Cuándo Plantar Almendro en Álava: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar Almendro en Álava: Fechas y Consejos Locales

Introducción

Si te preguntas cuándo plantar almendro en Álava, la respuesta depende de las particularidades del clima vasco‑navarro. En esta zona, la primavera está marcada por lluvias intermitentes y heladas tardías, mientras que el verano se vuelve cálido y seco. Plantar en el momento adecuado evita que los brotes sucumban al frío y garantiza una buena cuaja del fruto. Además, el almendro necesita un periodo de descanso invernal para romper la latencia; por eso, respetar el calendario local es clave para obtener una cosecha abundante y de calidad.

En los últimos años he observado que muchos vecinos de Vitoria‑Gasteiz y sus alrededores inician la plantación demasiado pronto, cuando todavía pueden aparecer heladas de madrugada. Otros, en cambio, esperan demasiado y pierden la ventana óptima de desarrollo vegetativo. En este artículo te ofrezco datos precisos, señales climáticas y trucos que he probado en mi propio huerto de la Ribera de Álava. Así podrás planificar la plantación del almendro con confianza y sin sorpresas desagradables.

Mejores Fechas para Álava

En la zona de Álava, la última helada típica ocurre entre el 15 y el 30 de abril. Por eso, la ventana segura para plantar almendro comienza a partir del 1 de mayo y se extiende hasta mediados de junio. La fecha óptima suele situarse entre la primera y tercera semana de mayo, cuando las mínimas nocturnas están ya por encima de 8 °C y el suelo alcanza los 12‑14 °C a 15 cm de profundidad. En esos momentos las raíces pueden establecerse sin riesgo de daño por frío.

Si el año es particularmente cálido, como sucedió en 2022, es posible adelantar la plantación a finales de abril. En esos casos, es fundamental proteger los plantones con una cobertura de manta anti‑heladas durante las noches más frescas. Por el contrario, en inviernos más duros, como el de 2021, conviene retrasar la siembra hasta finales de mayo para asegurarse de que las temperaturas nocturnas se mantengan >10 °C de forma estable durante al menos una semana.

Una segunda oportunidad aparece a finales de agosto, destinada a establecer árboles que producirán su primera cosecha unos años más tarde. Sin embargo, debes evitar plantar después de principios de septiembre, porque el árbol no dispondrá de suficiente tiempo de desarrollo antes del primer invierno y la tasa de mortalidad aumenta considerablemente.

En Álava, la elección de la fecha también depende del tipo de suelo. Los suelos calcáreos de la zona de La Rioja Alavesa calientan más rápido que los suelos arcillosos de la zona de Valle de Berriozar, lo que permite una plantación ligeramente más temprana en la primera. Por eso, si tu huerto está en Terras de Gasteiz, puedes iniciar la siembra a principios de mayo sin mayores problemas.

Calendario de Siembra en Semillero para Álava

Para que los plantones lleguen al campo en el momento justo, lo más práctico es iniciar el semillero en interiores a mediados de febrero. Siembra las semillas en bandejas con sustrato ligero y cubre con una lámina de plástico para mantener la humedad. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, normalmente a finales de marzo, puedes comenzar el endurado: exponlas cada día unas pocas horas al aire libre, aumentando gradualmente el tiempo hasta que estén listas para el trasplante a principios de mayo.

Este método te permite controlar mejor el desarrollo y evitar que los plantones sufran la escasez de agua típica de los meses de abril en la cuenca del Ebro. Además, los árboles jóvenes que llegan ya con un buen sistema radicular tienen más posibilidades de resistir el estrés hídrico del verano vasco‑navarro.

Condiciones Específicas de Álava

El clima de Álava es de tipo continental‑atlántico, con inviernos fríos y veranos cálidos, pero con una alta variabilidad horaria. Las precipitaciones se concentran en primavera y otoño, mientras que el verano es seco, con media de 30 mm de lluvia en julio. Por ello, el riegado debe ser frecuente durante los primeros dos meses después del trasplante, proporcionando 15‑20 l por árbol cada semana, preferiblemente al atardecer para minimizar la evaporación.

Los suelos de la región suelen ser calcáreos‑arenosos y bien drenados, lo que favorece la absorción de nutrientes pero requiere una aplicación de materia orgánica antes de la plantación. Un buen consejo es mezclar una capa de compost bien descompuesto (unos 3 kg por metro cuadrado) con la capa superficial del hoyo. Esta práctica mejora la retención de humedad y aporta calcio, esencial para el desarrollo del almendro.

Los vientos del norte pueden ser intensos en primavera, especialmente en los valles. Instala tutorías de soporte (tornillos o estacas de madera) al momento de la plantación para evitar que los árboles jóvenes se inclinen o rompan sus ramas con el viento. Además, en años con riesgo de granizo (entre finales de mayo y junio), cubre los plantones con una malla ligera o una caja de cartón rígido.

Variedades Recomendadas para Álava

En la zona de Álava, las variedades más adaptadas son la ‘Guara’ y la ‘Desmayo Largo’. La Guara es conocida por su alta resistencia a la sequía y por tolerar temperaturas nocturnas que bajan hasta 5 °C sin daños. Además, sus frutos son medianos, de buena calidad para el consumo directo y la elaboración de turrones artesanales.

La Desmayo Largo, por su parte, destaca por su vigorización temprana y su capacidad para florecer incluso cuando las temperaturas de primavera se mantienen en torno a los 10 °C. Esta variedad también muestra resistencia al mildiu y a la tizón del almendro, problemas que pueden aparecer en años de mayor humedad.

Si prefieres cultivar una variedad tradicional de la zona, la ‘Aquelarre’ sigue siendo popular entre los huertos familiares, aunque necesita un poco más de agua durante el primer verano. En cualquier caso, elige portainjertos de alcornocal o pino carrasco para garantizar una buena adaptación al suelo calcáreo de Álava.

Consejos Específicos para Álava

Un truco que funciona muy bien en los huertos de Álava es aplicar una capa de paja alrededor del tronco una vez plantado, dejando un espacio de unos 30 cm entre la base del árbol y la paja. Esta capa actúa como aislante térmico, protege contra heladas tardías y reduce la evaporación del suelo durante el verano. Cambia la paja cada otoño para evitar la proliferación de plagas.

En cuanto a la poda, realiza la primera poda de formación a finales del verano del primer año, eliminando ramas bajas y favoreciendo una estructura abierta. Esto permite una mejor ventilación y reduce la incidencia de hongos en los años siguientes. Recuerda que un árbol bien ventilado es menos propenso a sufrir el mildiu, una enfermedad frecuente en la zona húmeda de otoño.

Finalmente, la nutrición es esencial: justo después del trasplante, incorpora 30 g de fertilizante orgánico rico en fósforo por árbol para estimular el desarrollo radicular. A partir del segundo año, una abonada ligera en primavera (un 15 g de abono granulado por árbol) es suficiente para mantener la producción sin sobrecargar el suelo.

Conclusión

En Álava, la mejor época para plantar almendro es entre la primera semana de mayo y mediados de junio, con la fecha óptima situada en la tercera semana de mayo. Observa la temperatura del suelo, mantén la humedad adecuada y elige variedades como Guara o Desmayo Largo para maximizar tus posibilidades de éxito. Con los cuidados locales que hemos repasado, tendrás un almendro vigoroso que te recompensará con una cosecha abundante en los próximos años. ¡Manos a la tierra y disfruta de este árbol emblemático de nuestra región!