Cuándo Plantar albahaca en Madrid: Fechas y Consejos Locales
- 12 Nov, 2025
Si te preguntas cuándo plantar albahaca en Madrid, la respuesta depende del clima continental de la capital. Aquí las heladas pueden aparecer hasta mediados de mayo, y el verano llega con temperaturas que superan los 35 °C. Por eso, sincronizar la siembra con el calendario local marca la diferencia entre una planta vigorosa y otra que se marchita al primer borrón de frío. En este artículo te dejo el desglose paso a paso, con datos concretos y consejos que he ido perfeccionando en mi huerto del barrio de Moncloa.
Mejores fechas para plantar albahaca en Madrid
En la meseta central la albahaca se siente cómoda cuando las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 10 °C de forma estable. En promedio, la última helada en Madrid se sitúa entre el 25 de abril y el 10 de mayo; allí mismo comienza la ventana óptima.
- Fecha de inicio: última semana de abril (a partir del 28 / 4).
- Fecha límite: final de mayo (hasta el 31 / 5).
- Ventana ideal: primera quincena de mayo, especialmente del 5 al 15 / 5, cuando el suelo está ya templado y el riesgo de helada es casi nulo.
Durante años cálidos, la zona puede permitir un temprano 26 / 4, pero siempre es prudente tener a mano una campana de hortalizas o un pequeño túnel de plástico por si vuelve a aparecer una escarcha puntual. En años fríos, espera hasta mediados de mayo; mejor una semana de retraso que perder la cosecha por una helada inesperada.
En cuanto a la temperatura del suelo, la albahaca germina con buen ritmo a partir de 15 °C a 5 cm de profundidad. En Madrid, en la primera quincena de mayo la capa superior suele alcanzar entre 14 y 17 °C, suficiente para que las semillas broten en 5‑7 días. Si el suelo está más frío, opta por sembrar en semillero bajo cubierta y trasplantar cuando la temperatura del sustrato supere los 16 °C.
Calendario de siembra en semillero para Madrid
Para que la albahaca esté lista justo cuando llegue la ventana ideal, empieza el semillero a mediados de marzo (alrededor del 15 / 3). Siembra en bandejas con sustrato ligero y cubre ligeramente con una capa de vermiculita; la luz natural de una ventana orientada al sur es suficiente.
- Semilla a semillero: del 15 al 20 / 3.
- Trasplante al exterior: cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas y la temperatura del suelo supere 16 °C (normalmente entre el 5 y 10 / 5).
- Endurecimiento: durante 7‑10 días antes del trasplante, exponiendo las plántulas al aire libre unas pocas horas al día, aumentando progresivamente el tiempo.
Este esquema te permite mover albahaca al huerto justo a tiempo para la primera quincena de mayo, evitando el estrés del frío y aprovechando el calor primaveral para un crecimiento rápido.
Condiciones específicas de Madrid
Madrid combina veranos secos con primaveras variables. El suelo típico es arcillo‑arenoso en zonas como Arganzuela, mientras que en la zona de Moncloa predomina una capa más calcárea. En cualquier caso, la albahaca prefiere un sustrato bien drenado y con un pH entre 6,0 y 7,0; si el terreno es muy calizo, puedes mezclar tierra de hoja y arena gruesa para mejorar la estructura.
- Riego: la albahaca necesita riego regular pero sin encharcar. En primavera, un riego cada 2‑3 días basta; en verano, aumenta a diario, preferiblemente al amanecer para que el follaje se seque antes del atardecer y se eviten enfermedades fúngicas.
- Viento: en la meseta los vientos de levante pueden resecar las hojas jóvenes. Usa tutores de bambú y una red ligera para proteger la plantación sin bloquear la luz.
- Granizo: es raro, pero en mayo‑junio pueden aparecer chubascos de granizo. Ten a mano una cubierta de tela anti‑granizo o una lona ligera para colocar rápidamente sobre las macetas.
- Luz solar: la albahaca ama el sol pleno; procura 6‑8 horas diarias de radiación directa. Si la exposición es excesiva en julio, proporciona sombra parcial a media tarde con una malla de sombra (30 % de densidad).
Variedades recomendadas para Madrid
Aunque la albahaca común (Ocimum basilicum) rinde muy bien, hay algunas variedades que hacen frente mejor al calor extremo y a la sequía típica de la capital:
- ‘Mammoth’ (albahaca gigante): hojas grandes, tolera temperaturas de 38 °C y necesita menos riego frecuente.
- ‘Genovese’ (la clásica para pesto): muy aromática, pero sensible al exceso de calor; ideal si la plantación está en un lugar ligeramente sombreado.
- ‘Thai Basil’ (Ocimum basilicum var. thyrsiflora): resistente a la sequía y aporta un toque exótico a platos.
- ‘Spicy Red’ (albahaca morada): soporta bien el estrés hídrico y añade color al huerto.
Escoge al menos dos variedades diferentes para extender la cosecha a lo largo del verano; la Mammoth puede plantarse a finales de mayo, mientras que la Genovese se siembra a principios de mayo.
Consejos específicos para Madrid
- Protege la primera semana: aunque la ventana ideal sea a mediados de mayo, una campana flotante colocada durante los últimos 5 días de abril reduce el riesgo de daño por helada tardía.
- Fertiliza con compost: antes del trasplante, incorpora 5 cm de compost bien curtido al surco; la albahaca responde rápidamente a los nutrientes orgánicos y mejora la retención de humedad.
- Control de plagas: en Madrid, la mosca blanca y los pulgones aparecen con frecuencia. Un spray de infusión de ajo y aceite de neem cada 10‑12 días mantiene a raya a estos insectos sin dañar la planta.
- Cosecha inteligente: corta las hojas justo antes de que la planta empiece a florecer; si la cosecha se hace en horas frescas (mañana o noche) el sabor es más intenso.
- Rotación y acompañantes: planta romero y tomate al lado de la albahaca; el romero repele algunos insectos, y el tomate aprovecha la sombra parcial que la albahaca aporta en los días más calurosos. Evita colocar zanahoria cerca, pues compite por la humedad del suelo.
Conclusión
En Madrid, la mejor época para sembrar albahaca llega entre finales de abril y mediados de mayo, con la ventana óptima del 5 al 15 de mayo. Asegúrate de que el suelo supere los 15 °C, protege las plántulas de cualquier helada inesperada y mantén un riego constante pero sin encharcar. Con estas pautas y los acompañantes correctos, tendrás un huerto aromático que te acompañe durante todo el verano, listo para perfumar tus platos de paella, gazpacho y tapas. ¡Manos a la tierra y a disfrutar del aroma mediterráneo en tu propio balcón madrileño!