Cuándo Plantar Almendro en Zaragoza: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar Almendro en Zaragoza: Fechas y Consejos Locales

Si estás pensando en plantar almendro en tu huerto de Zaragoza, primero debes conocer bien el clima de la capital aragonesa. La zona continental de la ciudad combina inviernos fríos con veranos muy calurosos, y la ventana de plantación está estrechamente ligada a la última helada y a la temperatura del suelo. Plantar en el momento equivocado puede provocar la pérdida de las raíces o un bajo cuajado de la floración, así que presta atención a los detalles que te ofrezco a continuación.

Mejores fechas para Zaragoza

En Zaragoza la última helada suele producirse entre el 15 y el 30 de abril. Por eso, el momento óptimo para establecer un almendro es la primera quincena de mayo, cuando las mínimas nocturnas ya se mantienen por encima de 10 °C y el suelo ha alcanzado al menos 12 °C a 15 cm de profundidad.

Si pruebas una primavera más templada, puedes adelantar la plantación a la tercera semana de abril, pero siempre con cobertura ligera (túnel de plástico o campana) por si llega una helada tardía. En años particularmente fríos, lo más seguro es esperar hasta mediados de mayo, cuando las probabilidades de una nueva helada son prácticamente nulas.

En la zona atlántica de Zaragoza (áreas más cercanas al Ebro) el suelo se calienta un poco antes, lo que permite plantar unos 5‑7 días antes que en la zona más interior. Sin embargo, esas parcelas también pueden recibir vientos más fuertes, así que refuerza los tutores desde el inicio.

En cuanto al rango final, evita plantar después del 31 de mayo, porque la puesta a tierra tardía expone a los jóvenes almendros a las primeras olas de calor de junio, que pueden secar la zona radicular antes de que la planta asiente su sistema de raíces.

Calendario de siembra en semillero para Zaragoza

Aunque el almendro se planta como árbol adulto, la propagación se hace mediante semillas o injertos. Si optas por la vía de la semilla, lo ideal es recolectarla a finales del verano (agosto‑septiembre) y estratificarla en frío durante 30‑45 días a 4‑6 °C antes de la siembra en semillero.

La siembra en bandejas se realiza en abril, cuando la temperatura del sustrato alcanza los 15 °C. Mantén las bandejas en un lugar luminoso (mínimo 6 h de sol directo) y cubre con una lámina de plástico fino para conservar la humedad. Cuando las plántulas tengan 2‑3 pares de hojas verdaderas (aprox. 3‑4 cm de altura), transfiérelas al vivero para que se aclimaten al exterior.

Al menos dos semanas antes de la plantación definitiva (finales de abril), ponlas en el exterior durante el día, cubriéndolas por la noche, para que sufran un “endurecimiento” progresivo. Así reducirás el shock cuando las trasplantes al jardín en la primera quincena de mayo.

Condiciones específicas de Zaragoza

Zaragoza presenta un clima continental seco, con precipitaciones anuales de apenas 300 mm, la mayor parte en primavera y otoño. El régimen hídrico del almendro requiere riegos profundos pero poco frecuentes; en la fase de establecimiento, riega cada 5‑7 días con unos 30 l por árbol, siempre evitando encharcar.

El suelo de la zona es típicamente calcáreo‑arenoso, con pH entre 7.5 y 8.0. Antes de plantar, realiza una análisis de suelo y, si es necesario, incorpora enmienda de materia orgánica (compost bien curtido) a razón de 2‑3 kg/m² para mejorar la retención de humedad.

Los vientos del noroeste pueden ser intensos en primavera; protege el tronco joven con una valla viva de lavanda o romero, que además atrae insectos benéficos. En mayo‑junio, las tormentas de granizo son poco frecuentes, pero pueden aparecer; una cubierta ligera de malla anti‑granizo ayuda a evitar daños en los brotes emergentes.

Variedades recomendadas para Zaragoza

Para la realidad climática de Zaragoza, escoge variedades que toleren veranos muy calurosos y sequías. Algunas de las más adecuadas son:

  • ‘Marcona’, con gran resistencia al calor extremo y buen rendimiento de frutos dulces.
  • ‘Guara’, una variedad tradicional aragonesa que soporta bien suelos calcáreos y necesita menos riego.
  • ‘Desmayo Largueta’, de crecimiento vigoroso y alta productividad, ideal para huertos familiares.

Todas estas cultivares son indeterminadas, lo que permite una cosecha extendida desde finales de julio hasta principios de octubre, siempre que el árbol reciba riego regular en los meses más secos.

Consejos específicos para Zaragoza

  • Protección contra heladas tardías: instala una malla anti‑helada o una cubierta de yute sobre el árbol joven durante la noche, y retírala al amanecer.
  • Riego por goteo: en la zona seca de Zaragoza el riego localizado ahorra agua y dirige la humedad directamente a la zona radicular, reduciendo el riesgo de enfermedades foliares.
  • Poda de formación: realiza la primera poda ligera a los 12‑15 meses, eliminando ramas bajas y favoreciendo una estructura abierta que mejore la circulación del aire.
  • Asociación con plantas aromáticas: planta lavanda, romero y tomillo alrededor del almendro; estos aromáticos atraen abejas y avispas, potenciando la polinización y manteniendo a raya a algunos pulgones.
  • Evita el exceso de fertilizante nitrogenado: un aporte alto de nitrógeno favorece el crecimiento vegetativo en detrimento del cuajado de flores. Aplica 30 g de abono orgánico por árbol en otoño, cuando la planta está en reposo.

Conclusión

En Zaragoza, la ventana ideal para plantar almendro se sitúa entre la tercera semana de abril y mediados de mayo, siempre vigilando la última helada y la temperatura del suelo. Con la elección de variedades como ‘Marcona’ o ‘Guara’, un riego por goteo cuidadoso y la protección contra eventos climáticos inesperados, conseguirás un árbol fuerte y una cosecha generosa de almendras dulces. ¡Manos a la obra y que tu almendro florezca con todo el encanto del valle del Ebro!