Cuándo Plantar Cebolla en Cáceres: Fechas y Consejos Locales
- 11 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar cebolla en Cáceres, la respuesta depende de la interacción entre la temperatura del suelo, las heladas tardías y el ritmo de crecimiento que exige esta hortaliza. La cebolla es una planta de larga temporada: si la siembras demasiado pronto, el frío puede frenar la raíz y si esperas mucho, perderás la ventana óptima de cosecha antes de que llegue el intenso calor del verano extremeño. En este artículo te explico paso a paso las fechas más seguras para la zona de Cáceres, qué señales climatológicas observar y qué cuidados especiales aplicar para lograr un bulbo sabroso y bien formado.
Mejores Fechas para Cáceres
En la provincia de Cáceres, que pertenece al clima continental‑mediterráneo con inviernos fríos y veranos muy secos, la última helada típica ocurre entre el 25 de abril y el 10 de mayo. Por eso, la ventana segura para plantar cebolla está situada entre la última semana de abril y el final de mayo. La fecha óptima, donde se combina un suelo suficientemente cálido y mínimas nocturnas estables, es la primera quincena de mayo; en ese momento la temperatura del aire suele rondar los 12‑15 °C y el suelo ya supera los 10 °C a 10 cm de profundidad, condiciones perfectas para que las raíces se asienten sin sobresaltos.
Si el año es más cálido de lo habitual, puedes adelantar la siembra hasta la tercera semana de abril, siempre y cuando hayas cubierto el lecho con una manta térmica o un pequeño túnel de plástico para proteger las plántulas de alguna helada inesperada. En cambio, en primavera frías, donde la última helada puede retrasarse hasta el 15 de mayo, es más prudente esperar hasta mediados de mayo; una cubierta flotante o una manta anti‑heladas hará que el cultivo despierte sin problemas.
Durante el periodo de finales de mayo a principios de junio, la temperatura media nocturna en Cáceres se sitúa entre 10‑12 °C, mientras que las máximas diurnas alcanzan los 22‑25 °C. Estas condiciones favorecen la fase de bulbificación de la cebolla, cuando el bulbo empieza a engrosarse. Si planta‑s la cebolla después de principios de junio, el calor del verano (más de 35 °C en julio) puede producir bulbos pequeños y poco almacenables, por lo que conviene evitar fechas posteriores a mediados de junio.
En años extremadamente cálidos, como los registrados en 2022, la zona puede experimentar una última helada a principios de abril. En tales casos, la ventana de siembra se abre antes, pero sigue siendo imprescindible cubrir el suelo para evitar que el frío chisporrotee en las primeras noches. En contraste, si la primavera se muestra muy lluviosa y fresca (temperaturas nocturnas bajo 8 °C), mantén la siembra en la segunda quincena de mayo y utiliza acolchados de paja para conservar el calor del suelo.
Calendario de Siembra en Semillero para Cáceres
Para no depender del clima exacto y contar con plantones fuertes, lo mejor es iniciar la siembra en semillero a mediados de febrero. Coloca las semillas en bandejas con sustrato ligero y mantenlas bajo luz artificial o en un sitio soleado dentro de casa. A 4‑6 semanas después, cuando las plántulas tengan de 4 a 6 hojas verdaderas y la temperatura del interior supere los 18 °C, transfier‑las a un horto protegido (mini‑invernadero o túnel de polietileno). Entre el 15 y el 20 de abril realiza el endurecimiento: exposición progresiva al aire libre, empezando con 2 h al día y aumentando hasta 6‑8 h. Así estarán listas para ser trasplantadas al borde de la primera quincena de mayo, justo cuando el suelo de Cáceres ya está templado.
Condiciones Específicas de Cáceres
Cáceres presenta suelos predominantemente alfórticos y arcillosos, con buen drenaje pero tendencia a la compactación. Antes de la siembra, trabaja el terreno con una capa de 30 cm de abono orgánico (estiércol bien descompuesto o compost) para mejorar la estructura y aportar nitrógeno, esencial para la fase vegetativa de la cebolla. El pH ideal está entre 6,0 y 6,5; si el suelo es más alcalino, añade sulfato de aluminio en pequeñas dosis.
El clima seco de la zona obliga a un riego regular: durante la fase de crecimiento, proporciona un vaso de agua por planta cada 2‑3 días, incrementándolo a diario cuando la temperatura supera los 30 °C. Evita el exceso de agua en la fase de bulbilación, pues la humedad excesiva favorece enfermedades como la pudrición del cuello. En primavera, el viento del noroeste puede resecar rápidamente la superficie; protege las filas con vallas de malla o plantando cultivos de cobertura (trigo sarraceno) que reduzcan la evaporación.
En Cáceres, las tormentas de granizo son poco frecuentes pero pueden aparecer a finales de mayo. Mantén una cubierta ligera (ala de cartón o malla anti‑granizo) a mano para cubrir rápidamente las plántulas si el pronóstico indica granizo. Además, la zona sufre escasez de precipitaciones en verano; planifica un sistema de riego por goteo para proporcionar agua de forma constante y eficiente, reduciendo el consumo de agua hasta en un 40 % respecto al riego por aspersión tradicional.
Variedades Recomendadas para Cáceres
En esta zona, las variedades que mejor se adaptan a los invierno frío y al verano seco son las siguientes:
- “Cebolla de la Vera” (variedad de día corto): forma bulbos medianos, tolera heladas ligeras y se beneficia de la luz solar intensa del sur extremeño.
- “Granado” (variedad de día intermedio): ideal para sembrar a finales de abril, ofrece bulbos de gran tamaño y resiste bien la sequía del verano.
- “Cebolla Roja de Extremadura”: aporta color y sabor dulce, con buena resistencia a la pudrición del cuello.
Si buscas una cosecha temprana, la variedad “Carina” (día largo) puede plantarse a principios de mayo y estar lista para la primera cosecha de julio, pero requiere un riego más constante.
Consejos Específicos para Cáceres
Un truco que funciona muy bien en la meseta extremeña es aplicar cobertura de paja alrededor de las plantaciones después del trasplante. La paja actúa como aislante térmico, mantiene la humedad y reduce la aparición de gusanos de la raíz. Además, si notas que el suelo se compacta tras varias temporadas, haz una labranza ligera cada otoño, incorporando arena gruesa (aprox. 10 % del volumen) para mejorar el drenaje.
En caso de que las temperaturas nocturnas bajen inesperadamente bajo 8 °C después de la siembra, cubre las filas con una manta anti‑heladas (plástico de burbuja) durante la noche y retírala al amanecer. Esta práctica protege a las plántulas sin provocar saturación de humedad. Por último, controla la presencia de pulgones mediante una solución casera de jabón potásico (2 cucharadas por litro de agua) aplicada cada 7‑10 días; los pulgones pueden debilitar la planta y reducir la calidad del bulbo.
Conclusión
En resumen, para cultivar cebolla en Cáceres lo ideal es sembrar entre la última semana de abril y finales de mayo, con la primera quincena de mayo como ventana óptima. Asegúrate de que el suelo supere los 10 °C, protege las plántulas de posibles heladas y mantén un riego regular pero sin encharcar. Con las variedades adecuadas y los cuidados locales descritos, tendrás bulbos sabrosos y saludables que transformarán tus comidas. ¡Anímate, prepara el terreno y disfruta de la cosecha de cebolla en tu huerto extremeño!