Cuándo plantar alcachofa en Las Palmas: fechas y consejos locales
- 08 Jan, 2026
Si quieres cultivar alcachofa en Las Palmas, lo primero que debes saber es que el timing es clave. La isla goza de un clima subtropical, pero aún hay variaciones entre la zona costera y el interior de la montaña. Plantar en el momento adecuado evita que las plantas sufras por exceso de frío o por el calor abrasador del verano canario. En este artículo te explico cuándo plantar alcachofa en Las Palmas con datos concretos de temperatura, fechas y trucos locales para que tu cosecha sea abundante y de calidad.
Mejores fechas para Las Palmas
En la zona costera de Las Palmas, la última helada prácticamente no ocurre, pero el mes de abril sigue marcando el inicio de condiciones óptimas para la alcachofa. A partir de la segunda quincena de abril, la temperatura media del aire se sitúa entre 20‑23 °C y las mínimas nocturnas rara vez bajan de 15 °C. Estas cifras son suficientes para que las raíces no sufran shock térmico.
El periodo ideal se extiende hasta mediados de mayo. Durante esas tres semanas, la temperatura del suelo a 10 cm de profundidad suele superar los 18 °C, lo que favorece la germinación y el desarrollo temprano de los brotes. Si plantas después de mediados de mayo, el calor del verano (máximas que llegan a 30‑33 °C) puede acelerar la maduración y provocar una cosecha temprana, pero también aumenta el riesgo de deshidratación si no riegas con regularidad.
En el interior de la isla, donde la altitud alcanza los 600‑800 m (por ejemplo, en San Mateo), el clima es más fresco. Allí conviene retrasar la plantación hasta principios de junio, cuando la temperatura del suelo llega a 16‑17 °C y las mínimas nocturnas permanecen por encima de 12 °C. Esta adaptación evita que los plantones se vean afectados por el viento frío de las noches montañosas.
En resumen, la ventana de plantación para la alcachofa en Las Palmas es:
- Costa: segunda quincena de abril a mediados de mayo.
- Interior (altitud > 500 m): primeros días de junio.
Recuerda que estos rangos son orientativos; si el año es especialmente caluroso en primavera, puedes adelantar una semana, pero siempre mantén una cubierta ligera (túnel de plástico) por si aparecen ráfagas de aire frío inesperado.
Señales para saber que es el momento
Más allá del calendario, vigila estos indicadores locales:
- Temperatura del suelo: inserta un termómetro a 10 cm de profundidad; si marca ≥18 °C en la costa o ≥16 °C en el interior, es seguro plantar.
- Floración de los cítricos: cuando los naranjos y limoneros empiezan a florecer, indica que la temperatura nocturna está estable por encima de 15 °C.
- Rachas de viento: si el viento del noreste disminuye y la humedad relativa se mantiene entre 60‑70 %, el microclima favorece la germinación.
- Observación de la lluvia: una lluvia ligera de 5‑10 mm después de la plantación ayuda a asentar la raíz, pero evita suelos encharcados.
Si cumples al menos tres de estos puntos, avanza con la siembra sin temores.
Plantación directa vs trasplante
La alcachofa prefiere un inicio en semillero antes de pasar al campo. En Las Palmas, lo ideal es sembrar en bandejas o macetas de plástico a finales de febrero (aprox. 6‑8 semanas antes de la ventana de plantación). Usa una mezcla de turba y arena (2:1) para asegurar buen drenaje. Mantén la cubierta con film plástico hasta que aparezcan los primeros pares de hojas verdaderas.
Una vez que las plántulas tengan 4‑5 hojas y la temperatura del suelo esté dentro de los rangos descritos, trasplántalas al huerto con una distancia de 80‑100 cm entre plantas. Hazlo en la mañana para que el calor del día permita una buena toma de agua.
Si prefieres la plantación directa, siembra las semillas a 15 cm de profundidad en plena tierra cuando la temperatura del suelo supere los valores ya citados. Sin embargo, la germinación directa suele ser menos uniforme y con mayor riesgo de perder plántulas por condiciones climáticas adversas.
Plantas compañeras y asociaciones
Cultivar alcachofa junto a otras especies ayuda a mantener el equilibrio del huerto y a ahuyentar plagas. Algunas buenas opciones son:
- Ajo y cebolla: liberan compuestos sulfurados que repelen pulgones y trips.
- Lechuga: absorbe parte de la humedad del suelo, evitando que la alcachofa sufra exceso de agua.
- Lavanda: atrae abejas y confunde a los nematodos, además de aportar aroma al jardín.
Evita colocar alfalfa o trébol muy cerca, ya que pueden competir por nitrógeno y retrasar el desarrollo del tallo de la alcachofa.
Calendario de siembra en semillero para Las Palmas
- Febrero (última semana): siembra de semillas en bandejas con sustrato leve.
- Marzo (primeras dos semanas): exposición a luz natural 10‑12 h diarias, manteniendo la cubierta de plástico.
- Abril (primeros 10 días): endurecimiento gradual retirando el film y abriendo ventanales.
- Abril (segunda quincena) o mayo (principios): trasplante al huerto según la zona (costa o interior) siguiendo los rangos de temperatura ya citados.
Durante el endurecimiento, riega con agua tibia y evita encharcar; una ligera pulverización matutina ayuda a que las plántulas desarrollen cutículas resistentes.
Condiciones específicas de Las Palmas
Suelo: en la zona urbana de Las Palmas el suelo suele ser arenoso‑limoso, con buen drenaje pero bajo contenido de materia orgánica. Mejora la capa superior con compost o estiercol bien descompuesto (aprox. 3 kg m⁻²) antes de la plantación para aportar nutrientes.
Microclimas: el lado sur de la ciudad recibe más sol directo; allí la alcachofa madurará más rápido, pero requerirá riegos más frecuentes (cada 2‑3 días). En el norte, la sombra del Parque de San Telmo crea un microclima más fresco y humectado, ideal para una maduración más lenta y frutos más grandes.
Riego: el clima isabelino de la isla es seco en verano, con precipitaciones escasas (< 20 mm/mes). Instala goteo o microaspersión para proporcionar un litro de agua por planta al día en los meses de mayor calor. En primavera, el riego cada 3‑4 días basta si hay lluvias ligeras.
Viento: el viento alisero del noreste puede resecar rápidamente el follaje. Usa rejillas de sombra o telas anti‑viento en los bordes del huerto, especialmente en la zona costera donde las ráfagas son más intensas.
Granizo: aunque raro, en primavera pueden aparecer granizos ligeros. Ten a mano una cobertura de malla fina o una caja de cartón para proteger los plantones en caso de alerta meteórica.
Variedades recomendadas para Las Palmas
- ‘Blanca de Tudela’: resistente al calor y con buen rendimiento en suelos arenosos. Ideal para la costa.
- ‘Sierra de Cádiz’: se adapta bien a suelos con mayor contenido de arcilla, útil en el interior de la isla.
- ‘Verdal’: variedad de día corto que produce tallos gruesos y tolera pequeñas variaciones de temperatura, perfecta para los microclimas variables de la zona norte.
Todas estas variedades son indeterminadas, lo que significa que seguirán produciendo alcachofas durante todo el verano si mantienes un riego adecuado y controlas la fertilización (aplicación de 20 g N m⁻² en forma de fertilizante orgánico cada 30 días).
Consejos específicos para Las Palmas
- Mulching con corteza de pino: ayuda a conservar humedad y a mantener la temperatura del suelo estable bajo el sol canario.
- Fertilización ligera: evita el exceso de nitrógeno en la fase de engrosamiento del tallo; una dosificación de 5 g N m⁻² es suficiente.
- Poda de los botones: elimina los primeros botones laterales para que la planta concentre energía en el tallo central, mejorando el tamaño de la alcachofa.
- Control de áfidos: utiliza una solución de jabón potásico (5 ml en 1 l de agua) cada 7‑10 días; los áfidos son comunes en la costa durante la primavera.
- Cosecha temprana: comienza a recoger las alcachofas cuando el capullo tenga 5‑6 cm de diámetro; si esperas más, el sabor se vuelve amargo.
Conclusión
En Las Palmas, la ventana para plantar alcachofa se sitúa entre finales de abril y mediados de mayo en la zona costera, y entre principios de junio en áreas de mayor altitud. Siguiendo las señales climáticas, preparando bien el suelo y eligiendo variedades adaptadas, tendrás una cosecha abundante que te acompañará durante todo el verano canario. ¡Anímate a probarlo y disfruta de la frescura de tus propias alcachofas en la terraza o el huerto de tu casa!