Cuándo Plantar Calabacín: Calendario por Zonas de España
- 08 Jan, 2026
Cuándo plantar calabacín es una de esas preguntas que escucho en cada huerto del país cuando llega la primavera. El calabacín, con su rápido crecimiento, necesita un momento justo: ni demasiado temprano, cuando la helada puede dañar la raíz, ni demasiado tarde, porque el calor del verano ya reduce la duración del fruto. Conocer el mejor timing te asegura una cosecha abundante y evita pérdidas innecesarias.
Mejores Meses para Plantar – Desglose Regional
Zona Mediterránea (Valencia, Murcia, Alicante, Cataluña costera, Málaga)
En la costa mediterránea la primavera se siente cálida y el suelo se calienta antes que en el interior. El momento óptimo para el calabacín es entre marzo y principios de abril. Cuando la temperatura del suelo alcance 15 °C a 5 cm de profundidad, las semillas germinan con rapidez. En esta zona puedes hacer dos plantaciones: una primera en marzo‑abril y otra segunda a finales de julio, para cosechar en otoño. Ten en cuenta que, en la zona de Alicante, la última helada tardía suele pasar a finales de febrero, así que si el suelo ya supera los 15 °C, no esperes más.
Zona Continental (Madrid, Castilla y León, Castilla‑La Mancha, Aragón interior)
En la meseta central el frío se mantiene más tiempo y las heladas pueden aparecer hasta mediados de mayo. Por eso, la ventana segura para el calabacín está entre finales de abril y primera quincena de mayo. Espera a que las mínimas nocturnas superen los 10 °C durante al menos una semana; el suelo debería estar entre 14 y 16 °C. Un dato útil: después de la fiesta de San Isidro (15 de mayo) la mayoría de los cultivos de la meseta ya están libres de riesgo de helada.
Zona Atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)
El clima atlántico es más húmedo y fresco, lo que retrasa la subida de temperatura del suelo. Aquí el calabacín se planta entre mayo y mediados de junio. La temperatura del suelo debe llegar a 16 °C y las mínimas nocturnas no deben bajar de 8‑9 °C. En Bilbao, la última helada típica ocurre a principios de abril, pero el suelo sigue frío hasta finales de mayo, así que la espera es crucial. Esta zona permite una cosecha más tardía, prolongada hasta octubre, gracias a las suaves temperaturas del otoño.
Sur Interior (Extremadura, Andalucía interior)
En el interior del sur el riesgo de helada desaparece antes, pero el calor del verano llega con fuerza. La mejor franja para plantar calabacín es entre mediados de abril y principios de mayo. Cuando la temperatura del suelo supera los 17 °C, las semillas germinan rápidamente y el cultivo se establece antes del pico de calor. En Córdoba, la última helada suele ocurrir a finales de marzo, por lo que sembrar en la primera semana de abril ya es seguro, siempre que el suelo esté caliente.
Canarias y Zonas Subtropicales
En las Islas Canarias el clima es casi perenne. El calabacín se puede sembrar prácticamente todo el año, siempre que la temperatura del suelo no caiga bajo 13 °C. En la zona de Gran Canaria, la época más productiva es de octubre a marzo, cuando las lluvias moderadas favorecen el desarrollo sin estrés hídrico. En Tenerife, aprovecha la estación de lluvias (noviembre‑febrero) para una cosecha temprana en primavera.
Resumen rápido por zona
| Zona | Meses recomendados | Temp. suelo mínima |
|---|---|---|
| Mediterránea | Mar‑abr | 15 °C |
| Continental | Abr‑may (final) | 14‑16 °C |
| Atlántica | May‑jun | 16 °C |
| Sur interior | Abr‑may (inicial) | 17 °C |
| Canarias | Todo el año (oct‑mar óptimo) | 13 °C |
Señales para Saber Cuándo Plantar
No te guíes solo por el calendario; la observación del clima es clave. Primero, mide la temperatura del suelo con un termómetro enterrado a 5‑10 cm; cuando marque 15 °C o más en la zona mediterránea (o la cifra indicada para tu zona), el suelo está listo. Segundo, verifica las últimas heladas: revisa el historial meteorológico de tu municipio; si la última fecha estuvo hace más de 10 días y las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 10 °C durante una semana, ya puedes sembrar. Tercero, observa la floración de los almendros o cerezos; cuando aparecen los primeros capullos y no hay riesgo de helada, el clima es óptimo para el calabacín. Por último, si el cielo está claro y la humedad del aire no supera el 70 %, el ambiente favorecerá una germinación rápida.
Plantación Directa vs Trasplante
El calabacín tolera bien ambas opciones, pero cada una tiene sus ventajas. Si decides sembrar en semillero, hazlo 4‑5 semanas antes de la fecha de plantación definitiva. Por ejemplo, en la meseta si vas a plantar a principios de mayo, siembra en marzo dentro de bandejas o macetas. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, arrástralas al huerto, dejando 80‑100 cm entre cada planta para que el follaje no se apretuje. El trasplante permite un control mayor del calibre de la raíz, pero requiere un endurecimiento previo de 7‑10 días bajo exposición parcial al exterior.
En cambio, la siembra directa es práctica en la zona mediterránea donde la temperatura del suelo sube rápido. Simplemente abre surcos de 30 cm de profundidad, siembra las semillas a 2‑3 cm de distancia y cúbrelas ligeramente. Riega suavemente para evitar que la semilla se desplace. La desventaja es que, si el clima se vuelve inesperadamente frío, las semillas pueden quedar dormidas y germinar tarde, retrasando la cosecha.
Plantas Compañeras y Asociaciones
Al plantar calabacín, aprovecha la asociación con especies que repelen plagas o mejoran el suelo. La albahaca y la menta son excelentes para ahuyentar pulgones y moscas blancas; colócalas en los bordes del surco. Las zanahorias y los rabanitos pueden sembrarse entre hileras de calabacín: sus raíces finas airean el suelo y facilitan la absorción de nutrientes. Por otro lado, evita colocar puerros o coles cerca, ya que pueden atraer la mosca del calabacín y competir por el mismo espacio de nutrientes. Un cultivo de trébol como cubierta vegetal entre cosechas ayuda a fijar nitrógeno y protege el suelo de la erosión.
Consejos Finales
- Protege de heladas tardías: usa un túnel de plástico o una campana flotante durante la primera semana después del trasplante, sobre todo en la zona continental.
- Riego por goteo: el calabacín necesita un suministro constante pero sin encharcar; 5‑6 L por planta a la semana es suficiente, aumentando a 10 L en pleno verano.
- Poda ligera: elimina los primeros frutos si ves que la planta está demasiado vigorosa; esto favorece la producción de flores y frutos mayores.
- Escalonamiento: siembra cada 2‑3 semanas dentro de la ventana recomendada para alargar la temporada de cosecha y evitar que todas las frutas maduren simultáneamente.
- Endurecimiento: antes de plantar al exterior, acostumbra las plántulas a la luz directa, al viento suave y a variaciones de temperatura; así reducirás el choque del trasplante.
Conclusión
En resumen, cuándo plantar calabacín depende de la zona: marzo‑abril en la Mediterráneo, finales de abril‑principios de mayo en la meseta, mayo‑junio en la costa atlántica, abril‑principios de mayo en el sur interior y prácticamente todo el año en Canarias. Observa la temperatura del suelo, las últimas heladas y las mínimas nocturnas antes de decidirte. Con estos datos y los trucos de asociación y riego, tendrás una cosecha abundante de calabacines, listos para tus calderos, ensaladas o para la parrilla. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de la primera cosecha de la temporada!