Cuándo Plantar calabacín en Valencia: Fechas y Consejos Locales
- 13 Nov, 2025
Si te preguntas cuándo plantar calabacín en Valencia, estás en el lugar correcto. En la Costa Mediterránea valenciana el clima abre una ventana de oportunidad muy concreta: ni demasiado frío que dañe las plántulas, ni el calor abrasador que frene el desarrollo temprano. Conocer el momento exacto evita que pierdas tiempo ni cosechas; además, adapta tu huerto a la tradición agrícola de la zona, donde el calabacín es protagonista de platos como la paella y la tortilla de calabacín. A continuación, te cuento los detalles que todo valenciano debe tener en cuenta para triunfar con esta hortaliza.
Mejores fechas para Valencia
Ventana de plantación
En Valencia la última helada típica se sitúa entre 5 y 12 de abril. Por tanto, la fecha de inicio aconsejable es la última semana de abril, cuando las mínimas nocturnas ya se mantienen por encima de 12 °C de forma estable. La fecha límite llega a ser finales de junio; plantar después de esa fecha reduce la época de fructificación y arriesga que los frutos no alcancen su tamaño antes del primer frío del otoño.
Momento óptimo
El punto ideal para la mayoría de los jardineros valencianos es la primera quincena de mayo (del 2 al 15 de mayo). En esa franja las temperaturas medias diurnas rondan los 22‑25 °C, y el suelo a 10 cm de profundidad suele estar entre 16 °C y 18 °C, lo que favorece la emergencia rápida de las raíces. Si el año es particularmente cálido, puedes adelantar una semana; si prevés una primavera fresca, retrasa hasta mediados de mayo con una cubierta ligera (túnel de polietileno) para proteger de posibles escarcha tardía.
Señales climáticas para decidir
- Temperatura del suelo: Usa un termómetro de jardín; cuando marque ≥15 °C a 5 cm de profundidad, es seguro sembrar.
- Mínimas nocturnas: Si durante 7 días consecutivos las mínimas no bajan de 11 °C, el riesgo de helada está prácticamente eliminado.
- Observación de la naturaleza: Cuando los almendros de la zona ya florecen y los cerezos empiezan a abrir sus copas, la primavera está firmemente asentada, lo que coincide con la ventana óptima para el calabacín.
Calendario de siembra en semillero para Valencia
Para que tus plantones estén listos justo a tiempo, la siembra en semillero debe iniciarse a mediados de marzo (alrededor del 15 de marzo). Coloca las semillas a 1 cm de profundidad en sustrato rico en materia orgánica y mantenlas a 20‑22 °C bajo luz natural o con lámparas fluorescentes. Tras 4‑5 semanas, cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, comienza el proceso de endurecimiento: exposición gradual al exterior 2‑3 horas al día, aumentando 1 hora cada dos días, hasta que alcancen la centena de horas al aire libre. Así, estarán listas para el trasplante entre finales de abril y primera semana de mayo.
Condiciones específicas de Valencia
Suelo y microclimas
El suelo de la provincia suele ser arenoso‑limeoso, con buen drenaje pero poca retención de humectación. Añade compost bien descompuesto o estiercol de oveja para aportar materia orgánica y nutrientes. En la Zona de la Albufera, la humedad es mayor; allí las plantas pueden requerir menos riego y son menos propensas a la pudrición radicular.
Riego y humedad
Valencia goza de veranos secos y escasas precipitaciones en primavera (media 30 mm en abril‑mayo). Durante la fase de establecimiento, riega cada 2‑3 días con 5‑7 L por planta, asegurándote de que el agua penetre al menos 15 cm de profundidad. Cuando las plantas empiecen a fructificar, aumenta a 1 L por día en períodos de altas temperaturas (>30 °C). Evita el exceso: el calabacín es sensible al encharcamiento, que favorece el mildiú.
Viento y granizo
Los vientos del Levante pueden ser intensos en primavera, especialmente en la Playa de la Malvarrosa. Usa tutores de bambú o mallas de protección para evitar que las ramas se doblen. Los granizos son raros pero pueden aparecer en mayo; si el pronóstico indica granizo, cubre las plantitas con una manta de cultivo o una lona ligera.
Variedades recomendadas para Valencia
- ‘Black Beauty’ – calabacín negro de forma alargada, muy resistente al calor y a la humedad del Mediterráneo. Ideal para cosechas a finales de verano.
- ‘Patisson’ (calabacín de flores) – crece rápido, tolera suelos menos fértiles y produce frutos ornamentales que también son comestibles.
- ‘Zucchini Verde’ – variedad tradicional de la Comunidad Valenciana, con buen sabor y adaptación a suelos arenosos. Resiste bien la sequía una vez establecida.
Todas ellas son indeterminadas, lo que significa que seguirán produciendo fruto mientras el clima lo permita (de mayo a octubre). Si prefieres cosechas tempranas, elige la variedad ‘Golden’ que madura unos 10‑12 días antes que la ‘Black Beauty’.
Consejos específicos para Valencia
- Mulching con paja: coloca una capa de 5‑7 cm de paja alrededor de la base para conservar la humedad y reducir la evaporación bajo el sol intenso.
- Fertilización equilibrada: a los 3‑4 hojas verdaderas, incorpora 50 g de fertilizante granulado N‑P‑K 10‑10‑10 por metro cuadrado; repite cada 3‑4 semanas durante la floración.
- Control de plagas: la cochinilla del calabacín y los pulgones son los principales enemigos. Plantar albahaca y capuchina como acompañantes repele a los insectos y atrae a mariquitas depredadoras.
- Raleo de frutos: cuando los primeros frutos alcancen 6‑8 cm, elimina los más pequeños para concentrar la energía en los que crecerán más grandes y sabrosos.
- Cosecha temprana: corta los calabacines cuando midan 15‑18 cm; así mantendrás la planta productiva y evitarás que el fruto se vuelva fibroso.
Conclusión
En Valencia, la mejor época para plantar calabacín se sitúa entre la última semana de abril y la primera quincena de mayo, siempre vigilando que la temperatura del suelo supere los 15 °C y que las mínimas nocturnas no bajen de 11 °C. Sembrar en semillero a mediados de marzo y endurecer bien las plántulas garantiza que lleguen al huerto en el momento ideal. Con variedades adaptadas como ‘Black Beauty’ o ‘Patisson’, un riego regular, buen mulching y acompañantes como albahaca, tendrás una cosecha abundante desde julio hasta el primer toque de otoño. ¡Manos a la tierra y que el calabacín te acompañe en todas tus recetas mediterráneas!