Cómo fertilizar un ficus: cuándo, con qué y cuánto

Cómo fertilizar un ficus: cuándo, con qué y cuánto

Para fertilizar un ficus basta con un abono líquido para plantas verdes, rico en nitrógeno y con microelementos, aplicado cada 2–4 semanas de marzo a septiembre a la dosis de la etiqueta o algo por debajo. En otoño se espacian las tomas y en invierno, si la planta vive en interior y apenas crece, no se abona. Más que la cantidad, importa no abonar una planta que está parada, recién trasplantada o enferma.

Qué necesita un ficus

Los ficus de interior más comunes (Ficus benjamina, el gomero o Ficus elastica, el Ficus lyrata y el ficus «ginseng», que es un Ficus microcarpa) se cultivan por su hoja. Lo que más agradecen es el nitrógeno, que mantiene el verde intenso y la salida de brotes nuevos. Un poco de potasio refuerza los tejidos y ayuda a soportar la calefacción y los cambios de luz; el fósforo lo necesitan en poca cantidad.

En maceta hay un factor que manda sobre todo lo demás: el sustrato se agota y se carga de sales. Cada riego arrastra nutrientes por el drenaje y, a la vez, el agua dura de buena parte de España deja cal que bloquea el hierro. Por eso conviene un abono que incluya hierro, magnesio y manganeso.

Abonos que funcionan:

  • Líquido para plantas verdes: fórmulas con más nitrógeno que fósforo, del tipo 7-3-6. Es la opción más cómoda y la más fácil de dosificar.
  • Abono de liberación lenta: bolitas o barritas que duran de 3 a 6 meses. Una aplicación en marzo-abril cubre buena parte de la temporada.
  • Humus de lombriz: una capa de 1–2 cm sobre el sustrato en primavera. Aporta poco nitrógeno, pero mejora el sustrato y no quema.

Calendario de abonado

ÉpocaFicus de interiorFicus en exterior (zonas sin heladas)
Marzo-abrilPrimera toma a media dosis cuando salgan hojas nuevasAbono de liberación lenta o compost al pie
Mayo-agostoLíquido cada 2–3 semanasLíquido cada 3–4 semanas o una segunda dosis de liberación lenta en junio
Septiembre-octubreCada 4–6 semanas, a media dosisÚltima aplicación en septiembre
Noviembre-febreroNada; en casa muy luminosa y cálida, media dosis cada 6–8 semanasNada

La señal para empezar no es la fecha, sino la planta: cuando despliega hojas nuevas está creciendo y aprovecha el abono. En una vivienda con calefacción y un ventanal orientado al sur, el ficus puede seguir creciendo algo en invierno; en un rincón oscuro se para, y lo que le eches se acumula en el sustrato.

Cómo abonarlo paso a paso

  1. Riega primero. El abono debe caer sobre sustrato húmedo, nunca seco: las sales concentradas queman las raíces finas. Lo más práctico es mezclarlo con el agua de un riego normal.
  2. Mide la dosis. Usa el tapón dosificador del envase y, si dudas, quédate en la mitad. Un ficus con poco abono crece algo más despacio; uno con demasiado pierde hojas y raíces.
  3. Reparte el agua por toda la superficie, no solo junto al tronco, hasta que salga un poco por el drenaje.
  4. Vacía el plato a los 15–20 minutos para que las raíces no se queden en agua con sales.
  5. Lava el sustrato dos o tres veces al año. Riega con agua abundante, unas tres veces el volumen de la maceta, en la ducha o en el exterior, para arrastrar las sales acumuladas. Si ves una costra blanca en la superficie o en el borde de la maceta, es el momento.

Si acabas de trasplantarlo, espera 4–6 semanas antes de abonar: el sustrato nuevo trae nutrientes y las raíces dañadas se queman con facilidad. Para elegir la época del cambio de maceta, mira cuándo trasplantar un ficus.

Ficus en el jardín y ficus bonsái

En el litoral mediterráneo, el sur y Canarias es habitual ver ficus plantados en el suelo, en patios y jardines. Ahí el abonado se parece al de cualquier árbol ornamental: una capa de compost o estiércol bien descompuesto a finales de invierno, extendida bajo la copa, y como mucho una dosis de abono granulado equilibrado en primavera. Un ejemplar adulto en tierra rara vez necesita más: crece mucho por sí solo, y forzarlo con nitrógeno solo multiplica el trabajo de poda.

Los ficus formados como bonsái viven en muy poco sustrato. Se abonan a menudo, pero con poca concentración: abono líquido para bonsái a media dosis cada 2 semanas en primavera y verano, o abono orgánico sólido en bolitas colocado sobre la superficie. Se suspende justo después de una poda fuerte o de un trasplante.

Señales de falta y de exceso

Lo que vesPosible causa
Hojas viejas de un verde pálido y uniforme, brotes pequeñosFalta de nitrógeno
Hojas nuevas amarillas con los nervios verdesFalta de hierro, casi siempre por agua dura o sustrato calizo
Puntas y bordes de las hojas secos y marronesExceso de abono o de sales
Costra blanca sobre el sustrato o en la macetaAcumulación de sales
Caída repentina de hojas verdesCambio de sitio, corrientes o frío; casi nunca es falta de abono

La mayoría de las hojas amarillas en un ficus no se deben al abono, sino al riego o a la falta de luz. Antes de echar más fertilizante, repasa las causas en ficus con hojas amarillas y comprueba la frecuencia de riego en cada cuánto regar un ficus.

Errores habituales

  • Abonar para «curar» una planta que pierde hojas. Si el ficus sufre por un cambio de sitio o por exceso de riego, el abono agrava el daño en las raíces.
  • Doblar la dosis para que crezca más rápido. El crecimiento depende sobre todo de la luz; sin luz, el abono se acumula.
  • Abonar en invierno al mismo ritmo que en verano.
  • Usar abono para cactus o para floración. Llevan poco nitrógeno; el ficus necesita una fórmula para planta verde.
  • No renovar nunca el sustrato. Tras muchos años en la misma maceta, ni el mejor abono compensa una tierra apelmazada y salinizada.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar posos de café para abonar el ficus?

En pequeña cantidad y mezclados con el sustrato o con el compost no hacen daño, pero aportan pocos nutrientes, y en capa gruesa se apelmazan y crían moho. No sustituyen a un abono completo.

¿Cada cuánto abono un ficus en una maceta pequeña?

Cuanto menos sustrato, más pequeñas y frecuentes deben ser las dosis: media dosis cada 2 semanas en primavera y verano funciona mejor que una dosis completa al mes.

¿Sirve el abono foliar?

Puede ayudar a corregir una clorosis por falta de hierro, pulverizando un quelato a la dosis de la etiqueta. Pero el ficus absorbe los nutrientes sobre todo por las raíces, y en hojas grandes y brillantes como las del gomero el producto deja manchas si se pulveriza al sol.