Cuándo plantar alcachofa en Huesca: Fechas y consejos locales

Cuándo plantar alcachofa en Huesca: Fechas y consejos locales

Saber cuándo plantar alcachofa en Huesca es clave para evitar las heladas tardías y aprovechar al máximo la corta primavera de la zona. En el Pirineo aragonés las temperaturas pueden variar mucho de un día a otro, y un error de una sola semana puede costarte una cosecha entera. Por eso, en este artículo te explico las fechas exactas, las señales climáticas que debes observar y los trucos que he usado yo mismo en mi huerto de Huesca durante los últimos diez años.

Mejores fechas para Huesca

En la cuenca del río Gállego, la última helada suele caer entre el 15 y el 30 de abril. Por tanto, la ventana segura para colocar tus plantones de alcachofa comienza la última semana de abril y se extiende hasta finales de mayo. La fecha óptima, cuando la temperatura nocturna se estabiliza por encima de 10 °C y el suelo alcanza los 12‑14 °C a 10 cm de profundidad, es la primera quincena de mayo.

  • Fecha de inicio: semana del 22‑28 abril.
  • Fecha límite: 31 mayo, antes de que el calor del verano empiece a elevar las temperaturas diurnas por encima de los 30 °C, lo que acelera la maduración prematura.
  • Ventana ideal: del 5 al 15 de mayo, cuando las mínimas nocturnas rondan los 11‑12 °C y las máximas diurnas están entre 18‑22 °C.

Si el año es particularmente cálido, puedes adelantar el trasplante a la tercera semana de abril, pero mantén a mano una cubierta de túnel de plástico por si aparecen heladas repentinas. En años fríos, no dudes en retrasar la plantación hasta mediados de mayo, siempre que el suelo ya haya superado los 13 °C. Esta flexibilidad evita que las plántulas se enfríen y pierdan vigor.

Calendario de siembra en semillero para Huesca

Para que los plantones estén listos a tiempo, la siembra en semillero debe iniciarse a mediados de marzo, unos 8‑10 semanas antes del trasplante definitivo. Usa bandejas de trays o macetas de 10 cm de profundidad y mantén la temperatura interior entre 18‑20 °C con un luz de cultivo si las noches siguen frías. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 4 cm de altura), comienza el proceso de endurecimiento: expónlas al aire libre 1‑2 horas al día, aumentando progresivamente hasta 6‑8 horas la semana anterior al trasplante. Así reducen el choque de trasladarlas al jardín.

Condiciones específicas de Huesca

El suelo de la zona suele ser arcillo‑arenoso, con buen drenaje pero tendencia a compactarse en lluvias intensas de primavera. Antes de plantar, labra a una profundidad de 30 cm y añade 30 g de compost bien descompuesto por metro cuadrado para mejorar la estructura y aportar materia orgánica.

En primavera, la lluvia es escasa; lo normal son 15‑20 mm distribuidos en 2‑3 chaparrones. Por ello, programa riegos profundos cada 3‑4 días, ajustando a 1‑2 l por planta según la capacidad de retención del sustrato.

El viento en la zona es fuerte en mayo, sobre todo en los campos expuestos al norte. Instala una valla viva de álamos o coloca tutores de bambú a 30 cm del suelo para evitar que los tallos se doblen. Las tormentas de granizo pueden aparecer entre abril y junio; si el pronóstico lo indica, cubre las plantaciones con telas anti‑granizo o una manta de paja ligera.

Variedades recomendadas para Huesca

En nuestra zona, las variedades más resistentes al frío primaveral y al calor veraniego son:

  • ‘Blanca de Tudela’ (alcachofa de hoja amplia, buen rendimiento bajo temperaturas frescas).
  • ‘Verde de Jaca’ (tolerante a sequías moderadas, ideal para suelos menos fértiles).
  • ‘Violetón’ (producción temprana, buen sabor y tolerancia al granizo).

Todas estas cultivares son indeterminadas, lo que permite una cosecha prolongada desde junio hasta finales de agosto, siempre que mantengas una buena hidratación y evites encharcamientos.

Consejos específicos para Huesca

  • Protege las raíces durante la primera semana después del trasplante con una capa de mantillo de 5 cm. El mantillo retiene humedad y mantiene la temperatura del suelo estable.
  • **Aplica una solución de fosfato de potasio (10 g / l) una vez al mes para favorecer el desarrollo del tubérculo.
  • Control de plagas: en Huesca el escarabajo de la alcachofa puede aparecer en junio. Coloca trampas amarillas y revisa las plantas cada 5‑7 días; retira manualmente los adultos.
  • Raleo: si la densidad es alta, elimina los brotes más débiles a los 30 cm de altura para dejar espacio a los tubérculos principales.
  • Cosecha: corta la alcachofa cuando los capullos tengan 10‑12 cm de diámetro y antes de que las brácteas empiecen a abrirse. Así obtienes la mejor textura y sabor.

Conclusión

En Huesca, la clave para un buen cultivo de alcachofa es plantar en la primera quincena de mayo, tras la última helada, y asegurarse de que el suelo haya superado los 12 °C. Ajusta la siembra en semillero a mediados de marzo, protege del viento y de posibles granizadas, y elige variedades como ‘Blanca de Tudela’ o ‘Verde de Jaca’. Con estos pasos tendrás una cosecha abundante y sabrosa que te acompañará durante los calurosos veranos pirenaicos. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de la primera alcachofa del año!