Cuándo plantar cebolla: calendario por zonas de España
- 09 Jan, 2026
Introducción
Saber cuándo plantar cebolla es tan importante como escoger la variedad adecuada. Si la siembras demasiado pronto, las plántulas pueden morir con la primera helada; si lo haces demasiado tarde, perderás la temporada de cosecha y la calidad del bulbo se verá afectada. En España el clima varía enormemente de un extremo a otro, por eso el calendario debe adaptarse a cada zona. En este artículo te explico los rangos de plantación precisos, las señales que debes observar y los trucos que me han funcionado en mi huerto de la meseta y en la costa mediterránea.
Mejores meses para plantar – desglose regional
Zona mediterránea (costa de Valencia, Murcia, Cataluña y Andalucía costera)
En la costa mediterránea la primavera llega temprano y las temperaturas nocturnas superan los 10 °C a mediados de febrero. Puedes iniciar la siembra directa de cebolla en febrero‑marzo, siempre que el suelo haya alcanzado 12 °C a 5 cm de profundidad.
Una práctica muy útil es sembrar en semillero en febrero y trasplantar a finales de marzo, cuando las plántulas tienen entre 4 y 6 hojas verdaderas. En esta zona también se permite una segunda siembra de otoño entre octubre‑noviembre, aprovechando el clima templado del invierno para que el bulbo se forme antes de la primavera siguiente.
Zona continental (Madrid, Castilla y León, Castilla‑La Mancha, Aragón interior)
En la meseta central las heladas pueden repetirse hasta mediados de mayo. Por ello la ventana segura para plantar cebolla está entre finales de abril y mediados de junio. La temperatura del suelo debe estar por encima de 13 °C; si se mantiene por al menos una semana sin descensos bajo 10 °C, es señal de que el riesgo de helada ha pasado.
Si utilizas semilleros, la fecha ideal para iniciar la germinación bajo cubierta es a principios de marzo, de modo que las plántulas estén listas para el trasplante a finales de abril. La capa de mantillo alrededor de las plantas ayuda a conservar la humedad y a regular la temperatura del suelo durante los primeros días de crecimiento.
Zona atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)
El clima atlántico es más húmedo y fresco; las temperaturas nocturnas rara vez bajan de 7 °C incluso en invierno, pero la primavera se retrasa. La siembra directa de cebolla se recomienda de mayo a junio, cuando el suelo alcanza 11‑12 °C y hay suficiente humedad natural para la germinación.
En esta zona es crucial evitar el encharcamiento: si el suelo está demasiado húmedo, los bulbos pueden pudrirse. Una capa ligera de arena o perlita en el lecho de siembra mejora el drenaje. Además, una segunda siembra de otoño (finales de octubre) permite una cosecha temprana en primavera, pero siempre bajo cubierta si se esperan heladas tardías.
Sur interior (Extremadura, Andalucía interior)
En Extremadura y la Andalucía interior los inviernos son más suaves y el calor del verano llega antes. La ventana de plantación se sitúa entre marzo‑abril para la siembra directa, siempre que el suelo haya superado los 14 °C.
El principal riesgo aquí es el estrés por calor si se planta demasiado tarde; las temperaturas de verano pueden superar los 38 °C, lo que debilita el desarrollo del bulbo. Por eso se aconseja preparar riego por goteo desde el momento del trasplante y colocar una malla de sombra durante las horas más calurosas del día.
Canarias y zonas subtropicales
En las Islas Canarias la cebolla se puede plantar casi todo el año, excepto los meses más húmedos de noviembre‑enero, cuando el exceso de lluvia favorece enfermedades fúngicas. La temperatura del suelo se mantiene entre 18‑22 °C, ideal para la germinación. Se recomienda sembrar en abril‑septiembre y usar cobertura de paja para evitar el exceso de humedad.
Señales para saber cuándo plantar
No te guíes solo por el mes del calendario; la temperatura del suelo es el mejor indicador. Clava un termómetro a 5‑10 cm de profundidad y, cuando marque 13‑15 °C de forma constante durante varios días, el momento es propicio.
Otra señal fiable es la floración de los almendros. Cuando los almendros ya están en plena floración (finales de febrero‑marzo en la zona mediterránea) y no hay pronóstico de heladas, puedes sembrar con seguridad.
Además, vigila las mínimas nocturnas: si han permanecido por encima de 10 °C durante al menos siete días, el riesgo de helada es mínimo. En la meseta, esa condición suele cumplirse a mediados de mayo.
Plantación directa vs trasplante
Siembra en semillero
Para conseguir un arranque temprano, la mejor opción es sembrar en semillero. En regiones frías (meseta y norte) hazlo 6‑8 semanas antes de la fecha de trasplante prevista. Usa cajones o bandejas con sustrato ligero (mezcla de turba y perlita) y mantén la humedad al 80 %.
Cuando las plántulas tengan 4‑6 hojas verdaderas, realiza el endurecimiento: exponlas al aire libre 1‑2 h al día, aumentando progresivamente durante 7‑10 días. Así evitarás el shock al trasladarlas al jardín.
Trasplante definitivo
En el momento de la plantación, abre surcos de 30‑40 cm de profundidad y coloca los plantones a 15‑20 cm de distancia. Añade una capa fina de abono orgánico (compost bien descompuesto) antes de cubrir. Riega abundantemente para asentar el sustrato y favorecer la formación de raíces.
Siembra directa
En la zona mediterránea y en Canarias, la siembra directa es viable porque el suelo se calienta pronto y la humedad es suficiente. Haz la siembra a una profundidad de 1‑2 cm, con una separación de 10‑12 cm entre semillas. Mantén la tierra húmeda y protege con una manta anti‑heladas si se esperan bajas nocturnas.
Plantas compañeras y asociaciones
Cultivar cebolla junto a otras especies puede mejorar su vigor y reducir plagas. Algunas buenas compañeras son:
- Zanahoria – sus raíces sueltan sustancias que repelen la mosca de la cebolla.
- Lechuga – favorece la humedad del suelo y crea sombra parcial en verano.
- Tomate – aunque compite por nutrientes, su follaje denso protege a la cebolla del sol intenso en zonas muy cálidas.
Plantas a evitar cerca de la cebolla: puerro y espárrago, pues pueden favorecer la transmisión de enfermedades fúngicas como el moho gris. Mantén al menos 30 cm de distancia con estas especies.
Consejos finales
- Protección contra heladas tardías: coloca una cubierta de arpillera o una túnica plástica durante las noches frescas de primavera, sobre todo en la meseta.
- Riego escalonado: en climas secos, riega al menos 2‑3 L por metro cuadrado cada dos días; en zonas húmedas, reduce a 1‑2 L y evita el encharcamiento.
- Plantación escalonada: si deseas una cosecha prolongada, siembra en bloques de 2‑3 semanas de diferencia dentro del rango recomendado.
- No precipites la siembra: esperar a que el suelo se haya calentado evita que las semillas germinen lentamente y se debiliten.
- Control biológico: introduce chinches o coccinélidos para combatir pulgones que a veces atacan los bulbos jóvenes.
Conclusión
En resumen, la cebolla se planta a febrero‑marzo en la zona mediterránea, a finales de abril‑mayo en la meseta, a mayo‑junio en la zona atlántica y a marzo‑abril en el sur interior, con posibilidades de segunda siembra en otoño o invierno según la región. Observa la temperatura del suelo, las mínimas nocturnas y las floraciones locales para afinar el momento exacto. Con una correcta preparación, semillero o siembra directa, y una buena compañía de plantas vecinas, tendrás cebollas sabrosas y saludables en tu huerto. ¡Anímate a probarlo y disfruta de la cosecha al año siguiente!