Cuándo Plantar calabacín en Guipúzcoa

Cuándo Plantar calabacín en Guipúzcoa

Si vives en Guipúzcoa y te preguntas cuándo plantar calabacín en Guipúzcoa, la respuesta depende de la temperatura del suelo, la última helada y la disponibilidad de agua. El calabacín es una hortaliza de rápido crecimiento, pero necesita un inicio cálido para evitar que las plántulas se debiliten. En el clima atlántico de la Costa Vasca, con inviernos suaves y primaveras húmedas, la ventana de plantación se abre a finales de abril y se cierra a principios de julio. Conocer estos momentos críticos te ahorrará tiempo y te garantizará una cosecha abundante.

Mejores Fechas para Guipúzcoa

En la zona atlántica de Guipúzcoa, la última helada suele producirse entre el 15 y el 30 de abril. Por eso, la fecha más segura para colocar los plantones en el huerto es la última semana de abril. Si el tiempo se muestra templado y el suelo supera los 15 °C a 5 cm de profundidad, puedes arriesgarte a plantar unos días antes, pero siempre con cobertura ligera (túnel de plástico o manta anti‑helada).

A partir de la primera de mayo, las mínimas nocturnas se estabilizan en 10‑12 °C durante al menos una semana, lo que indica que el riesgo de helada ha desaparecido. En este periodo, el calabacín empezará a desarrollar un sistema radicular fuerte y no sufrirá el estrés del frío. La ventana óptima se extiende hasta mediados de junio; después, el calor del verano vasco (máximas que pueden llegar a 30 °C) acelera la maduración y puede provocar que los frutos se vuelvan pequeños si se planta demasiado tarde.

En años especialmente cálidos, la última helada puede adelantarse a principios de abril. En esos casos, es posible iniciar la plantación a mediados de abril, siempre que se mantenga la vigilancia de la temperatura del suelo. Por el contrario, en inviernos fríos (cuando la última helada se retrasa hasta principios de mayo), conviene esperar hasta finales de mayo para garantizar que las plántulas no sufran un repentino descenso de temperaturas.

Calendario de Siembra en Semillero para Guipúzcoa

Para que los plantones estén listos justo cuando el clima se vuelve favorable, lo más práctico es iniciar la siembra en semillero entre mediados de febrero y principios de marzo. Utiliza bandejas o macetas con sustrato ligero y bien drenado, y mantén una temperatura constante de 18‑20 °C bajo una cubierta de plástico o en una caja de luz.

Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 3‑4 semanas después de la siembra), comienza el proceso de endurecimiento: expónlas al aire libre 2‑3 h al día, aumentando gradualmente el tiempo durante 7‑10 días. Este paso es crucial para que las plantas toleren el sol directo y el viento de la costa. Una vez completado, trasplántalas al huerto entre última semana de abril y primera semana de mayo, respetando una distancia de 70‑80 cm entre plantas para permitir un buen desarrollo de los frutos.

Condiciones Específicas de Guipúzcoa

El suelo de la provincia suele ser arcilloso‑arenoso, con buen drenaje pero tendencia a retener humedad. Si el pH está por debajo de 6,0, añade cal agrícola antes de la siembra para evitar la acidificación, que puede afectar la absorción de nutrientes. La humedad del clima atlántico es una ventaja: el calabacín necesita riegos frecuentes, sobre todo en la fase de crecimiento vegetativo. Un riego de 2‑3 L por planta cada dos días es suficiente, siempre que la lluvia sea escasa; en periodos lluviosos, reduce la frecuencia para evitar el encharcamiento.

El viento es otro factor a tener en cuenta. En la zona costera de Guipúzcoa, las brisas marinas pueden resecar los bordes de las hojas y favorecer la aparición de pudrición si el riego es excesivo. Usa tutores o espalderas para mantener los tallos firmes y protege las plantas jóvenes con mallas anti‑viento si se trata de un sitio expuesto. También es frecuente la lluvia de granizo a finales de primavera; si el pronóstico indica granizo, cubre el huerto con una lona ligera o una malla anti‑granizo para no dañar los tallos y los frutos en formación.

Variedades Recomendadas para Guipúzcoa

En el clima templado y húmedo de la provincia, las variedades que mejor se adaptan son aquellas de corte temprana y resistencia a la humedad. Algunas de mis favoritas son:

  • ‘Black Beauty’: calabacín negro con piel gruesa, tolera bien la lluvia y produce frutos de buen tamaño desde julio.
  • ‘Gold Rush’: variedad amarilla que madura rápido, ideal para cosechar antes de que el verano sea demasiado caluroso.
  • ‘Catarina’ (variedad local gallega que también funciona en Guipúzcoa): buena resistencia a enfermedades foliares y frutos alargados que se adaptan a la gastronomía vasca.

Si prefieres una variedad indeterminada, elige ‘Raven’ o ‘Patisson’, que continúan produciendo frutos durante todo el verano si se mantienen bien regados y ventilados.

Consejos Específicos para Guipúzcoa

  • Mulching con paja: coloca una capa de 5 cm de paja alrededor de las plantas para conservar la humedad del suelo y reducir la proliferación de malas hierbas. Además, el mulching protege las raíces del frío nocturno en primavera.
  • Fertilización ecológica: incorpora estiercol bien descompuesto al preparar el surco (aprox. 2 kg por m²) y, a mitad de temporada, una dosis de compost líquido (½ L por planta) para estimular la fructificación.
  • Control de plagas: en Guipúzcoa es frecuente la aparición de pulgones y mosca blanca. Un repelente casero de infusión de ajo (1 L de agua + 3 dientes de ajo triturados, dejar reposar 24 h y pulverizar) funciona muy bien sin dañar a los polinizadores.
  • Poda ligera: elimina los brotes laterales que aparecen en la zona del nudo de la hoja una vez que la planta tenga 3-4 frutos. Esto dirige la energía a los frutos ya formados y evita que la planta se vuelva frágil bajo el viento.

Conclusión

En Guipúzcoa, la mejor época para plantar calabacín está entre finales de abril y mediados de junio, siempre que la última helada haya pasado y el suelo supere los 15 °C. Si siembras en semillero a febrero‑marzo y sigues los pasos de endurecimiento, tus plantones llegarán al huerto en el momento ideal. Recuerda vigilar la humedad, protegerlas del viento y elegir variedades como ‘Black Beauty’ o ‘Gold Rush’ para aprovechar al máximo el clima atlántico. Con estos consejos podrás disfrutar de una cosecha abundante y sabrosa, y seguir transmitiendo la tradición hortícola vasca a tu familia y vecinos.