Cuándo plantar calabaza: calendario por zonas de España

Cuándo plantar calabaza: calendario por zonas de España

Saber cuándo plantar calabaza es esencial para que la planta tenga tiempo suficiente de crecer antes de que lleguen las heladas de otoño. Si la siembras demasiado pronto, las plántulas pueden sufrir daños por bajas temperaturas; si la dejas para muy tarde, el fruto no madurará y la calidad se verá afectada. En España, la gran variedad de climas obliga a ajustar el calendario según la zona: desde la costa mediterránea hasta la meseta central, pasando por el Atlántico y el interior del sur.

Mejores meses para plantar – Desglose regional

Zona mediterránea (Valencia, Murcia, Alicante, Cataluña costera, Málaga)

En la costa mediterránea, el suelo se calienta antes que en el interior. La temperatura mínima del suelo suele superar 15 °C a 5 cm de profundidad a finales de febrero. Por eso, la ventana óptima para plantar calabaza va de marzo a mediados de abril.

  • Temperatura del suelo: ≥ 15 °C (ideal para la germinación).
  • Temperatura nocturna: > 10 °C durante al menos una semana.
  • Particularidad: puedes hacer una segunda siembra en agosto para una cosecha de otoño, siempre que el riego sea suficiente.

En la zona de Andalucía costera (Almería, Granada), el calor es más intenso; para evitar que la planta sufra estrés hídrico, riega al amanecer y protege el suelo con mantillo.

Zona continental (Madrid, Castilla y León, Castilla‑La Mancha, Aragón interior)

En la meseta central, el retardo térmico es notable. Las últimas heladas pueden aparecer hasta mediados de mayo. Por eso, la fecha segura para plantar calabaza es finales de mayo o principios de junio, después del 15 de mayo, fecha tradicional que marca el fin de la temporada de heladas.

  • Temperatura del suelo: 16‑18 °C a 5 cm de profundidad.
  • Temperatura nocturna: > 12 °C durante 7‑10 días consecutivos.
  • Riesgo de helada tardía: mantén una cubierta ligera (túnel de plástico) si la previsión indica bajas nocturnas bajo 5 °C.

Una ventaja de la meseta es que el periodo de crecimiento es largo; si plantas a principios de junio, la calabaza suele madurar a finales de septiembre, lo que permite una cosecha antes de que lleguen las primeras heladas de octubre.

Zona atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)

El clima del norte atlántico es más fresco y lluvioso. La temperatura del suelo no supera los 14 °C hasta abril. Por ello, la ventana de plantación se sitúa entre abril y primera semana de mayo.

  • Temperatura del suelo: 14‑15 °C.
  • Temperatura nocturna: > 9 °C, aunque con poca oscilación.
  • Ventaja: la humedad natural reduce la frecuencia de riego, pero hay que vigilar el exceso de agua que puede favorecer la pudrición de raíces.

En zonas como la Costa del Cantábrico, una práctica común es colocar camas elevadas para mejorar el drenaje y evitar que la calabaza se asiente en suelos muy arcillosos.

Sur interior (Extremadura, Andalucía interior)

En el interior del sur, las heladas desaparecen antes que en la meseta. La temperatura del suelo supera los 15 °C a finales de marzo, lo que permite una primera siembra entre marzo y principios de abril.

  • Temperatura del suelo: ≥ 15 °C.
  • Temperatura nocturna: > 11 °C a partir de mediados de marzo.
  • Riesgo de calor extremo: en julio‑agosto, las temperaturas pueden superar los 38 °C; proporciona sombra parcial y riego profundo para evitar el estrés hídrico.

Una segunda siembra en julio (variedades de rápido desarrollo) brinda una cosecha de otoño, muy apreciada para platos tradicionales de la zona.

Canarias y zonas subtropicales (Islas Canarias, Costa de Málaga)

En Canarias y la zona subtropical de la costa de Málaga, la calabaza se puede sembrar casi todo el año. La temperatura del suelo se mantiene por encima de 18 °C durante todo el año, y las heladas son prácticamente inexistentes.

  • Ventana recomendada: octubre‑marzo para evitar el pico de calor del verano y obtener una maduración más lenta y sabrosa.
  • Consejo local: usa mantillo de hojas de plátano para mantener la humedad y aportar materia orgánica.

Señales para saber si ya puedes plantar

  • Temperatura del suelo: Inserta un termómetro a 5‑10 cm de profundidad; si marca 15 °C o más, el rango es ideal para la germinación de la semilla de calabaza.
  • Últimas heladas: Consulta el historial meteorológico de tu municipio. Cuando las mínimas nocturnas hayan permanecido > 10 °C durante una semana entera, la amenaza de heladas se ha disipado.
  • Temperatura nocturna estable: Observa que las mínimas nocturnas no bajen de 12 °C (en zonas continentales) o 9 °C (en zona atlántica) durante al menos 7 días.
  • Indicadores naturales: Cuando los almendros hayan florecido y la lluvia sea estable, suele ser un buen momento para iniciar la plantación.

Plantación directa vs trasplante

Siembra en semillero (interior)

La calabaza se beneficia de un semillero porque sus semillas germinan rápidamente pero las plántulas son delicadas.

  • Momento de siembra: 6‑8 semanas antes de la fecha de plantación prevista.
  • Ejemplo: si planeas plantar en finales de abril en la costa mediterránea, siembra en mediados de febrero bajo bandejas o macetas con sustrato ligero.
  • Endurecimiento: A partir de dos semanas antes del trasplante, lleva las plántulas al exterior 2‑3 horas al día, aumentando gradualmente el tiempo.

Trasplante al huerto

Cuando las plántulas tengan 4‑6 hojas verdaderas y la temperatura del suelo sea la adecuada, trasplántalas a una distancia de 1,2‑1,5 m entre plantas para que la calabaza tenga espacio para extender sus hojas y sus frutos.

Siembra directa

En climas cálidos (Canarias, sur interior), la siembra directa en el suelo es totalmente viable. Coloca la semilla a 2‑3 cm de profundidad y cubre ligeramente con tierra suelta. Riega con cuidado para no desplazar la semilla.

Plantas compañeras y asociaciones

  • Maíz: Actúa como tutora natural; las enredaderas de calabaza pueden trepar por los tallos de maíz, ahorrando espacio.
  • Frijoles de mata alta: Fixan nitrógeno en el suelo, favoreciendo el desarrollo de la calabaza.
  • Caléndula y capuchina: Repelen pulgones y nematodos, manteniendo el suelo saludable.

Plantas a evitar:

  • Puerros y cebollas compiten por nutrientes y pueden retrasar el crecimiento de la calabaza.
  • Patatas: Al compartir la misma familia (Solanáceas), pueden transmitir virus como el virus del mosaico.

Consejos finales

  • Protección de heladas tardías: Usa mantas anti‑heladas o túneles de plástico durante noches inesperadamente frías, sobre todo en la zona continental.
  • Riego escalonado: Riega profundamente una vez a la semana, aumentando a dos o tres veces en periodos de sequía intensa; evita el encharcamiento que favorece la pudrición de raíces.
  • Fertilización: Aplica abono orgánico rico en fósforo (por ejemplo, compost bien descompuesto) al momento del trasplante y una segunda carga a mitad del ciclo vegetativo.
  • Cosecha escalonada: Plántalas en bloques separados 2‑3 semanas entre sí para que la recogida se distribuya a lo largo del otoño.
  • Errores comunes: No plantarlas demasiado profundas (más de 5 cm) y no esperar a que el suelo se seque completamente antes del riego, pues la calabaza necesita un suelo húmedo pero bien drenado.

Conclusión

En resumen, cuándo plantar calabaza depende del clima de tu zona:

  • Mediterráneo: marzo‑abril (segunda siembra en agosto).
  • Continental: finales de mayo‑principios de junio, tras la última helada.
  • Atlántico: abril‑principios de mayo, con suelos bien drenados.
  • Sur interior: marzo‑principios de abril, con vigilancia del calor de verano.
  • Canarias/Subtropical: prácticamente todo el año, cuidando el riego en verano.

Ajusta siempre la decisión a las señales climáticas y a la temperatura del suelo. Con una planificación cuidadosa y los compañeros adecuados, la calabaza te recompensará con frutos generosos y sabrosos. ¡Manos a la tierra y que la cosecha sea abundante!