Cuándo Plantar Calabacín en Guadalajara: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar Calabacín en Guadalajara: Fechas y Consejos Locales

Si quieres optimizar la producción y evitar que tus plantas se enfríen, es esencial saber cuándo plantar calabacín en Guadalajara. Esta localidad de la comarca de la Alcarria tiene un clima continental con inviernos fríos y veranos calurosos, por lo que el momento de la siembra determina si el fruto crecerá vigoroso o se verá limitado. En esta guía te diré, paso a paso, las fechas más seguras, los indicadores climáticos que debes vigilar y los trucos que he probado en mi propio huerto de Guadalajara durante más de veinte años.

Mejores Fechas para Guadalajara

En la zona continental de Guadalajara, la última helada suele ocurrir entre el 15 de abril y el 10 de mayo. Por eso, la ventana ideal para colocar los plantones de calabacín se sitúa del 20 de abril al 15 de mayo.

  • Fecha de inicio: 20‑25 de abril. Si la temperatura nocturna ya supera los 8 °C de manera constante durante una semana, puedes arriesgarte a plantar antes.
  • Fecha óptima: primeras dos semanas de mayo. En este periodo las mínimas rondan los 10‑12 °C y el suelo tiene entre 15 y 18 °C a 5 cm de profundidad, condiciones que favorecen el enraizamiento rápido.
  • Fecha límite: 30 de mayo. A partir de entonces el calor se intensifica y los jóvenes plantones corren riesgo de estrés hídrico.

En años particularmente templados (por ejemplo, cuando marzo ya muestra máximas de 18 °C), puedes adelantar la siembra una semana, siempre que mantengas una cubierta ligera (túnel de poliéster o manta anti‑heladas). En años fríos, espera hasta mediados de mayo; la moratoria de helada se extiende y es mejor ser conservador.

El calabacín es una planta que prefiere suelos bien drenados y con una temperatura mínima de 15 °C para iniciar el crecimiento vegetativo. Por ello, antes de plantar, verifica la temperatura del suelo con un termómetro enterrado a 10 cm. Si marca 15 °C o más, las raíces se desarrollarán sin sobresaltos.

Calendario de Siembra en Semillero para Guadalajara

Para que los plantones estén listos justo cuando el clima se vuelve favorable, lo más práctico es comenzar en semillero a mediados de marzo (aprox. 15‑20 de marzo). Siembras las semillas en bandejas o macetas de 10 cm de profundidad, manteniéndolas a 20‑22 °C bajo luz artificial o en un sitio soleado.

  • Duración del semillero: 6‑8 semanas. Cuando las plántulas tengan 4‑6 hojas verdaderas y la raíz primaria alcance el contenedor, están listas para el trasplante.
  • Endurecimiento: durante los 7‑10 días previos a la salida al campo, exponlas poco a poco al aire libre, empezando con 2‑3 h al día y aumentando progresivamente. Este “acostumbramiento” reduce el shock de la temperatura y del viento.

Condiciones Específicas de Guadalajara

Suelo y microclimas

En la provincia de Guadalajara predomina un suelo calcáreo‑arenoso con buen drenaje, aunque en zonas bajas (valles del Henares y del Tajo) puede haber capa más arcillosa. Antes de plantar, incorpora un puñado de compost bien descompuesto y, si el pH está por encima de 7.5, añade yeso agrícola para evitar la excesiva alcalinidad.

Riego

El clima continental es seco en primavera; la precipitación media en abril‑mayo es de 30‑40 mm. Por ello, riega cada 2‑3 días con 2‑3 l por planta, siempre que la capa superior del suelo esté seca al tacto. En los primeros 15 días después del trasplante, aumenta la frecuencia a diaria si las temperaturas superan los 22 °C.

Viento y granizo

Durante la primavera, los vientos del norte pueden alcanzar 30‑40 km/h, lo que provoca desecación. Coloca una barrera viva (hojas de álamo o álamo) o una pantalla de malla ligera a unos 50 cm del plantón. El granizo es raro pero posible en mayo; si el pronóstico indica tormentas, cubre los cultivos con una tela anti‑granizo o una manta de plástico ligera.

Variedades Recomendadas para Guadalajara

  1. ‘Calabacín de La Mancha’ – variedad tradicional de la zona, resistente al frío primaveral y a la sequía del verano, con frutos alargados de 10‑12 cm.
  2. ‘Zucchini Black Beauty’ – de piel oscura, tolera bien el calor de julio‑agosto (hasta 38 °C) y produce abundantes cosechas.
  3. ‘Cinderella’ – calabacín de forma cónica, buen rendimiento y menor incidencia de virus del mosaico que a veces afecta a cultivos locales.

Todas estas variedades son indeterminadas, lo que significa que seguirán produciendo frutos mientras el clima sea favorable, ideal para el largo verano de Guadalajara.

Consejos Específicos para Guadalajara

  • Mulching: cubre el suelo alrededor de la planta con paja seca o corteza de pino. Reduce la evaporación, mantiene la temperatura del suelo estable y controla las malezas.
  • Tutoreo: utiliza páculos de bambú o cañas de vid desde el momento del trasplante; el calabacín tiende a enredarse y necesita apoyo para evitar que los frutos toquen el suelo.
  • Fertilización: en el momento del trasplante, incorpora 50 g de fertilizante orgánico rico en fósforo (N‑P‑K 5‑10‑5) por metro cuadrado. Repite una segunda aplicación a los 30 días con un fertilizante más equilibrado (N‑P‑K 10‑10‑10).
  • Control de plagas: la mosca blanca y el pulgón del melón aparecen a finales de junio. Un polvo de sopa de ajo o infusión de neem cada 10‑15 días mantiene la población bajo control sin dañar a los polinizadores.

Conclusión

En Guadalajara, la fecha clave para plantar calabacín es la primera quincena de mayo, después de la última helada y con el suelo a 15 °C o más. Si sigues el calendario de semillero de marzo, el endurecimiento progresivo y los cuidados de riego y tutoreo, tendrás una cosecha abundante que se extenderá hasta finales de septiembre. No dejes que el clima te sorprenda: observa la temperatura del suelo, vigila las mínimas nocturnas y protege tus plantones de viento y granizo. ¡Con estos pasos, el calabacín será la estrella de tu huerto gijonense esta temporada!