Cuándo Plantar Acelgas en Madrid: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar Acelgas en Madrid: Fechas y Consejos Locales

Si te preguntas cuándo plantar acelgas en Madrid, la respuesta depende de la temperatura del suelo, las últimas heladas y el ritmo de crecimiento que quieras conseguir. Las acelgas son una hortaliza de hoja resistente, pero si las pones demasiado pronto se ahogan con el frío; demasiado tarde y la temporada de cosecha se corta antes de que los tallos alcanzan su grosor ideal. En la capital, donde el clima continental marca inviernos fríos y veranos secos, acertar el momento de la siembra marca la diferencia entre una cosecha abundante y una plantación que apenas da hoja.

Mejores fechas para plantar acelgas en Madrid

Ventana principal (primavera)

En Madrid, la ventana segura para sembrar acelgas en el huerto abierto abarca desde la segunda semana de abril hasta mediados de mayo. En esta zona, la última helada típica se sitúa entre el 25 de abril y el 10 de mayo; si la mínima nocturna se mantiene por encima de 10 °C durante al menos una semana, el suelo suele estar ya entre 12 y 15 °C a 5 cm de profundidad, condición perfecta para que las raíces se establezcan sin sobresaltos.

Plantarlas a principios de abril permite una primera cosecha de hojas jóvenes a finales de junio, ideal para ensaladas de primavera. Si prefieres cosechar durante el verano, espera a finales de abril o principios de mayo; así las hojas alcanzarán mayor tamaño antes de que lleguen las temperaturas extremas de julio.

Segunda siembra (otoño)

Gracias al clima templado de la meseta, puedes volver a sembrar una segunda tanda de acelgas a finales de septiembre. En esa época la temperatura media nocturna vuelve a bajar a 12‑14 °C, y el suelo sigue cálido (≈ 16 °C), lo que favorece un crecimiento rápido. La cosecha de otoño‑invierno se extiende hasta noviembre, cuando ya empiezan a aparecer las primeras heladas.

Qué ocurre si te adelantas o retrasas

  • Año cálido: si en abril los días están por encima de 18 °C y no hay alerta de heladas, puedes sembrar durante la tercera semana de abril; solo cubre los lechos con un túnel de plástico por la noche para evitar posibles bajas repentinas.
  • Año frío: cuando la última helada se retrasa hasta mediados de mayo, espera al menos una semana después de la última helada antes de plantar; el riesgo de que el suelo siga por debajo de 10 °C es alto y las plántulas pueden morir al trasplantarse.

Calendario de siembra en semillero para Madrid

Para no depender del clima de la madrugada y asegurar que las plántulas tengan tiempo de desarrollar un buen sistema radicular, lo más práctico es iniciar el semillero en interior.

  • Siembra en bandejas: entre mediados de febrero y principios de marzo (≈ 6‑8 semanas antes de la última helada). Usa sustrato ligero y aporta una ligera fertilización con coco o vermiculita.
  • Enraizamiento: mantén la temperatura de la bandeja entre 18‑20 °C y la humedad relativa alta, sin encharcar.
  • Endurecimiento: a partir de la segunda semana de abril, expón las plántulas al aire libre 1‑2 horas al día, incrementando gradualmente hasta 6‑8 horas. Cuando tengan 4‑6 hojas verdaderas y la temperatura del suelo supere los 12 °C, están listas para el trasplante.

Condiciones específicas de Madrid

Tipo de suelo

En gran parte de la capital predomina un suelo franco-arenoso de pH ligeramente alcalino (7‑7,5). Este sustrato drena bien, pero retiene poca materia orgánica, por lo que es aconsejable incorporar compost o estiércol bien descompuesto antes de la siembra. Un aporte de 30 g de materia orgánica por m² mejora la retención de humedad y favorece la disponibilidad de nutrientes.

Microclimas urbanos

  • Norte de la ciudad (barrio de Peñagrande, Vallecas): suele ser más fresco y con mayor exposición al viento del norte. Aquí conviene colocar una manta anti‑viento o ubicar las acelgas junto a una pared que retenga calor.
  • Sur de la ciudad (Usera, Carabanchel): el efecto “isla de calor” eleva la temperatura en unos 2‑3 °C en verano; riega con más frecuencia (cada 2‑3 días) y protege del sol intenso con una tela de sombra ligera al mediodía.

Riego y humedad

Las acelgas requieren un suministro constante de agua para mantener el follaje tierno. En primavera, riega una vez cada 48 h con 2‑3 l por m², aumentando a 1‑2 l cada día cuando la temperatura supera los 25 °C en verano. Evita el encharcamiento: el exceso de agua favorece la aparición de pudrición radicular y plagas como los ácaros.

Vientos y eventos extremos

En primavera, los vientos de Levante pueden dañar las hojas jóvenes. Instala una valla viva de arbustos bajos (por ejemplo, lavanda) o utiliza una malla anti‑viento. Las tormentas de granizo son poco frecuentes en Madrid, pero pueden llegar en mayo; si el pronóstico indica granizo, cubre los cultivos con una capa de cartón o una jaula de alambre.

Variedades recomendadas para Madrid

Aunque la acelga es poco exigente, algunas variedades se adaptan mejor al clima continental:

  • ‘Maravilla’: hoja ancha, sin roseta, muy resistente al frío y a la sequía. Ideal para cosechas continuas de primavera a otoño.
  • ‘Rosa’ (acelga roja): hojas de tono púrpura que toleran bien el calor de julio‑agosto, perfecta para platos de invierno cuando el sol es menos intenso.
  • ‘Verde de Nápoles’: crecimiento rápido, perfecta si quieres una cosecha temprana (julio) antes de que el calor extremo reduzca la calidad de la hoja.

Todas estas cultivares responden bien a una densidad de siembra de 15 cm entre plantas y 30 cm entre hileras, lo que permite una buena circulación de aire y disminuye la incidencia de moho.

Consejos específicos para acelerar el éxito en Madrid

  • Mulching con paja: coloca una capa de 5 cm de paja alrededor de las plantas después del trasplante. Retiene la humedad, reduce la evaporación y suaviza la temperatura del suelo durante las noches frescas de abril.
  • Fertilización ligera: una vez al mes, aplica un fertilizante líquido a base de algas (≈ 1 L por 10 m²). Las acelgas son demandantes de potasio, esencial para mantener la firmeza de las hojas.
  • Rotación de cultivos: evita plantar acelgas después de espinacas o remolacha en el mismo sitio; la acumulación de plagas como la mosca de la acelga se reduce si rotates a leguminosas (judías, garbanzos) el año anterior.
  • Control de plagas ecológico: si aparecen pulgones o ácaros, rocía con una solución de jabón potásico (2 cucharadas por litro de agua). Usa también compañeras como la alcachofa o la cebolla que repelen a estos insectos.
  • Cosecha intercalada: corta las hojas exteriores a medida que crecen, dejando el corazón intacto. Esto estimula un nuevo crecimiento y prolonga la producción hasta el inicio del frío invernal (noviembre).

Conclusión

En Madrid, la mejor época para plantar acelgas se sitúa entre la segunda semana de abril y mediados de mayo para la cosecha primaveral, y entre finales de septiembre y principios de octubre para una segunda ronda otoñal. Controla la última helada típica (25 abril‑10 mayo), verifica que el suelo alcance al menos 12 °C y sigue el calendario de semillero recomendado para disponer de plántulas fuertes. Con las variedades ‘Maravilla’, ‘Rosa’ o ‘Verde de Nápoles’, y aplicando los trucos de mulching, fertilización ligera y compañeras adecuadas, tendrás acelgas tiernas y sabrosas durante gran parte del año. ¡A la huerta, que la primavera madrileña ya está llamando a la siembra!