Cuándo plantar acelga en Pontevedra: Fechas y consejos locales

Cuándo plantar acelga en Pontevedra: Fechas y consejos locales

Si vives en Pontevedra y te preguntas cuándo plantar acelga, la respuesta no se limita a un mes del calendario, sino a un conjunto de señales climáticas propias de la costa atlántica gallega. La acelga es una hoja de rápido crecimiento que tolera bien el clima fresco y húmedo, pero necesita que la temperatura del suelo supere los 12 °C y que las heladas hayan desaparecido. Plantarla en el momento justo te garantiza hojas tiernas y una cosecha que se extiende de primavera hasta el otoño.

Mejores Fechas para Pontevedra

En la zona atlántica de Pontevedra, el periodo más seguro para colocar la acelga en el huerto se sitúa entre principios de abril y mediados de junio.

  • Primera siembra (abril): la última helada típica en la provincia ocurre entre el 15 y 25 de abril. Cuando las mínimas nocturnas se mantengan por encima de 8 °C durante al menos una semana, el suelo suele estar entre 12 y 14 °C, condición ideal para que la semilla germine sin sobresaltos.

  • Segunda siembra (mayo‑junio): si prefieres una cosecha más tardía, puedes esperar a que la temperatura media diaria alcance 15 °C (usualmente a mediados de mayo). En este momento la humedad del aire sigue elevada, lo que favorece una germinación rápida y reduce la necesidad de riego adicional.

  • Corte definitivo: para cosechar en otoño, la última siembra recomendable es a finales de julio, siempre que el suelo no baje de 10 °C en las primeras semanas de otoño.

En años excepcionalmente cálidos, la primera siembra puede adelantarse a finales de marzo, pero es prudente cubrir las bandejas con túneles de fibra o una manta antiheladas para evitar que una helada tardía dañe las plántulas. En años fríos, retrasa la plantación hasta mediados de abril para asegurarte de que el suelo ha alcanzado la temperatura mínima requerida.

Calendario de Siembra en Semillero para Pontevedra

Para que la acelga esté lista cuando llegue la ventana de plantación, lo más práctico es sembrar en semillero unos 30‑35 días antes de la fecha objetivo.

  • Siembra de abril: comienza a sembrar en bandejas o macetas interiores a mediados de marzo (alrededor del 15 de marzo). Usa una mezcla de tierra de sustrato con perlita en una proporción 3:1 y riega ligeramente para que la humedad sea constante pero sin encharcar.

  • Endurecimiento: una semana antes del trasplante, lleva las plántulas al exterior en horas de sol parcial y protege con una cubierta ligera durante la noche. Este proceso de aclimatación reduce el shock y favorece un arraigo rápido cuando las plantes en el huerto.

  • Trasplante definitivo: en la primera semana de abril, cuando el suelo muestre los 12‑14 °C mencionados, transpón las plántulas a una distancia de 30 cm entre filas y 20 cm entre plantas, dejando la raíz bien cubierta.

Condiciones Específicas de Pontevedra

Pontevedra goza de un clima atlántico suave, con precipitaciones distribuidas a lo largo del año y una humedad relativa que ronda el 80 % en primavera. Estas características influyen en varios aspectos del cultivo de acelga:

  • Tipo de suelo: predominan los tierra negra y arenos‑arcillosos bien drenados. Si el suelo es muy compacto, mezcla arena gruesa y humus para mejorar la aireación.

  • Riego: aunque la lluvia es frecuente, la evapotranspiración en los meses de verano puede superar los 4 mm/día. Riega por goteo o a ras de suelo para mantener la humedad constante sin encharcar, especialmente durante la fase de establecimiento (primeras 3‑4 semanas).

  • Viento y granizo: la costa gallega sufre ráfagas de viento del noroeste que pueden resecar las hojas. Coloca una valla cortavientos de caña o briquetas vegetales alrededor del huerto. En torno a mayo‑junio, pueden presentarse granizadas leves; protege las plantas con una manta de algodón si el pronóstico lo indica.

  • Luz: la acelga tolera sombra parcial, pero para una producción óptima busca al menos 4‑5 horas de sol directo al día. Plantar en la zona norte del huerto, donde la sombra de los árboles sea mínima, evita que las hojas se vuelvan largas y débiles.

Variedades Recomendadas para Pontevedra

Algunas variedades se adaptan mejor al clima húmedo y a los veranos templados de la zona:

  • ‘Gernika’ (variedad gallega): hojas gruesas, alto contenido de vitaminas y buena resistencia a la podredumbre de raíz en suelos húmedos.

  • ‘Bloomsdale Longifolia’: clásica de hoja rizada, soporta bien la sombra parcial y tiene sabor dulce cuando se cosecha en otoño.

  • ‘Rosa de Galicia’: cultivar histórico de la región, destaca por su tolerancia a la lluvia y por producir cosechas continuas de abril a noviembre.

Todas estas variedades son indeterminadas, lo que significa que seguirán produciendo hojas mientras el clima lo permita, siempre que se mantenga la humedad del suelo.

Consejos Específicos para Pontevedra

  • Mulching con paja: cubre el suelo alrededor de la acelga con una capa de 5‑7 cm de paja seca. Esto reduce la evaporación, controla las malas hierbas y mantiene la temperatura del sustrato estable.

  • Fertilidad: antes de la siembra, incorpora 30 g de compost bien descompuesto por m² y, a mitad de la temporada, una dosis de 30 g de fertilizante orgánico rico en potasio para favorecer el crecimiento de las hojas.

  • Control de plagas: la babosa del berro y la mosca de la acelga pueden aparecer en los meses más húmedos. Un remedio casero eficaz es rociar con agua con unas gotas de jabón neutro o colocar trampas de cerveza cerca del huerto.

  • Cosecha progresiva: corta las hojas exteriores a medida que alcancen 15‑20 cm de longitud. Deja el corazón intacto para que la planta continúe produciendo. Esta técnica prolonga la vida del cultivo hasta el primer frío del otoño.

  • Rotación de cultivos: evita plantar acelga en el mismo sitio dos años consecutivos; alterna con leguminosas (garbanzos, alubias) para fijar nitrógeno y reducir la presión de suelos agriados.

Conclusión

En Pontevedra, la mejor época para plantar acelga se sitúa entre principios de abril y mediados de junio, con la condición esencial de que la temperatura del suelo haya superado los 12 °C y que las heladas hayan cesado. Aprovecha los semilleros en marzo, protege las plántulas con un túnel ligero, y elige variedades como ‘Gernika’ o ‘Rosa de Galicia’ para maximizar la producción. Con riego inteligente, mulch de paja y un buen control de plagas, tendrás hojas tiernas y sabrosas desde la primavera hasta el otoño. ¡Manos a la tierra y disfruta de una cosecha abundante en tu huerto gallego!