Cada cuánto regar una higuera para que dé buenos higos
- 24 Aug, 2026
La higuera es de los frutales que menos agua necesitan, pero eso no significa que se pueda olvidar del todo. En sus dos primeros veranos, una higuera joven necesita un riego profundo cada 5–7 días; una adulta bien arraigada en suelo profundo se conforma con un riego abundante cada 10–15 días en verano y, en muchas zonas, vive sin ningún riego. Lo que más influye en la cosecha es el momento: agua regular mientras engorda el fruto y bastante menos cuando los higos empiezan a madurar.
Frecuencia de riego según la edad del árbol
| Época | Recién plantada (1.er año) | Joven (2–4 años) | Adulta en tierra |
|---|---|---|---|
| Primavera (marzo-mayo) | Cada 7–10 días si no llueve | Cada 10–15 días si no llueve | Solo en primaveras muy secas |
| Verano (junio-agosto) | Cada 4–7 días | Cada 7–10 días | Cada 10–15 días, o sin riego en secano |
| Septiembre-octubre | Cada 10–15 días | Cada 15 días, menos si hay higos madurando | Muy poco o nada |
| Invierno (sin hojas) | Solo si el suelo se seca del todo | No | No |
Estas pautas valen para climas de verano seco, como el interior peninsular y el litoral mediterráneo. En la cornisa cantábrica y en Galicia, una higuera adulta casi nunca necesita riego, y el problema suele ser el contrario: las lluvias de final de verano, que rajan y pudren los higos maduros.
Cuánta agua darle en cada riego
La higuera tiene raíces muy extensas que exploran mucho terreno en busca de humedad. Por eso conviene regar pocas veces pero en profundidad, de forma que el agua llegue a 40–60 cm.
- Al plantar: un riego de asiento de 20–30 litros, aunque sea invierno, para que la tierra se ajuste a las raíces.
- Primer y segundo verano: unos 20–30 litros por riego, en un alcorque amplio de alrededor de un metro de diámetro.
- Árbol adulto: entre 50 y 150 litros por riego en verano, según el tamaño de la copa y lo arenoso que sea el suelo. Con goteo, 4–6 goteros repartidos bajo la copa y 2–3 riegos por semana dan un resultado más uniforme.
Riega bajo el borde de la copa, no junto al tronco: ahí están las raíces que absorben, y así el cuello del árbol se mantiene seco.
El calendario del higo manda
Las necesidades de la higuera cambian a lo largo de la temporada:
- Brotación y cuajado (abril-mayo): si la primavera viene seca, un par de riegos ayudan a que la brotación sea vigorosa y a que no caigan los frutitos.
- Engorde (mayo-julio): es la etapa en la que más se nota la falta de agua. Con sed, las brevas y los higos se quedan pequeños y duros, y muchos caen antes de madurar.
- Maduración (junio-julio para las brevas; de agosto a octubre para los higos): cuando los primeros frutos cambian de color y se ablandan, espacia los riegos. Con exceso de agua el higo sale aguado, menos dulce y propenso a rajarse y agriarse en la rama.
Lo peor es pasar de la sequía al riego abundante de golpe: un árbol que ha pasado sed y recibe de repente mucha agua raja los higos que están a punto. Es mejor mantener una humedad moderada y constante que alternar extremos. Para saber cuándo recogerlos, consulta cuándo cosechar higos.
Higuera en maceta
En maceta todo cambia, porque la tierra se seca rápido y el árbol no puede buscar agua en profundidad. Usa un recipiente de al menos 40–60 litros y riega así:
- Verano: cada 2–3 días, y a diario en terrazas muy soleadas durante las olas de calor.
- Primavera y principios de otoño: cada 5–7 días.
- Invierno: sin hojas apenas consume; un riego cada 2–4 semanas evita que el cepellón se seque por completo.
Riega hasta que salga agua por los agujeros y vacía el plato a la media hora. Una maceta de color claro, o protegida del sol de la tarde, se calienta menos y pierde menos agua.
Cómo saber si le falta o le sobra agua
Le falta agua cuando:
- Las hojas están lacias a media mañana y no se recuperan por la tarde.
- Amarillean y caen las hojas interiores en pleno verano.
- Los higos verdes caen o se arrugan antes de madurar.
Le sobra agua cuando:
- Las hojas amarillean con la tierra húmeda, sobre todo en suelos arcillosos.
- Los higos maduran insípidos, se rajan o fermentan en la rama.
- Salen muchos brotes largos y blandos y poca fruta.
Si las hojas amarillean y no sabes por qué, en higuera con hojas amarillas repasamos las causas, del riego a las carencias.
Errores habituales al regar la higuera
- Meterla en el riego del césped: la humedad continua en superficie favorece las podredumbres de raíz y da higos sin sabor.
- Regar en invierno igual que en verano: sin hojas, el árbol casi no consume, y el suelo frío y encharcado daña las raíces.
- Dejar sin riego un árbol recién plantado: aunque sea un frutal de secano, durante los dos primeros veranos necesita ayuda hasta que sus raíces profundicen.
- Plantarla junto a pozos, tuberías o cimientos para aprovechar la humedad: sus raíces son muy invasivas y van directas al agua.
Un acolchado de paja o de restos de poda triturados bajo la copa reduce la evaporación y permite espaciar los riegos, sobre todo en suelos ligeros.
Preguntas frecuentes
¿Se puede tener una higuera sin regar?
Sí, si está bien arraigada, en un suelo profundo y en una zona con lluvias normales. Así se han cultivado tradicionalmente en Extremadura, Andalucía o Baleares. Dará menos higos y algo más pequeños, pero muy sabrosos. Los dos primeros años, eso sí, necesita riego.
¿Por qué se rajan los higos de mi higuera?
Casi siempre por un aporte brusco de agua cuando el fruto ya está maduro, ya sea un riego abundante después de una temporada seca o una tormenta. Mantén riegos moderados y regulares durante el engorde y redúcelos al empezar la maduración.
¿Hay que regar más si tiene brevas?
Las variedades bíferas, que dan brevas a principios de verano y higos después, agradecen que el suelo no se seque en mayo y junio, cuando engordan las brevas. A partir de ahí, la pauta es la misma que para cualquier higuera.
Para el resto de cuidados, de la plantación a la poda, consulta cómo cultivar higueras.