Cuándo plantar calabaza en Cantabria: fechas y consejos locales
- 11 Jan, 2026
Si vives en Cantabria y te preguntas cuándo plantar calabaza en Cantabria, la respuesta depende de la combinación entre temperatura, lluvias y la última helada de la zona. La calabaza necesita un suelo templado y un período sin heladas para que sus raíces se asienten antes de que llegue el calor del verano. En este artículo te explico las fechas exactas, los indicadores climáticos y los trucos que me han funcionado en mi huerto del norte, para que obtengas una cosecha abundante sin sorpresas desagradables.
Mejores fechas para Cantabria
En la costa atlántica cantábrica, la primavera llega más fresca que en el interior de la península. La última helada típica se sitúa entre el 15 y el 30 de abril, con mínimas nocturnas que rara vez bajan de 5 °C después de esa semana. Por tanto, la ventana segura para colocar tus plántulas en el campo comienza a finales de abril y se extiende hasta mediados de junio.
- Inicio temprano: última semana de abril (alrededor del 25 de abril). En años cálidos, con temperaturas diurnas de 18‑20 °C, puedes adelantar a la tercera semana.
- Ventana óptima: primera quincena de mayo. En este periodo las mínimas nocturnas ya superan los 10 °C de forma estable y el suelo registra 15‑17 °C a 10 cm de profundidad, condición perfecta para que la raíz de la calabza empiece a crecer sin sobresaltos.
- Fecha límite: finales de junio. Plantar después de esa fecha obliga a la planta a madurar bajo el calor intenso del verano, lo que reduce la calidad de la fruta y aumenta el riesgo de pudrición por alta humedad.
En años especialmente lluviosos (como suele ocurrir en Cantabria durante el mes de mayo), la calabaza tolera bien la humedad siempre que el drenaje sea bueno. Sin embargo, si la lluvia se prolonga más de una semana, protege las plántulas con una ligera cubierta de paja para evitar que el agua se acumule alrededor del tallo.
Recuerda que la calabaza necesita al menos 90 días de crecimiento desde la siembra hasta la cosecha. Si plantas a finales de junio, la cosecha llegará en septiembre, justo cuando las temperaturas comienzan a descender, lo que favorece la conservación del fruto.
Calendario de siembra en semillero para Cantabria
Para que la plantación en el huerto llegue en el momento óptimo, lo ideal es iniciar el semillero en interior o invernadero a mediados de marzo. Así tendrás entre 6 y 8 semanas de crecimiento antes de la fecha de trasplante.
- Marzo 15‑20: siembra las semillas en bandejas con sustrato ligero, cubriéndolas apenas con tierra (aprox. 1 cm de profundidad).
- Abril: mantén las plántulas bajo luz natural o con lámparas LED, regando siempre que la capa superior del sustrato esté seca al tacto.
- Finales de abril: comienza a endurir las plántulas, exponiéndolas al aire libre 1‑2 h al día, aumentando el tiempo progresivamente hasta llegar a 5‑6 h.
Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas y la temperatura del suelo del huerto supere los 12 °C, están listas para el trasplante definitivo.
Condiciones específicas de Cantabria
El clima de Cantabria se caracteriza por su alta humedad y precipitaciones distribuidas a lo largo del año, con veranos moderados y inviernos frescos. El suelo típico es arcilloso‑arenoso, con buen contenido de materia orgánica, lo que favorece la retención de humedad pero también puede provocar encharcamiento.
- Riego: durante la primavera, las lluvias son frecuentes, pero si el tiempo se vuelve seco (fenómeno “veranillo de Sol” en mayo), riega cada 3‑4 días con 1 litro por metro cuadrado. En verano, aumenta a cada 2‑3 días.
- Viento: la zona costera recibe brisas del Cantábrico que pueden romper los tallos tiernos. Usa tutores de bambú o alambre negro para sostener la planta desde el momento del trasplante.
- Granizo: en mayo‑junio pueden aparecer tormentas granizantes. Si el pronóstico lo indica, cubre el huerto con una malla anti‑granizo o una lona ligera.
- pH del suelo: la calabaza prefiere un pH entre 6,0 y 6,8. Si el suelo está más ácido, corrígelo con cal agrícola (aprox. 150 g por m²) una semana antes del trasplante.
Variedades recomendadas para Cantabria
En nuestra zona del norte, las variedades que mejor se adaptan a la humedad y a la ligera escasez de calor son:
- ‘Pingo de Oro’: calabaza de forma redonda, muy resistente a enfermedades fúngicas y a la lluvia abundante.
- ‘Blanca de Cantabria’: variedad local, de piel fina, excelente para purés y sopas, tolera bien temperaturas entre 12‑22 °C.
- ‘Calabaza de Barro’: de frutos alargados, ideal para rellenos; requiere menos tiempo de cosecha (≈ 80 días) y se adapta a suelos ligeramente más ácidos.
Todas ellas son indeterminadas, lo que significa que seguirán produciendo frutos mientras el clima lo permita, siempre que mantengas una buena ventilación y riego regular.
Consejos específicos para Cantabria
- Mulching con paja: coloca una capa de 5‑10 cm de paja alrededor de la base de la planta. Esto conserva la humedad, reduce la aparición de mildiu y mantiene la temperatura del suelo más constante.
- Fertilización orgánica: incorpora compost maduro al momento del trasplante (aprox. 2 kg por m²) y, a mitad del ciclo, añade un fertilizante líquido a base de cascara de huevo triturada (una taza disuelta en 5 l de agua) para aportar calcio.
- Control de plagas: la mosca de la calabaza es frecuente en la zona. Coloca trampas de botella con un chorrito de vinagre y un poco de azúcar. Cambia las trampas cada 10‑15 días.
- Poda ligera: elimina los brotes laterales que crezcan bajo la zona de frutos para que la planta concentre energía en la producción.
Conclusión
En resumen, para plantar calabaza en Cantabria lo más seguro es trasplantar entre finales de abril y mediados de junio, con la ventana óptima en la primera quincena de mayo. Inicia el semillero a mediados de marzo, endúrialo antes de la salida al campo y adapta el riego a las lluvias típicas del norte. Con las variedades ‘Pingo de Oro’, ‘Blanca de Cantabria’ o ‘Calabaza de Barro’ y siguiendo los trucos de mulching y fertilización orgánica, tendrás una cosecha abundante y saludable que hará que cualquier vecino se pregunte por tus secretos. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de la calabaza recién cosechada!