Cuándo Plantar albahaca en Navarra: Fechas y Consejos Locales
- 06 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar albahaca en Navarra, la respuesta depende del clima de la zona y de cómo lees las señales del tiempo. La albahaca es una hierba de crecimiento rápido pero sensible a las heladas, por lo que el momento de la siembra es crucial para evitar que las plántulas se tuerzan o mueran. En esta guía te indico las fechas más seguras, los pasos para preparar semilleros y los trucos locales que he visto funcionar en los huertos del norte de España.
Mejores Fechas para Navarra
En la comunidad foral la última helada suele caer entre el 15 y el 30 de abril, aunque en años fríos puede extenderse hasta la primera semana de mayo. Por eso, el rango óptimo para plantar albahaca en el exterior se sitúa entre principios de mayo y mediados de junio. Si el suelo ya ha superado 12 °C a una profundidad de 5 cm, la raíz se asentará sin problemas y la planta no sufrirá el choque térmico.
Calendario detallado por subzonas:
- Pirineo oriental (Pamplona, Tafalla): la temperatura del suelo se calienta más lento. La ventana segura es del 10 al 20 de mayo.
- Valle del Ebro (Burlada, Tudela): con inviernos más suaves, puedes iniciar la siembra al aire libre a partir del 5 de mayo.
- Selvas y zonas más húmedas (Aín, Isaba): el exceso de humedad retrasa el calentamiento del suelo; espera hasta el 15 de mayo para garantizar al menos 12 °C en la capa superficial.
Segunda siembra: si el verano es templado (máximas < 30 °C), puedes realizar una segunda plantación a finales de julio para cosechar en otoño, aunque la albahaca tiende a florecer y perder aroma con el calor excesivo. En años calurosos, mejor limitar la segunda siembra a principios de agosto, siempre que el riego sea abundante.
Señales de que el momento es adecuado:
- Las mínimas nocturnas se mantienen > 10 °C durante al menos una semana.
- Los cerezos y almendros ya han florecido, indicador de que el riesgo de helada ha pasado.
- El terreno está seco al tacto a 5 cm, lo que permite un buen contacto de la raíz con el sustrato.
Calendario de Siembra en Semillero para Navarra
Para no depender del tiempo exacto de la última helada, lo más práctico es iniciar la albahaca en semillero. Siembra las semillas a mediados de marzo (aprox. 15 de marzo) en bandejas con sustrato ligero y bien drenado. Mantén la temperatura ambiente entre 18 y 22 °C y las semillas germinarán en 5‑7 días.
Una vez que las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, comienza el proceso de endurecimiento: colócalas al aire libre durante 2‑3 horas al día, aumentando progresivamente el tiempo hasta que pasen una semana completas bajo condiciones exteriores. Este paso reduce el shock cuando las trasplantes al huerto a finales de abril o principios de mayo, justo antes del rango seguro de plantación.
Condiciones Específicas de Navarra
Navarra presenta un clima continental‑atlántico: inviernos fríos, primaveras variables y veranos secos con lluvias escasas. El suelo típico es arcilloso‑calcáreo, con buen drenaje pero a veces con poca materia orgánica. Antes de plantar, enmienda la tierra con 30 % de compost o estiércol bien descompuesto para mejorar la retención de humedad y aportar nutrientes.
El riego es esencial: durante la fase de establecimiento, la albahaca necesita agua cada 2‑3 días en forma de riego por goteo o con regadera, evitando encharcar la raíz. En los meses de verano (julio‑agosto), si las temperaturas superan 35 °C, incrementa la frecuencia a diario y riega preferentemente por la mañana o al atardecer para minimizar la evaporación.
El viento de la zona, sobre todo en la ribera del río Aragón, puede resecar las plantas jóvenes. Usa tutores de bambú o mallas ligeras para proteger los brotes. En ocasiones, granizo puede aparecer en mayo‑junio; si se pronostica, cubre las bandejas con una lona ligera o una malla anti‑granizo.
Variedades Recomendadas para Navarra
No todas las albahacas responden igual al clima navarro. Las variedades que mejor se adaptan son:
- ‘Genovese’ (clásica, hojas tiernas y aroma intenso), resistente al frío moderado y a la sequía ligera.
- ‘Luna’ (albahaca morada), tolera mejor las temperaturas altas y produce hojas con antioxidantes.
- ‘Spicy’ (albahaca picante), ideal para platos de cuchara y soporta bien los vientos del norte.
Todas estas cultivares son indeterminadas, lo que significa que seguirán creciendo y produciendo hojas durante toda la temporada si se les brinda riego constante y nutrición adecuada.
Consejos Específicos para Navarra
- Mulching: cúbrete el suelo alrededor de la albahaca con paja o fibra de coco. Esto mantiene la humedad, regula la temperatura y reduce la aparición de malas hierbas.
- Fertilización ligera: en primavera, aporta un fertilizante orgánico de liberación lenta (20‑10‑20) a razón de 30 g/m². Evita el exceso de nitrógeno, que fomenta la floración precoz y reduce el sabor de las hojas.
- Control de plagas: la mosca de la albahaca puede aparecer en junio. Un método casero es rociar una solución de agua + unas gotas de jabón neutro cada 5‑7 días.
- Poda de flores: si ves que la planta empieza a florecer demasiado pronto, corta los cogollos con unas tijeras. Así la planta seguirá destinando energía a producir hojas, manteniendo el aroma fuerte.
- Cosecha frecuente: corta las hojas de arriba hacia abajo cada 7‑10 días, dejando siempre al menos un tercio de la planta. Esto estimula un nuevo crecimiento y evita que la planta se vuelva leñosa.
Conclusión
En Navarra, la ventana segura para plantar albahaca al aire libre va de principios de mayo a mediados de junio, tras la última helada y con el suelo por encima de 12 °C. Inicia la semilla en semillero a mediados de marzo, endurece antes del trasplante y protege la planta del viento y la posible granizada. Con las variedades ‘Genovese’, ‘Luna’ o ‘Spicy’, y siguiendo los trucos de riego, mulching y poda, tendrás una cosecha abundante de hojas aromáticas que acompañarán tus platos durante todo el verano. ¡Manos a la tierra y buen huerto!