Cultivo de espárrago: guía completa paso a paso
- 15 Nov, 2025
1. Introducción
Cultivar espárragos en casa es una de esas experiencias que, una vez probada, no se quiere olvidar. El cultivo de espárrago combina la tradición agrícola española –sobre todo en Castilla‑La Mancha y la zona de Aragón– con la satisfacción de cosechar brotes tiernos año tras año. Además, el espárrago es bajo en calorías, rico en fibra, vitaminas A, C y K, y aporta minerales como el hierro y el potasio, lo que lo convierte en un aliado nutricional para toda la familia.
Aunque el espárrago puede parecer exigente, su dificultad media lo hace accesible tanto para principiantes como para hortelanos más experimentados. En esta guía descubrirás, paso a paso, desde la preparación del suelo hasta la primera cosecha, pasando por la siembra, los cuidados esenciales y las respuestas a los problemas más habituales. ¡Vamos a poner manos a la tierra!
2. Requisitos de Cultivo
El espárrago se desenvuelve mejor en climas con inviernos fríos y veranos templados. La temperatura óptima para el crecimiento vegetativo está entre 15 y 22 °C, mientras que el período de vernalización (exposición a frío) necesita menos de 7 °C durante al menos 4–6 semanas para que la raíz desarrolle los brotes. Por eso, las regiones mediterráneas del sur pueden necesitar una refrigeración artificial o la plantación en otoño, mientras que la meseta central y el norte (Galicia, Asturias) cumplen los requisitos de forma natural.
En cuanto a la luz, el espárrago necesita de 6 a 8 h de sol directo al día. Los sitios con sombra parcial pueden retrasar la aparición de los brotes y reducir la calidad del producto final. El suelo ideal es franco‑arenoso, bien drenado, con una capacidad de retención de humedad moderada. Un pH entre 6.5 y 7.5 favorece la absorción de nutrientes; si el suelo es más ácido, basta con incorporar cal agrícola (aprox. 2 kg m⁻²) para subirlo unos puntos.
La materia orgánica es clave: incorpora 3‑5 kg de compost bien descompuesto por metro cuadrado antes de la siembra. Un buen drenaje evita la pudrición de raíces; si el terreno es pesado, añade arena gruesa o crea surcos de drenaje de 30 cm de profundidad. Cada planta necesita 30‑40 cm de espacio entre filas y 30 cm entre plantas dentro de la fila, lo que permite que los tallos se desarrollen sin competencia. El espárrago se adapta bien a macetas de 200 L o mayores, siempre que el sustrato sea profundo y bien drenado.
3. Siembra o Plantación
Cuándo sembrar
En la zona mediterránea (Murcia, Sevilla, Valencia) la plantación de raíz (cormos) se realiza en octubre‑noviembre, cuando el suelo está todavía cálido pero las temperaturas nocturnas empiezan a bajar. En la meseta central (Madrid, Castilla‑La Mancha) lo ideal es noviembre‑diciembre. En la frontera atlántica (Galicia, Cantabria) se puede plantar hasta diciembre‑enero sin riesgo de heladas severas.
Siembra de cormos
Los cormos se plantan a 15‑20 cm de profundidad, con la punta hacia arriba. La distancia recomendada es 30 cm entre cormos y 40 cm entre hileras. Cada cormo debe pesar entre 200 y 300 g; los más pequeños pueden tardar más en establecerse. Tras la siembra, riega ligeramente para asentar el sustrato y evitar que el cormo se seque.
Trasplante de plántulas
Si prefieres iniciar en semillero, siembra las semillas en bandejas con sustrato ligero a 1 cm de profundidad en marzo‑abril (zona mediterránea) o abril‑mayo (interior). La germinación ocurre entre 10 y 14 días a 18‑20 °C. Cuando las plántulas tengan 3‑4 pares de hojas verdaderas (aprox. 6‑8 cm de altura), trasplántalas al campo con la misma profundidad que los cormos. Asegúrate de endurecer las plántulas durante 5‑7 días, exponiéndolas gradualmente al exterior para acostumbrarlas al viento y al sol.
Plantón directo (opción comercial)
Los viveros locales ofrecen plantones de 1‑2 año ya enraizados. Elige aquellos con raíces blancas y gruesas, sin manchas marrones. Plantéalos a la misma profundidad que los cormos y colócalos en el mismo patrón de distancia. Esta opción reduce el tiempo de espera a una cosecha temprana (aprox. 18 meses después de la plantación).
4. Cuidados Durante el Cultivo
Riego: Durante los primeros dos años, el espárrago necesita 5‑8 L de agua por planta cada 7‑10 días, aumentando a 10‑12 L en verano cuando la temperatura supera 28 °C. Riega al pie de la planta, evitando mojar los tallos; el exceso de humedad favorece el mildew. El riego por goteo con regulador de flujo resulta el método más eficiente y permite aplicar fertilizante líquido al mismo tiempo.
Fertilización: En primavera, cuando aparecen los primeros brotes, aplica un fertilizante granulado 10‑10‑10 a razón de 30 g m⁻². Repite cada 30 días hasta la aparición de los primeros tallos. Cuando la planta entre en fase de producción (finales de primavera), cambia a 5‑10‑15 (más potasio) y completa con 50 g m⁻² cada 45 días. Si el sustrato es pobre en calcio, incorpora yeso agrícola (2 kg m⁻²) para evitar la punta de los espárragos borrachuda.
Entutorado/Soporte: No es necesario entutorar el espárrago, pero sí es aconsejable eliminar los tallos débiles que crecen fuera del lecho para evitar que rocen el suelo y se pudran. Usa una capa de paja de 5‑10 cm para proteger la raíz y reducir la competencia de malas hierbas.
Poda y mantenimiento: Durante los primeros dos años, evita la cosecha y retira cualquier hoja enferma o amarillenta. A partir del tercer año, corta los brotes de 15‑20 cm con una navaja afilada. No coseches más del 30 % de los tallos en una sola sesión para no agotar la planta. Cada verano, elimina las hojas secas para mejorar la ventilación y reducir la incidencia de hongos.
Control de malas hierbas: El acolchado con paja, astillas de roble o corteza de pino (5‑10 cm) mantiene la humedad, regula la temperatura del suelo y suprime las hierbas. En caso de brotes de gramíneas, haz una escarda manual antes de que formén raíces profundas. Evita el uso de herbicidas químicos que pueden dañar el delicado sistema radicular del espárrago.
Manejo del pH: Revisa el pH cada 6 meses con un medidor portátil. Si el valor está por debajo de 6.5, corrige con cal agrícola; si supera los 7.5, incorpora azufre elemental a razón de 1 kg m⁻². Mantener el pH estable maximiza la absorción de nitrógeno y evita deficiencias de hierro.
5. Calendario de Cultivo Regional
Zona Mediterránea / Sur (Andalucía, Murcia, Valencia)
- Siembra de cormos: octubre‑noviembre.
- Endurecimiento: diciembre‑enero.
- Primer brote visible: febrero‑marzo (vernalización completa).
- Cosecha comercial: a partir de junio (primer año) y de abril en años sucesivos, extendiéndose hasta octubre. El ciclo completo, desde la plantación hasta la primera cosecha, dura 18‑20 meses.
Zona Interior / Meseta (Madrid, Castilla‑León, Aragón)
- Siembra de cormos: noviembre‑diciembre.
- Endurecimiento: enero‑febrero (heladas moderadas).
- Primer brote: abril‑mayo.
- Cosecha: comienza en julio y se prolonga hasta noviembre. El tiempo de establecimiento es similar, pero la ventana de cosecha se desplaza unos 2‑3 meses más tarde que en el sur.
Zona Atlántica / Norte (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)
- Siembra de cormos: diciembre‑enero.
- Endurecimiento: febrero‑marzo, con heladas ocasionales que favorecen la vernalización.
- Primer brote: mayo‑junio.
- Cosecha: de agosto a diciembre, con una mayor tolerancia a la humedad del suelo. En esta zona, el espárrago sobresale por su resistencia a los climas más húmedos.
6. Problemas Comunes y Soluciones
Pulgón y cochinilla: Pequeños insectos verdes o negras que se concentran en el envés de las hojas. Señal: manchas amarillentas y producción de melaza. Solución: pulveriza jabón potásico al 2 % cada 7‑10 días o introduce coccinélidos (mariquitas) como control biológico.
Mildew (Oídio): Aparición de polvo blanco sobre las hojas en épocas de alta humedad. Prevención: evita regar sobre el follaje y mejora la ventilación con un acolchado porosso. Tratamiento: aplica caldo bordelés (sulfato de cobre) a razón de 5 g L⁻¹ cada 15 días o utiliza fungicida ecológico a base de azufre.
Podredumbre de la raíz (Fusarium): Raíces negras y blandas, crecimiento retardado. Causa: suelos con drenaje insuficiente y exceso de agua. Solución preventiva: asegura buen drenaje y rota el cultivo cada 4‑5 años. En caso de infección, excava los cormos afectados, desinféctalos con solución de bicarbonato (1 %) y replantalos en tierra fresca.
Deficiencia de nitrógeno: Hojas amarillentas, crecimiento débil. Solución: aplica abono orgánico de sangre de vaca (30 g m⁻²) o fertilizante 10‑10‑10 según la guía de fertilización. Evita los excesos, ya que favorecen la aparición de pestes.
Puntas borrachudas (deficiencia de calcio): Los brotes terminan en puntas blandas y transparentes. Solución: riega con solución de cal hidratada (1 %) cada mes y añade yeso al suelo antes de la plantación. Un buen aporte de calcio también se logra con cáscaras de huevo trituradas (aprox. 200 g m⁻²).
7. Cosecha
Los espárragos están listos para cosechar cuando alcanzan entre 15 y 20 cm de altura y presentan un color verde uniforme (para la variedad verde) o una tonalidad blanca cremosa (para la variedad blanca). El tallo debe ser tierno al tacto y romperse con facilidad al doblarlo. Corta el brote con una cuchilla afilada o una tijera, dejando unos 2‑3 cm de tallo bajo tierra; de esta forma la planta seguirá generando nuevos brotes.
En el tercer año de vida, puedes comenzar a cosechar de forma continua, tomando 5‑7 brotes por planta al día durante la temporada. La cosecha se prolonga 3‑4 meses en zonas cálidas y hasta 6 meses en la zona atlántica, siempre alternando la recolección para no agotar la energía de la planta.
8. Consejos Finales y Trucos
Asociaciones beneficiosas: Plantar alcachofa o lepanto cerca del espárrago ayuda a atraer abejas y aumenta la polinización. La lavanda repele pulgones y aporta un aroma agradable al huerto. Evita situar el espárrago junto a tomates o pimientos, que compiten por los mismos nutrientes y pueden compartir plagas.
Variedades recomendadas para España:
- ‘UC 157’ (espárrago verde de alta producción, ideal para la meseta).
- ‘Grolé’ (espárrago blanco, resistente al frío, perfecto para la zona atlántica).
- ‘Palomar’ (espárrago morado, apreciado en recetas gourmet y en regiones de alta montaña).
Truco del hortelano: En la primera temporada de crecimiento, aplica una capa de melaza diluida (5 % en agua) al riego; esto estimula la actividad microbiana del suelo y favorece la formación de brotes vigorosos. Además, una pulsación de 15 minutos de sombra parcial al mediodía (usando una malla ligera) reduce el estrés hídrico en los meses más calurosos del sur.
Errores comunes a evitar:
- Cosechar demasiado pronto (menos de 15 cm) agota la planta y reduce la producción futura.
- Exceso de riego que provoca pudrición de raíces; siempre verifica la humedad del sustrato antes de regar.
- No rotar el cultivo: el espárrago necesita un descanso de 4‑5 años en la misma parcela para evitar la acumulación de patógenos del suelo.
9. Conclusión
El cultivo de espárrago combina una planificación cuidadosa con una gestión constante pero sencilla. Desde la siembra de cormos en otoño, pasando por el endurecimiento y el riego regulado, hasta la cosecha de brotes tiernos en primavera‑verano, cada paso tiene su lógica y su recompensa. Aunque la curva de aprendizaje sea de dificultad media, la constancia y los pequeños trucos aquí descritos hacen que la inversión valga la pena: cada año tendrás espárragos frescos para tus platos.
Con esta guía tienes todas las piezas del puzzle: requisitos de suelo, calendario regional, cuidados diarios y soluciones a los problemas más habituales. Ponte los guantes, prepara el terreno y deja que el espárrago te devuelva su sabor intenso y su valor nutricional. ¡A cultivar y a disfrutar de la primera cosecha!