Cultivo de higuera: Guía Completa Paso a Paso
- 05 Nov, 2025
Cultivar higuera en el huerto español es una de esas satisfacciones que hacen que el sudor valga la pena. La fruta dulce y aromática de la Ficus carica no solo aporta sabor a postres y conservas, sino que también ofrece un árbol resistente que, bien manejado, puede producir durante 30 años o más. En regiones como Andalucía, Valencia o las Islas Canarias, la higuera forma parte del patrimonio agrícola tradicional y sigue siendo un elemento decorativo y productivo en patios y huertos familiares.
Aunque el cultivo de higuera se considera moderadamente fácil, hay que prestar atención a la selección de la variedad, al momento del trasplante y a los cuidados de invierno, sobre todo en la meseta central donde las heladas pueden ser bruscas. En esta guía paso a paso descubrirás todo lo necesario: desde la preparación del suelo, pasando por la plantación, los riegos y la poda, hasta cómo prevenir las plagas más habituales y cuándo recoger tus higos dorados.
2. Requisitos de Cultivo
Clima y temperatura
La higuera necesita veranos cálidos y secos; el rango térmico óptimo para el crecimiento vegetativo está entre 20 °C y 30 °C. Las temperaturas bajo 5 °C pueden dañar los brotes jóvenes, mientras que las heladas nocturnas en invierno pueden cortar la rama principal si no se protege. Por eso, la zona mediterránea (Andalucía, Murcia, Levante) y las áreas subtropicales de Canarias son las más idóneas. En la zona continental (Madrid, Castilla-La Mancha) es viable siempre que se elija una variedad resistente al frío y se cubra el árbol en los meses de diciembre‑enero.
Luz solar
Los higuerones requieren al menos 6‑8 horas de sol directo al día para favorecer la fructificación. En parcelas sombreadas la producción se reduce notablemente y el riesgo de enfermedades fúngicas aumenta. Un sitio orientado al sur o suroeste garantiza la exposición necesaria en la mayor parte del año.
Suelo
El suelo ideal es franco‑arenoso, bien drenado y con una profundidad mínima de 80 cm para que las raíces puedan expandirse. El pH recomendado está entre 6.0 y 6.8; si el suelo es más ácido, se puede encalar con cal agrícola (2‑3 kg / 10 m²). La materia orgánica es fundamental: incorpora 3‑5 kg de compost o estiércol bien curado por metro cuadrado antes de la plantación. Evita suelos arcillosos compactos que retengan agua, pues favorecen la pudrición de la raíz.
Espacio y soporte
Una higuera adulta ocupa entre 3‑5 m de altura y 3‑4 m de diámetro. Cuando la plantes, deja 4‑5 m entre cada árbol para permitir una buena circulación del aire y facilitar las labores de poda. Si dispones de espacio limitado, puedes cultivar la higuera en maceta grande (mínimo 200 L) usando sustrato arenoso‑orgánico; sin embargo, la producción será menor y requerirá riegos más frecuentes.
3. Siembra o Plantación
Cuándo plantar
En la zona mediterránea y subtropical, el mejor momento para plantar el árbol es entre finales de noviembre y enero, cuando el suelo está aún frío pero la planta está en reposo vegetativo. En la meseta se recomienda esperar a marzo‑abril, cuando el riesgo de heladas disminuye y la temperatura del suelo supera los 10 °C. En el norte atlántico (Galiacia, Asturias) conviene esperar a abril‑mayo para evitar el exceso de humedad que favorece la raíz podrida.
Preparación del hoyo
Cava un hoyo de 60 cm de profundidad y 80 cm de ancho. Mezcla la tierra extraída con ½ parte de compost y ½ parte de arena gruesa para mejorar el drenaje. Si el suelo es muy ácido, añade cal agrícola (2 kg / m³). Antes de colocar el árbol, hidrátalo bien sumergiéndolo en un cubo con 10 L de agua durante 30 min; esto favorece la absorción del agua por las raíces.
Plantación paso a paso
- Sitúa el cepellón en el centro del hoyo, asegurándote de que el cuello de la raíz quede a nivel del suelo (ni enterrado ni sobresaliente).
- Rellena con la mezcla preparada, pulsando ligeramente para eliminar bolsas de aire.
- Riega abundantemente (15‑20 L) para asentar la tierra.
- Coloca una capa de mantillo (paja, astillas de madera) de 5‑10 cm alrededor del tronco, sin tocarlo, para retener humedad y suprimir malezas.
Plantón comprado vs semilla
Aunque la higuera se puede cultivar a partir de semillas, el proceso es largo (germina en 3‑4 semanas y la planta tarda 5‑7 años en fructificar). Por eso la mayoría de los hortelanos prefieren comprar plantones de 2‑3 años en viveros. Busca un plantón con un tronco recto, sin manchas negras y con un buen sistema radicular visible al extraerlo del contenedor.
4. Cuidados Durante el Cultivo
Riego
Durante los primeros dos años, la higuera necesita riegos profundos cada 10‑12 días en verano, aportando 30‑40 L por árbol. En otoño e invierno, reduce la frecuencia a una vez al mes, salvo sequías extremas. En la maduración de los frutos, aumenta a 15‑20 L cada 7‑8 días para evitar que los higos se agrieten. Riega siempre al pie de la planta, nunca sobre el follaje, para prevenir la aparición de óxido del cobre y reducir la humedad foliar.
Fertilización
Aplica abono orgánico (estiercol bien descompuesto) al inicio de la primavera, 2 kg / árbol. Complementa con fertilizante granular de liberación lenta 8‑4‑12 (N‑P‑K) en dosis de 150 g por árbol, repartido en dos aplicaciones: una en abril y otra en julio. Cuando la higuera empieza a producir su primer lote de higos (aprox. a los 5‑6 años), incrementa el potasio con un fertilizante foliar de 5‑10‑15 a razón de 30 ml / L cada 15 días durante la fase de maduración.
Entutorado y soporte
Los jóvenes árboles pueden beneficiarse de un entutorado ligero durante los primeros dos años para evitar que el viento los doble. Coloca una vara de bambú de 2 m junto al tronco y fíjala suavemente con cinta de raso. No aprietes demasiado; el árbol necesita crecer libremente. Cuando el árbol alcance los 2-3 m, elimina el entutorado para permitir que el tronco se engrose naturalmente.
Poda y formación
La poda se realiza una vez al año, idealmente a finales del invierno (enero‑febrero) cuando el árbol está en reposo.
- Desbroza las ramas bajas que dificultan el acceso y la circulación del aire.
- Corta los sálidas y ramas débiles que aparecen en la copa; esto favorece la penetración de la luz y reduce la incidencia de oídio.
- Despunta ligeramente los brotes más vigorosos (2‑3 cm) para estimular la producción de ramas fructíferas.
En higueras de variedad de alto rendimiento, puedes aplicar la poda de “corte de altura” (aprox. 20 % de la copa) cada 3‑4 años para rejuvenecer el árbol y mantener la calidad de los higos.
Control de malas hierbas y mantillo
El mantillo aplicado al plantar sirve también para suprimir malezas. Renueva la capa cada otoño, incorporando pajas secas o corteza de pino. Si aparecen brotes de hierbas entre el mantillo, arráncalos a mano antes de que establezcan raíces profundas; las malezas compiten por agua y nutrientes, reduciendo el vigor de la higuera.
Protección contra el frío
En la meseta y zonas atlánticas, cubre el tronco y la base con una manta térmica o arpillera desde finales de noviembre hasta mediados de febrero. Puedes fijarla con cuerdas de yute y rellenar los huecos con paja. Esta medida previene la ruptura del tejido cambial por heladas repentinas.
5. Calendario de Cultivo Regional
Zona mediterránea (Andalucía, Murcia, Valencia)
- Plantación: noviembre‑enero.
- Riegos intensivos: abril‑julio, con incrementos en la fase de cuajado (julio‑agosto).
- Poda: enero‑febrero.
- Cosecha: de julio a octubre (según variedad). El ciclo total, desde la plantación hasta la primera cosecha, es de 4‑5 años.
Zona interior / meseta (Madrid, Castilla‑León)
- Plantación: marzo‑abril, después de la última helada.
- Riego: de mayo a septiembre, ajustando a la escasez de precipitaciones.
- Poda: febrero, antes del brote primaveral.
- Cosecha: agosto‑noviembre, con posible segunda ronda en principios de diciembre si el clima se mantiene templado.
Zona atlántica / norte (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)
- Plantación: abril‑mayo, cuando el suelo ya está tibio y el riesgo de heladas es bajo.
- Riego: moderado, porque la lluvia es abundante; solo aumentar en veranos secos.
- Poda: finales de invierno (enero‑febrero).
- Cosecha: septiembre‑noviembre, con una ligera extensión hasta principios de diciembre gracias a la temperatura más fresca y estable.
6. Problemas Comunes y Soluciones
Plagas
- Pulgón verde: se agrupa en brotes tiernos y succiona savia, provocando hojas enrolladas. Solución rápida: rocía jabón potásico al 1 % (10 ml / L) cada 5‑7 días, o introduce mariquitas y crisopas que se alimentan de ellos.
- Cochinilla de la higuera: aparecen como manchas algodonosas en ramas jóvenes. El control ecológico pasa por spray de aceite de neem (5 ml / L) al atardecer, y la colocación de trampas adhesivas amarillas para monitorizar la población.
- Trips: pequeños insectos que dañan la piel del fruto, dejando manchas plateadas. Usa insecticida de piretro natural a razón de 15 g / L en pulverizaciones semanales y cubre la planta con mallas anti‑insectos si la presión es alta.
Enfermedades
- Oídio: se manifiesta como polvo blanco en la parte inferior de las hojas, sobre todo en climas húmedos. Prevención: riega siempre al ras del suelo, mejora la ventilación y aplica sulfato de cobre (2 g / L) cada 15 días al inicio del brote.
- Antracnosis: manchas negras en hojas y tallos que pueden necrosar ramas. Elimina las partes afectadas y riega por la mañana. Un fungicida ecológico a base de extracto de ortiga (1 L / 100 L de agua) aplicado cada 20 días ayuda a contenerla.
- Podredumbre de la raíz: aparece en suelos encharcados, con tronco que se vuelve marrón y se desprende fácilmente. Solución: mejora el drenaje, reduce riegos y, si el daño es avanzado, replantar el árbol en un sitio más elevado con sustrato arenoso‑orgánico.
Problemas fisiológicos
- Carencia de nitrógeno: hojas amarillentas y crecimiento lento. Corrígelo con fertilizante orgánico rico en nitrógeno (estiercol de oveja) a razón de 2 kg / árbol en primavera.
- Deficiencia de calcio (manchas necróticas en frutos): riega de forma regular y aplica cal agrícola (1 kg / m²) al inicio del verano.
- Agrietamiento de higos: suele deberse a riegos irregulares. Mantén una humedad constante (no más de 5 L / día en verano) y evita períodos de sequía prolongados.
7. Cosecha
Los higos están listos para cosechar cuando la piel adquiere un tono dorado‑oscuro (variedad ‘Brown Turkey’) o un rojo intenso (variedad ‘Rubi’) y la fruta cede ligeramente al tacto. En la higuera de dos ciclos (frutificación en verano y segunda cosecha en otoño), la primera tirada suele aparecer en julio y la segunda en octubre‑noviembre, dependiendo de la zona.
Corta los frutos con tijeras de podar dejando un pequeño pedazo de tallo para evitar que la herida se infecte. No los arranques de golpe, pues la fruta tiende a romperse y pierde parte del jugo. Reúne los higos en una cesta de mimbre o caja ventilada; evita apilarlos demasiado para que no se magullen. La cosecha es escalonada, así que revisa las ramas cada dos o tres días en el periodo de maduración para no perder frutos que caen prematuramente.
8. Consejos Finales y Trucos
Asociaciones beneficiosas
Planta albahaca o romero a los lados de la higuera; sus aceites esenciales repelen pulguillas y cochinillas. La caléndula atrae insectos benéficos como mariquitas y avispas parasitoides, que controlan rápidamente los pulgones. Evita colocar la higuerón cerca de olivos o almendros, ya que comparten algunas plagas comunes (cochinilla).
Variedades recomendadas para España
- ‘Rubi’: variedad española de tallo rojo, muy productiva y resistente a la sequía; ideal para el Mediterráneo.
- ‘Brown Turkey’: higos de gran tamaño y sabor dulce, se adapta bien a la meseta y zonas atlánticas.
- ‘Colomer’ (también llamado ‘Figuerona’): excelente para climas de alta montaña y zonas con inviernos fríos, gracias a su tardía fructificación.
Trucos del hortelano
- Riego de “corte de raíz”: riega profundamente una sola vez al mes en invierno; el árbol responde con un vigoroso desarrollo de raíces finas que mejoran la absorción de nutrientes.
- Enraizamiento de esquejes: si quieres multiplicar tu higuera sin comprar plantones, corta un esqueje de 30‑cm en otoño, elimina las hojas inferiores y colócalo en arena húmeda; germina en 6‑8 semanas y podrás plantarlo directamente en el huerto.
- Evita el exceso de fertilizante nitrogenado en árboles jóvenes; favorece la fructificación temprana con fertilizantes más ricos en potasio a partir del tercer año.
Errores comunes a evitar
- No sobre‑regar: el exceso de agua provoca pudrición de la raíz y favorece el oídio.
- No podar en verano: la poda bajo fuerte calor debilita el árbol y abre puertas a infecciones.
- No plantar en suelos muy compactados: la falta de drenaje ahoga las raíces y reduce la producción.
9. Conclusión
El cultivo de higuera combina tradición y sencillez, pero requiere seguir una serie de pasos bien marcados: elegir la variedad adecuada, preparar un suelo fértil y bien drenado, respetar los momentos de plantación según la zona y mantener un programa de riego y fertilización equilibrado. Con una poda anual y la prevención de plagas y enfermedades, tu árbol comenzará a dar frutos abundantes a los 5‑6 años y seguirá produciendo durante décadas.
Así que, si aún no tienes una higuera en tu huerto, anímate a plantarla este invierno o primavera. Con paciencia y los cuidados que te he compartido, pronto podrás saborear higos frescos directamente del árbol, disfrutando del sabor que solo la tierra española puede ofrecer. ¡Manos a la tierra y a cosechar!