Cuándo plantar albahaca en Segovia: Fechas y consejos locales
- 10 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar albahaca en Segovia, lo primero que debes tener claro es que el clima continental de la provincia marca la diferencia entre una planta vigorosa y una que se ahoga antes de dar su primer aroma. En una zona donde las heladas pueden aparecer hasta finales de abril y el sol se vuelve intenso a finales de mayo, el timing es clave para que la albahaca aproveche el calor sin sufrir el frío. En este artículo te explico paso a paso las fechas exactas, los indicadores climáticos y los trucos que usan los hortelanos segovianos para sacarle el máximo provecho a esta aromática mediterránea.
Mejores fechas para segovianos
Ventana de plantación
En Segovia, la zona continental hace que la última helada usualmente se sitúe entre el 15 y el 20 de abril. Con una temperatura mínima nocturna estable por encima de 10 °C durante al menos una semana, el suelo suele alcanzar los 12‑14 °C a 5 cm de profundidad, condiciones perfectas para la albahaca.
- Inicio de la ventana: última semana de abril (alrededor del 25).
- Óptimo: primera quincena de mayo (del 1 al 15), cuando el riesgo de helada está prácticamente desaparecido y el calor empieza a subir.
- Cierre: finales de junio, antes de que las temperaturas nocturnas superen los 18 °C y la planta entre en un crecimiento demasiado rápido que puede provocar floración prematura.
Por qué esas fechas
Si plantas antes del 20 de abril, el suelo aún está frío y las raíces pueden sufrir daño por helada. En contraste, esperar hasta mediados de junio implica que la albahaca entre rápidamente en fase reproductiva, lo que reduce la producción de hojas verdes – lo que, en una planta aromática, significa menos sabor.
Doble plantación para cosechas continuas
Los segovanos con buen espacio pueden aprovechar una segunda siembra a finales de julio (del 20 al 30). En ese momento la temperatura del suelo ya supera los 18 °C y, aunque el verano sea caluroso, el riego regular permite que la segunda generación crezca y mantenga la cosecha hasta principios de otoño.
Señales para saber que el momento ha llegado
- Temperatura del suelo: Inserta un termómetro de jardín a 5‑10 cm de profundidad. Cuando marque ≥12 °C de forma constante, el sustrato está listo.
- Mínimas nocturnas: Observa que las tardes estén por encima de 10 °C durante 7 días consecutivos.
- Floración de almendros: En Segovia, los almendros florecen a principios de marzo; cuando veas que ya se han ido los pétalos y no hay riesgo de helada, el microclima local está indicando que la primavera avanza.
- Humectación del aire: Un día con lluvia ligera o rocío abundante seguido de sol tibio acelera el calentamiento del suelo, señal de que puedes salir al huerto sin temor.
Plantación directa vs trasplante
Siembra en semillero (interior o bajo cubierta)
Para la primera ventana (abril‑mayo) lo ideal es lanzar las semillas en semillero entre mediados de febrero y principios de marzo. La albahaca germina rápidamente, en 4‑7 días a 20 °C, y necesitará 2‑3 semanas antes de trasplantar.
- Endurecimiento: 7‑10 días bajo la luz del balcón, reduciendo progresivamente el riego y exponiendo la planta al aire libre en periodos cortos. Este paso refuerza los tallos y los hace menos vulnerables al sol fuerte de mayo.
Trasplante al exterior
Cuando la temperatura del suelo supere los 12 °C y las mínimas nocturnas se mantengan por encima de 10 °C, trasplanta las plántulas a una distancia de 20‑30 cm entre plantas, en surcos de 2‑3 cm de profundidad. Asegúrate de alinear el rastro de raíces con la muesca del cepellón para que la planta quede bien asentada.
Siembra directa (opcional)
En una zona microclimática de Segovia, como la ribera del Eresma, donde el suelo se calienta antes que en la meseta, puedes sembrar directamente a finales de abril. Usa una mezcla de arena y compost para asegurar buen drenaje y evitar encharcamientos que fomenten hongos.
Condiciones específicas de Segovia
- Tipo de suelo: Predominan los suelos arcillo‑arenosos con buena retención de minerales pero poca materia orgánica. Enmienda con composta bien descompuesta o estiércol de oveja antes de la siembra para mejorar la estructura y aportar nitrógeno.
- Microclimas urbanos: El norte de la ciudad (cerca del parque del Covadonga) tiende a ser más fresco y húmedo; la zona sur (alrededor de la avenida de los Pinos) se calienta antes y es más ventosa. Aprovecha la zona sur para la segunda siembra de verano.
- Riego: Segovia es seca en primavera; el riego por goteo o manguera de esponja es la mejor opción. Aplica 150‑200 ml por planta cada 2‑3 días, aumentando a 300 ml en los picos de calor (julio‑agosto).
- Viento y granizo: En primavera, los vientos del norte pueden deshidratar las plántulas. Colócalas detrás de un toldo de malla o una valla de hierba alta. El granizo es raro pero posible en mayo; ten a mano una cobertura de tela anti‑granizo para proteger la segunda siembra.
Variedades recomendadas para Segovia
- ‘Genovese’ – Clásica, hoja grande y aroma intenso; tolera bien el frío moderado pero necesita protección hasta abril.
- ‘Spicy Sweet’ – Variante más resistente al calor de verano y al sequía ligera, ideal para la segunda plantación de julio.
- ‘Greek Mini’ – Crecimiento compacto, perfectas para macetas en balcones de la zona sur, donde el espacio es limitado y el sol es fuerte.
Todas estas variedades responden bien a suelos con pH 6‑7 y a la práctica de poda de coronas (corte de la punta de los tallos cuando la planta alcance 15 cm, para estimular ramificación y prolongar la cosecha).
Consejos específicos para segovianos
- Cubiertas temporales: Usa túneles de PVC o campanas de plástico durante las primeras dos semanas después del trasplante; su interior actúa como mini‑invernadero y eleva la temperatura en 5‑7 °C.
- Mulching: Coloca una capa fina de paja o corteza de pino alrededor de la base de la albahaca; reduce la evaporación del agua y mantiene el suelo más cálido.
- Fertilización ligera: Aplica un puñado de harina de huesos y cáscaras de huevo trituradas al momento del trasplante; aportan fósforo y calcio, esenciales para el desarrollo de raíces fuertes en suelos arcillosos.
- Control de plagas: Los pulgones aparecen en primavera; una solución casera de agua con unas gotas de jabón neutro o la plantación de menta cerca ayuda a mantenerlos bajo control sin químico.
- Cosecha continua: Pincha las hojas exteriores cada 7‑10 días. No cortes más del 30 % de la planta en una sola sesión para no debilitarla.
Conclusión
En Segovia, la clave para una albahaca vigorosa es sembrar tras la última helada, entre el 25 de abril y el 15 de mayo, y reforzar el sustrato con materia orgánica. Aprovecha la primera ventana para la cosecha de verano y, si dispones de espacio, programa una segunda siembra a finales de julio para extender la producción hasta el otoño. Con los trucos de riego, protección contra el viento y las variedades adecuadas, podrás disfrutar de hojas aromáticas durante todo el año. ¡Manos a la tierra y que tu albahaca florezca en el corazón de la meseta!