Cuándo plantar almendro en Burgos: fechas y consejos locales

Cuándo plantar almendro en Burgos: fechas y consejos locales

Si estás en Burgos y quieres ver florecer el almendro en tu huerto, la clave está en elegir el momento adecuado. Cuándo plantar almendro en Burgos no es solo cuestión de calendario, sino de adaptar la siembra al frío tardío, al tipo de suelo y a la disponibilidad de agua. Plantar en la época equivocada puede retrasar la producción o, peor aún, provocar la pérdida del árbol joven.

Mejores fechas para Burgos

En la provincia de Burgos, que pertenece a la zona continental, los inviernos son fríos y las heladas pueden prolongarse hasta finales de abril. Por ello, los expertos recomiendan dos ventanas principales:

  1. Plantación en invierno (dormancia)
    Fecha: entre 1 de diciembre y 15 de enero.
    Condición: el árbol se coloca en estado latente, lo que favorece la formación de raíces antes de la primavera.
    Temperatura del suelo: al menos 5 °C a 20 cm de profundidad.

  2. Plantación tardía de primavera
    Fecha: desde finales de marzo hasta primera semana de mayo.
    Condición: esperas a que hayan pasado las últimas heladas (normalmente entre el 25 de abril y el 10 de mayo).
    Temperatura del suelo: 10 °C o más, lo que acelera el desarrollo radicular.

En los años más cálidos, puedes adelantar la siembra de primavera hasta mediados de marzo, siempre que mantengas una cubierta ligera (túnel de plástico o manta anti‑heladas) para proteger las plántulas de un eventual pico de frío nocturno. En años fríos, retrasa la plantación hasta mediados de mayo y utiliza acolchados de paja para aislar las raíces.

Calendario de siembra en semillero para Burgos

Aunque el almendro se suele plantar como árbol a pleno campo, muchos hortelanos prefieren germinar las semillas en semillero para garantizar una planta vigorosa. Para una transplantación en diciembre‑enero, siembra en semillero a finales de agosto. Coloca las semillas en bandejas con sustrato arenoso‑arcilloso, mantén la humedad constante y protege con una cubierta ligera. Las plántulas estarán listas cuando tengan 2–3 pares de hojas verdaderas, aproximadamente 6‑8 semanas después. Si optas por la primavera, comienza el semillero a principios de febrero y realiza un endurecimiento de 10‑12 días antes del trasplante: expón las plántulas a temperaturas exteriores crecientes y riego menos frecuente.

Condiciones específicas de Burgos

  • Tipo de suelo: en gran parte de la provincia predomina un suelo calcáreo, bien drenado pero con tendencia a compactarse. Mejora la estructura incorporando materia orgánica (compost o estiércol bien descompuesto) al menos 30 L por metro cuadrado antes de la plantación.
  • Microclimas: el norte del valle del Ebro es ligeramente más fresco y húmedo, mientras que la zona sur (Soria‑Burgos) sufre más sequía. Si tu parcela está en una loma expuesta al sur, protege la raíz con una capa de mantillo de paja de 8 cm para reducir la evaporación.
  • Riego: los almendros son tolerantes a la sequía una vez establecidos, pero los jóvenes necesitan riegos profundos cada 10‑12 días en primavera, y una sola vez al mes en verano, siempre que las precipitaciones sean escasas (menos de 20 mm al mes).
  • Viento y granizo: en primavera el viento del norte puede ser intenso. Instala tutores de madera o bambú a 1,5 m de altura y amarra el tronco con cinta vegetal. Si se pronostica granizo, cubre los árboles jóvenes con redes de malla anti‑granizo o una lona ligera.

Variedades recomendadas para Burgos

No todas las almendreras se comportan igual bajo el clima continental. Aquí tienes tres cultivares que han dado buenos resultados en la zona:

  1. ‘Guara’ – precoz, tolera heladas de hasta ‑7 °C y comienza a florecer a finales de febrero. Ideal para cavas de 12‑15 años.
  2. ‘Desmayo’ – de maduración tardía, produce almendras de gran tamaño y resiste sequías estivales. Se adapta bien a suelos calcáreos.
  3. ‘Fonz’ – variedad tradicional de la provincia de Burgos, apreciada por su sabor y resistencia a enfermedades fúngicas comunes en climas húmedos.

Elige la variedad según tu objetivo: ‘Guara’ si deseas cosechas tempranas, ‘Desmayo’ para producción abundante en verano, o ‘Fonz’ para preservar la tradición local.

Consejos específicos para Burgos

  • Acolchado permanente: una capa de paja o astillas de madera alrededor del tronco ayuda a regular la temperatura del suelo y a retener humedad.
  • Podas de formación: realiza la primera poda de formación a los 2‑3 años de edad, eliminando ramas bajas y dejando un haz central fuerte.
  • Control de plagas: el gusano de la almendra (*Marasmarchis spp.) aparece en verano; coloca trampas de feromonas y usa insecticida ecológico de neem si la infestación supera el 5 % del árbol.
  • Fertilización ligera: en primavera, aplica 30 g de fertilizante NPK 10‑10‑10 por árbol, disuelto en agua de riego. Evita excesos de nitrógeno que favorecen brotes débiles.
  • Protección de heladas tardías: si la previsión indica heladas después del 15 de abril, cubre los árboles jóvenes con mantas térmicas (lona negra) durante la noche y retira al amanecer.

Conclusión

En Burgos, la mejor época para plantar almendro es diciembre‑enero (dormancia) o finales de marzo‑principios de mayo (primavera), siempre vigilando la temperatura del suelo y las últimas heladas. Selecciona variedades como ‘Guara’, ‘Desmayo’ o ‘Fonz’, mejora el suelo calcáreo con materia orgánica y protege las plántulas de viento y granizo. Con estos pasos y un riego adecuado, tu almendro debería arraigar con fuerza y ofrecerte una cosecha abundante durante décadas. ¡Manos a la tierra y disfruta del perfume de las flores de almendro en la meseta!