reduce a 10‑15 cm al año, pero la expansión de la copa continúa, añadiendo entre 0,5‑1 m de diámetro cada cinco años. En resumen, el tiempo total desde la plantación hasta alcanzar su altura máxima (8‑12 m) puede oscilar entre 15 y 20 años, dependiendo de la variedad y los cuidados.
Factores que influyen en el tamaño
Variedad genética
Las variedades Arbequina, Gordal y Hojiblanca son de porte compacto, ideales para huertos familiares, mientras que Picual y Manzanilla presentan un crecimiento más vigoroso y pueden superar los 10 m. Elegir la variedad adecuada según el espacio disponible es fundamental.
Condiciones climáticas
En la zona mediterránea (ejemplo: Sevilla), las temperaturas medias de verano (30‑35 °C) favorecen un desarrollo rápido de la copa, mientras que en regiones más frías y atlánticas (como Asturias) el crecimiento se ralentiza y la altura final suele quedar por debajo de los 6 m. La exposición al sol pleno (mínimo 6 h diarias) es esencial para la fotosíntesis y la formación de ramas.
Cuidados y nutrición
El riego constante durante los primeros tres años, con unos 20‑30 l por árbol cada semana en períodos secos, impulsa un tronco fuerte. Un exceso de agua puede provocar raíz superficial y reducir la altura final. La fertilización con nitrógeno (N) en la fase vegetativa aumenta la longitud de los brotes; una dosis de 50 g N m⁻² al año es suficiente para la mayoría de los olivares. El poda estructural (poda de formación y poda de producción) controla la altura y permite una distribución uniforme de la copa.
Espacio radicular y sustrato
En suelos lodoso‑arenosos con buen drenaje, el sistema radicular se extiende profundo y el árbol alcanza mayores dimensiones. En suelos compactados, la profundidad de raíces se reduce a menos de 1 m, limitando la altura a 5‑6 m aun con buena poda.
Crecimiento en diferentes contextos
En suelo/huerto tradicional
En tierras de campo abierto de la zona de Jaén, un olivo bien manejado llega a 10‑12 m de altura y una copa de 8‑10 m de diámetro, ocupando alrededor de 50 m². La falta de limitaciones de espacio permite al árbol desarrollar su sistema radicular profundo y producir entre 40‑50 kg de aceitunas por árbol a los 15 años.
En maceta o contenedor
Cultivar un olivo en maceta requiere al menos 200 l (aprox. 60 cm de diámetro y 70 cm de profundidad). En estas condiciones la altura máxima suele quedar entre 2‑3 m y la copa no supera los 2‑3 m de diámetro. Es ideal para terrazas de Madrid o balcones con suficiente luz solar y permite controlar el crecimiento mediante poda regular.
En invernadero o bajo cubierta
Un olivo en invernadero con temperatura controlada (22‑25 °C) y riego controlado puede alcanzar una altura de 5‑6 m en solo 8‑10 años, mucho más rápido que al aire libre. Sin embargo, la falta de viento restringe la ramificación y la copa tiende a ser más densa, por lo que la poda de ventilación se vuelve indispensable.
Conclusión
En resumidas cuentas, el olivo puede crecer entre 2 m y 12 m de altura y desarrollar una copa de 3‑10 m de diámetro, dependiendo de la variedad, el clima y los cuidados que le des. Los factores más determinantes son la selección de la variedad y la gestión del riego y la poda. Para planificar tu olivar, delimita al menos 6‑8 m entre árboles si deseas una copa amplia, o recurre a variedades compactas y poda regular si el espacio es limitado. Conocer el potencial de crecimiento del olivo te asegura un cultivo equilibrado, productivo y armonioso con tu jardín.