Cada cuánto regar un ficus de interior según la especie

Cada cuánto regar un ficus de interior según la especie

Un ficus en maceta se riega cuando los 2–3 primeros centímetros de sustrato están secos. Dentro de casa eso suele suponer cada 7–10 días en primavera y verano y cada 2–3 semanas en invierno. Más que la frecuencia exacta importa la forma: un riego abundante hasta que el agua salga por abajo, el plato vacío y un margen para que el sustrato se seque un poco antes del siguiente. El exceso de agua acaba con muchos más ficus que la sequía.

Cada especie tiene su ritmo

Bajo el nombre de ficus se venden plantas bastante distintas. La tabla da una orientación para una maceta mediana, en una casa a 20–24 °C y con buena luz.

EspecieNombre comúnVeranoInviernoLo que la distingue
Ficus benjaminaBenjaminaCada 6–9 díasCada 12–18 díasPierde hojas con cualquier cambio brusco, también de riego
Ficus elasticaGomero o árbol del cauchoCada 10–14 díasCada 3–4 semanasHojas gruesas; aguanta bien la sequía
Ficus lyrataFicus lira u hoja de violínCada 7–10 díasCada 2–3 semanasLe sientan mal los extremos: manchas marrones con exceso o con sed
Ficus microcarpaFicus ginsengCada 4–7 díasCada 10–15 díasSuele ir en maceta pequeña y poco profunda
Ficus pumilaFicus trepadorCada 4–6 díasCada 7–10 díasHoja fina que se seca enseguida

Son intervalos de partida. Comprueba siempre el sustrato antes de regar.

Cómo regar un ficus paso a paso

  1. Comprueba la humedad. Mete un dedo 2–3 cm en el sustrato. En macetas grandes, clava un palillo largo de madera hasta la mitad: si sale con tierra húmeda pegada, todavía no toca. Con la práctica, levantar la maceta y notar su peso también sirve.
  2. Riega despacio por toda la superficie hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje. Así se moja todo el cepellón y no solo un lado.
  3. Vacía el plato o el cubremaceta a los 15–20 minutos. Un ficus con las raíces en agua estancada se pudre en pocas semanas.
  4. Usa agua a temperatura ambiente. El agua muy fría, recién sacada del grifo en invierno, puede provocar caída de hojas en la benjamina.
  5. Lava las sales de vez en cuando. Si el agua de tu zona es dura y ves costras blancas en el sustrato o en la maceta, da una vez al mes en primavera y verano un riego abundante, dejando correr bastante agua por el drenaje. Alternar con agua de lluvia o filtrada también ayuda.

Qué hace que necesite más o menos agua

  • Luz: un ficus junto a una ventana luminosa crece y transpira mucho más que uno en un rincón oscuro, que puede pasar semanas sin necesitar agua.
  • Calefacción y aire acondicionado: resecan el ambiente y la superficie del sustrato. Comprueba más a menudo, pero no riegues más por sistema: en invierno la planta crece poco.
  • Maceta: el barro transpira y se seca antes que el plástico. Una maceta pequeña para el tamaño de la planta obliga a regar mucho más a menudo.
  • Sustrato: una mezcla con perlita o corteza drena bien. La turba sola retiene mucho y, cuando se seca del todo, repele el agua.
  • Trasplante reciente: tras cambiar de maceta, riega a fondo una vez y espera a que la capa superior se seque. El sustrato nuevo tarda más en secarse que el viejo.

Señales de exceso y de falta de agua

Exceso: hojas que amarillean y caen, a menudo empezando por las de dentro; manchas marrón oscuro que avanzan desde el centro de la hoja; sustrato que huele a moho; mosquitas negras volando alrededor de la maceta; y, en casos graves, la base del tronco blanda. Tienes cómo actuar en ficus regado en exceso.

Falta: hojas que se curvan o se ponen lacias, bordes secos y crujientes, caída de hojas ya secas y sustrato que se despega de las paredes de la maceta. Si llegaste a ese punto, mira ficus con falta de riego para rehidratarlo sin dañarlo.

La benjamina también tira hojas por cambios de sitio, corrientes de aire o falta de luz. Antes de regar más, comprueba el sustrato: si está húmedo, el problema es otro, y en ficus perdiendo hojas se repasan las causas.

Ficus en el exterior

En la costa mediterránea, el sur y Canarias se plantan en la calle y en jardines especies como Ficus microcarpa, Ficus elastica o Ficus macrophylla. En el suelo y ya establecidos tienen raíces muy extensas y viven con riegos ocasionales. Los ejemplares jóvenes necesitan un riego profundo cada 7–10 días en verano durante los dos primeros años.

En maceta en una terraza soleada, el verano obliga a regar cada 2–4 días. En invierno, si hay riesgo de helada, conviene resguardarlos y regar muy poco.

Si lo que tienes es una higuera (Ficus carica), sus necesidades son muy distintas: está en cada cuánto regar la higuera.

Errores habituales

  • Regar por calendario fijo, «todos los domingos», sin mirar el sustrato.
  • Dejar agua en el cubremaceta decorativo, donde no se ve.
  • Plantar en maceta sin agujeros de drenaje.
  • Regar más cuando pierde hojas sin comprobar antes si el sustrato está húmedo.
  • Dar pequeños sorbos frecuentes, que mojan solo la parte de arriba y dejan seco el fondo del cepellón.

Preguntas frecuentes

¿Hay que pulverizar las hojas del ficus?

No sustituye al riego. Con calefacción, pulverizar sube la humedad unos minutos, poco más. Es más útil limpiar las hojas con un paño húmedo para quitar el polvo y, si el aire es muy seco, colocar la maceta sobre una bandeja con grava y agua, sin que el fondo toque el agua.

¿Cómo se riega un ficus ginseng?

Por su maceta pequeña, el riego por inmersión funciona bien: sumerge la maceta en un recipiente con agua durante 10–15 minutos, hasta que dejen de salir burbujas, y déjala escurrir antes de devolverla a su sitio. Repite cuando el sustrato vuelva a estar seco en superficie.

¿Puedo regar con agua del grifo?

Sí, en la mayoría de los casos. Si es muy dura o lleva mucho cloro, déjala reposar unas horas para que pierda el cloro y alterna con agua de lluvia o filtrada para que no se acumulen sales.