Cultivo de remolacha: Guía completa paso a paso
- 05 Nov, 2025
1. Introducción
Cultivar remolacha en tu huerto es una de esas experiencias que combina la facilidad del cultivo con un sabor y color que dan vida a cualquier mesa. En España la remolacha se usa tanto en ensaladas frescas como en guisos tradicionales, y su raíz dulce‑carnosa aporta vitaminas del complejo B, hierro y fibra.
Aunque la remolacha tolera una amplia gama de climas, el nivel de atención que necesita es media: basta con seguir unas pautas claras y no tendrás problemas mayores. En esta guía completa aprenderás a preparar el suelo, sembrar, cuidar la planta durante todo su desarrollo y, por supuesto, a cosechar una cosecha abundante adaptada a las distintas regiones españolas.
2. Requisitos de cultivo
Clima y temperatura
La remolacha prospera entre 12 °C y 24 °C. Las temperaturas nocturnas bajo 5 °C pueden retrasar la germinación y, si persisten, dañar las plántulas. En la zona mediterránea (Andalucía, Levante) la planta soporta el calor del verano siempre que haya suficiente humedad, mientras que en la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) la fase vegetativa se acomoda mejor a la primavera tardía y al otoño temprano.
Luz solar
Requiere 6 h de sol directo al día como mínimo; sin embargo, la exposición moderada a sombra parcial a mitad del día ayuda a evitar el sobrecalentamiento en zonas como la Costa del Sol.
Suelo
- Tipo: suelos franco‑arenosos con buena estructura son los ideales; los suelos muy arcillosos retienen exceso de agua y favorecen la pudrición de la raíz.
- pH: entre 6.0 y 6.8. Si el pH está por encima de 7.5, la absorción de nitrógeno disminuye y la raíz se vuelve amarga.
- Drenaje: imprescindible. Un sustrato con 10 % de arena gruesa y una capa de 5 cm de grava bajo la cama de cultivo evitan encharcamientos.
- Materia orgánica: incorpora 3‑4 kg de compost bien descompuesto por m² antes de sembrar; aporta fertilidad y mejora la retención de humedad.
Espacio y profundidad
- Distancia entre filas: 30 cm.
- Espaciado intra‑filas: 10‑15 cm para permitir el desarrollo de la raíz y facilitar la cosecha.
- Profundidad de siembra: 2 cm para semillas y 15‑20 cm para trasplante de plántulas.
- Cultivo en maceta: sí es posible; utiliza macetas de 20‑30 L con sustrato ligero y mantén la distancia de 12 cm entre plantas.
3. Siembra o plantación
Cuándo sembrar/plantar
- Mediterráneo (Andalucía, Murcia, Valencia): siembra en semillero de febrero a marzo; trasplante a campo abierto a finales de abril cuando la temperatura del suelo supera los 10 °C.
- Meseta central (Madrid, Castilla y León): semilla en marzo‑abril y trasplante a finales de mayo, siempre que las heladas ya no sean una amenaza.
- Atlántico (Galicia, Asturias, Cantabria): siembra de marzo a mayo; el trasplante se hace en junio, aprovechando la temperatura estable y la humedad del suelo.
Siembra de semillas
- Preparar bandejas con sustrato universal leve.
- Distribuir las semillas a razón de 1 g por bandeja (aprox. 200 semillas).
- Cubrir con una capa de 2 mm de tierra y regar con un chorrito fino.
- Mantener la humedad constante; la germinación ocurre en 7‑12 días a 15‑18 °C.
Cuando las plántulas tengan 2‑3 pares de hojas verdaderas (aprox. 3‑4 sem), trasplántalas a cubos de 5 L y colócalas bajo un toldo parcial para que se aclimaten.
Trasplante definitivo
- Momento: cuando las plántulas lleguen a 10‑12 cm de altura y el riesgo de heladas sea nulo.
- Preparación del surco: cava surcos de 15 cm de profundidad, intercalados con 30 cm de espacio.
- Método: coloca la plantita a 5 cm de profundidad y cubre suavemente, presionando la tierra para eliminar bolsas de aire.
- Riego inicial: entrega 2‑3 L de agua por planta después del trasplante para asentar la raíz.
Plantón directo (alternativa)
Si prefieres comprar plantones en vivero, busca raíces blancas y firmes, sin manchas negras. El momento de plantado sigue la misma regla de temperatura que el trasplante de semilla.
4. Cuidados durante el cultivo
Riego
- Etapa vegetativa (hasta que la raíz se forma): 2‑3 L por planta cada 3‑4 días, aplicados al pie de la planta.
- Etapa de engorde (después del retoño de la raíz): aumenta a 4‑5 L cada 2‑3 días, sobre todo en periodos calurosos (> 28 °C).
- Método recomendado: riego por goteo a 5 L h⁻¹, permite que el agua llegue al zona radicular sin mojar las hojas, evitando enfermedades fúngicas.
- Señales de exceso: hojas amarillentas, raíz blanda y olor a podredumbre. Deficiencia: hojas pálidas y crecimiento atrofiado.
Fertilización
| Etapa | Tipo de fertilizante | Dosis recomendada | Frecuencia |
|---|---|---|---|
| Inicio (trasplante) | N‑P‑K 10‑10‑10 orgánico o mineral | 30 g/m² (aprox. 5 g por planta) | Cada 15 días hasta la aparición de la primera hoja de la raíz |
| Desarrollo de la raíz | N‑P‑K 8‑24‑16 (alto en fósforo y potasio) | 25 g/m² | Cada 20 días |
| Engorde (últimas 3‑4 semanas) | K₂SO₄ (potasa) o abono de corteza de pino | 20 g/m² | Cada 15 días |
Aplica el fertilizante disuelto en 1‑2 L de agua y riega inmediatamente para evitar quemaduras en la raíz.
Control de malas hierbas
- Acolchado: una capa de paja fina o corteza de árbol de 8‑10 cm protege la humedad, suprime las hierbas y reduce la aparición de hongos.
- Escarda manual: elimina las malas hierbas antes de que germinen, especialmente en zonas de Galicia donde la humedad favorece la brotación temprana.
Manejo de plagas y enemigos naturales
| Plaga | Síntomas | Solución ecológica |
|---|---|---|
| Pulgón de la remolacha | pequeños insectos verdes en tallos y hojas | Pulveriza jabón potásico 2 % o libera mariquitas y crisopas |
| Escarabajo de la raíz (polilla) | túneles en la raíz, exudado meloso | Trampa de luz nocturna y cáñamo con tierra de diatomeas |
| Acaro rojo | manchas amarillas y telarañas finas | Tratamiento con aceite de neem 0,5 % |
Mantén la zona libre de residuos vegetales y rota el cultivo cada 3‑4 años para romper el ciclo de la plaga.
Prevención de enfermedades
- Botrytis (moho gris): evita humedad en el follaje; riega al pie de la planta y usa cobre ecológico cuando la lluvia sea persistente.
- Mildiu: se manifiesta como manchas amarillas en las hojas jóvenes; aplicar caldo bordelés (cobre y azufre) cada 10 días si aparecen los primeros síntomas.
- Podredumbre de la raíz: ocurre en suelos encharcados; mejora el drenaje y utiliza paja como cobertura para regular la temperatura del suelo.
Manejo de la cosecha anticipada
En agosto, cuando los bulbos alcanzan unos 5‑7 cm de diámetro, puedes cosechar una primera tanda de remolachas tiernas. Deja el resto en el suelo para una segunda cosecha en otoño, cuando la raíz se vuelve más dulce por la acumulación de azúcares.
5. Calendario de cultivo regional
Zona mediterránea / sur (Andalucía, Murcia, Valencia)
- Siembra en semillero: febrero‑marzo.
- Trasplante al campo: abril‑mayo (cuando el suelo supera los 10 °C).
- Cosecha: julio‑noviembre. El ciclo total, desde la siembra hasta la primera cosecha, dura ≈ 6‑7 meses.
Zona interior / meseta (Madrid, Castilla y León)
- Siembra: marzo‑abril.
- Trasplante: mayo‑junio (evitando heladas tardías).
- Cosecha: agosto‑octubre; la raíz alcanza su punto óptimo cuando la temperatura media diaria está entre 18‑22 °C.
Zona atlántica / norte (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)
- Siembra: marzo‑mayo, aprovechando la humedad constante.
- Trasplante: junio, ya que la temperatura del suelo se estabiliza alrededor de 12‑14 °C.
- Cosecha: septiembre‑noviembre, prolongada gracias a la menor amplitud térmica y la buena retención de agua del suelo.
6. Problemas comunes y soluciones
Plagas
- Pulgón de la remolacha: pequeños insectos verdes que se agrupan en el envés de las hojas. Solución rápida: rocía jabón potásico 1‑2 % cada tres días y fomenta la presencia de mariquitas.
- Escarabajo de la raíz (larvas de polilla): túneles blancos y materia negra en la raíz. Control: entierra trampas de tierra de diatomeas alrededor de la planta y rota el cultivo cada 4 años.
Enfermedades
- Mildiu: manchas amarillas y necróticas en las hojas jóvenes, sobre todo en épocas de alta humedad. Prevención: riega solo al pie, usa cobre ecológico preventivo al iniciarse la fase de floración.
- Podredumbre negra: raíz blanda y desintegrada, típica de suelos mal drenados. Remedio: mejora el drenaje añadiendo arena gruesa y elimina plantas afectadas antes de que se diseminen.
Problemas fisiológicos
- Clorosis por deficiencia de hierro: hojas pálidas y tallos débilmente verdes. Corrección: aplica ** quelato de hierro** (solución de 5 g/L) al riego cada dos semanas.
- Frutos agrietados (cuando se cultiva remolacha de hoja dulce): causado por riego irregular que produce oscilaciones en la presión osmótica. Solución: riega de forma regular y moderada, manteniendo la humedad del suelo constante entre 60‑70 % de la capacidad de retención.
7. Cosecha
La remolacha está lista para cosechar cuando el bulbo alcanza 5 cm de diámetro y la piel se vuelve lisa y brillante. En variedades de hoja (tipo ‘Chioggia’), la cosecha puede hacerse cuando la hoja alcanza 12‑15 cm de largo.
- Método: usa una horquilla de mano o una pala de punta ancha, inserta suavemente bajo la raíz y levanta con cuidado para evitar romper el bulbo.
- Frecuencia: si siembras en sucesión cada 15‑20 días, tendrás una cosecha escalonada que permite recoger durante 4‑5 meses.
- Almacenamiento: corta las hojas a 2 cm del tallo, guarda los bulbos en un cajón fresco (0‑4 °C) y con humedad relativa del 85 %; se conservan hasta 6 meses.
8. Consejos finales y trucos
Asociaciones benéficas
- Albahaca y orégano repelen pulgones y escarabajos de la raíz.
- Caléndula atrae insectos depredadores (mariquitas, crisopas) que controlan plagas.
- Evita plantar remolacha junto a espinacas o acelgas, ya que compiten por nutrientes y pueden favorecer la aparición de pulgón.
Variedades recomendadas para España
- ‘Detroit Dark Red’ – roja profunda, resistente al frío, ideal para la meseta.
- ‘Chioggia’ – característica “cintas” rosadas, deliciosa cruda, se adapta bien al clima mediterráneo.
- ‘Ciclista’ – bulbo alargado, excelente para ensaladas, tolera suelos ligeramente más ácidos.
Trucos del hortelano
- Riego por goteo con sensor de humedad: programa el sensor a 60 % de humedad del sustrato; el sistema se activa sólo cuando la tierra está realmente seca, ahorrando agua.
- **Aplicar una capa fina de cáscara de huevo triturada al momento del trasplante: aporta calcio y actúa como barrera contra caracoles.
- Micro‑clima con espaldera ligera: en zonas muy calurosas, coloca una malla sombra del 30 % sobre la fila de remolachas durante las horas pico (12‑15 h) para reducir el estrés térmico y mejorar la formación del bulbo.
Errores comunes a evitar
- Sembrar demasiado profundo: la luz es necesaria para la germinación; una profundidad de 2 cm es suficiente.
- Regar sobre la hoja en épocas de humedad: favorece el mildiu y el botrytis.
- No rotar el cultivo: la acumulación de patógenos en el suelo reduce la productividad en la siguiente cosecha.
9. Conclusión
Cultivar remolacha en tu huerto combina un esfuerzo medio con una recompensa alta: obtendrás raíces dulces, coloridas y ricas en nutrientes, listas para tus ensaladas o guisos favoritos. Siguiendo los pasos de esta guía – preparación del suelo, siembra en el momento adecuado, riego y fertilización precisos, y control de plagas ecológico – conseguirás una cosecha abundante tanto en la zona mediterránea como en la meseta o el norte atlántico.
Recuerda que la horticultura es un proceso de aprendizaje continuo; si algo no sale como esperabas, ajusta la fecha de siembra o la cantidad de agua y vuelve a intentarlo. Con paciencia y los trucos que te he compartido, la remolacha será una constante en tu huerto durante muchos años. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de esas rojas maravillas!