Cuándo Plantar Cebolla en Asturias: Fechas y Consejos Locales
- 06 Jan, 2026
Si quieres cuándo plantar cebolla en Asturias, lo primero que tienes que tener claro es que el clima del norte es más fresco y lluvioso que en la mitad sur del país. En Asturias, la primavera se extiende entre marzo y mayo, con temperaturas diurnas que rondan los 15‑18 °C y noches que rara vez bajan de 5 °C. Plantar en el momento adecuado evita que las plántulas sufran heladas tardías y garantiza un bulbo bien formado para la cosecha de otoño. Además, la cebolla es una hortaliza que tolera bien el exceso de humedad, siempre que el suelo drene correctamente. En este artículo descubrirás las fechas exactas, los indicadores climáticos y algunos trucos locales que harán que tu cultivo sea un éxito.
Mejores Fechas para plantar cebolla en Asturias
Primeras siembras (febrero‑marzo)
En la zona costera de Gijón y Avilés, la última helada suele ocurrir entre finales de enero y principios de febrero. Si el suelo alcanza 8‑10 °C a unos 5 cm de profundidad, puedes iniciar la siembra de semilleros en febrero. Utiliza bandejas o macetas bajo cubierta y coloca las semillas a 1‑2 cm de profundidad. El objetivo es que las plántulas tengan entre 4‑5 hojas verdaderas cuando las trasplantes al campo, generalmente a finales de marzo.
Plantación definitiva (abril‑mayo)
La ventana más segura para el trasplante al terreno abierto está entre principios de abril y mediados de mayo. En la zona interior de Oviedo, la temperatura media nocturna supera los 10 °C a partir del 5 de abril, y el suelo suele estar entre 12‑14 °C, condiciones ideales para que los bulbos se asienten sin sobresaltos. Plántalas a una distancia de 10‑12 cm entre plantas y 30 cm entre hileras. Siembra en surcos poco profundos (2‑3 cm) y cúbrelas ligeramente para protegerlas del viento fresco típico del valle.
Segunda plantación (agosto‑septiembre)
Para quien quiera una cosecha de otoño‑invierno, es posible iniciar una segunda ronda a finales de agosto. En esa época las temperaturas diurnas rondan los 22‑25 °C y el suelo está bien templado. Sin embargo, debes vigilar que el riego sea regular, ya que el verano asturiano, aunque lluvioso, puede presentar periodos secos. Si plantas antes del 15 de septiembre, tendrás bulbos listos para cosechar entre noviembre y enero, cuando el mercado local valora la cebolla fresca y aromática.
Señales para saber que es el momento adecuado
No te guíes solo por el calendario. Observa la temperatura del suelo introduciendo un termómetro a 5‑10 cm de profundidad; si marca 12 °C o más, el suelo está listo para recibir las plántulas. Otro indicador son las flores de los almendros en la zona: cuando los almendros ya están en plena floración, es señal de que el riesgo de heladas es escaso. Por último, comprueba que las mínimas nocturnas se mantengan por encima de 7‑8 °C durante al menos una semana; esa estabilidad protege a los bulbos jóvenes de los choques térmicos.
Calendario de siembra en semillero para Asturias
Para poder trasladar las plantones al campo en la ventana de abril‑mayo, lo ideal es iniciar la siembra en semillero a mediados de marzo. Coloca las semillas en sustrato ligero y mantén una temperatura ambiente de 15 °C bajo una cubierta ligera. Cuando las plántulas desarrollen 4‑5 hojas verdaderas, empieza a endurarlas: exponlas al aire libre durante 7‑10 días, reduciendo progresivamente el riego para que se adapten al clima exterior. Así, al momento de sembrar en el huerto, estarán fortalecidas y menos propensas al shock del trasplante.
Condiciones específicas de Asturias
Suelo y drenaje
En Asturias predomina el suelo ácido y arcilloso, con buena retención de agua pero a veces pobre drenaje. Antes de la siembra, incorpora arena gruesa o materia orgánica (como compost bien descompuesto) en una proporción del 20 % para mejorar la aireación. Un lecho bien drenado evita que los bulbos se pudran en los episodios de lluvia intensa que son típicos en otoño.
Riego y humedad
Aunque la precipitación anual supera los 1 200 mm, la distribución es irregular. Durante los meses de verano, especialmente en agosto, es necesario regar 2‑3 veces por semana con riegos profundos (al menos 15 cm de profundidad) para fomentar el desarrollo de raíces fuertes. Evita el riego superficial, que solo humedece la superficie y favorece el desarrollo de hongos en las bases de las plantas.
Viento y exposición
Los vientos del Cantábrico pueden ser intensos, sobre todo en la zona costera. Protege los corredores de cebolla con tutores de madera o alambre galvanizado a una altura de 30 cm y coloca una barrera vivaz (como una fila de lavanda o tomillo) en el lado de donde sopla el viento. Además, la sombra ligera de los álamos en los bordes del huerto ayuda a moderar la temperatura y a reducir la evaporación excesiva.
Variedades recomendadas para Asturias
- ‘Blanca de la Tormes’: bulbo de gran tamaño, excelente sabor y buena resistencia a la pudrición en suelos húmedos.
- ‘Rosco de la Vega’: variedad roja, de crecimiento rápido, ideal para cosechas tempranas en primavera.
- ‘Española de invierno’: adaptada a cultivos tardíos; tolera bien las bajas temperaturas de otoño y da un buen rendimiento aunque el día sea más fresco.
Todas estas variedades son indeterminadas, lo que permite una cosecha escalonada desde junio hasta noviembre, adaptándose perfectamente al clima asturiano.
Consejos específicos para Asturias
Un truco que funciona muy bien en la zona es intercalar la cebolla con lechuga. La lechuga absorbe parte del exceso de humedad, reduciendo la aparición de mildiu y otras enfermedades fúngicas. Asimismo, coloca cáscaras de huevo trituradas alrededor de cada planta; el calcio ayuda a prevenir la pudrición del cuello y además aporta nutrientes al suelo con el tiempo.
Cuidado con la salinidad del agua de riego: en algunas áreas costeras la salinidad puede ser alta y afectar el desarrollo de los bulbos. Si notas que las hojas se vuelven amarillas y frágiles, diluye el agua de riego o utiliza agua de lluvia almacenada en toneles. Otro error típico es sembrar demasiado pronto; si la temperatura del suelo no supera los 10 °C, las semillas germinarán pero la plántula será débil y vulnerables a los vientos fuertes.
Conclusión
En Asturias, la mejor época para cuándo plantar cebolla en Asturias se sitúa entre abril y mayo para la plantación definitiva, con una segunda oportunidad a finales de agosto para cosechas de otoño‑invierno. Observa la temperatura del suelo, las mínimas nocturnas y aprovecha la floración de los almendros como guía natural. Con las variedades adecuadas y los cuidados de riego y drenaje, tendrás una cosecha abundante y sabrosa que enriquecerá tus mesas durante los meses más fríos. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de tus propias cebollas frescas!