Cuándo plantar cebolla en Cádiz: Fechas y consejos locales
- 06 Jan, 2026
Si estás en Cádiz y te preguntas cuándo plantar cebolla en Cádiz, lo primero que debes tener claro es que el timing marca la diferencia entre una cosecha jugosa y una planta que se queda en el suelo. En esta zona costera el clima mediterráneo‑atlántico combina inviernos suaves con primaveras lluviosas, y la clave está en evitar la última helada y asegurarse de que la temperatura del suelo ya supera los 15 °C. A continuación te detallo el calendario ideal y los trucos que empleamos aquí en la Bahía para que tu cultivo sea un éxito.
Mejores fechas para Cádiz
En la provincia gaditana el periodo óptimo para sembrar la cebolla se sitúa entre finales de marzo y mediados de mayo. La ventana más segura es la primera quincena de abril, cuando la probabilidad de heladas nocturnas ya es mínima y las mínimas nocturnas rondan los 12‑14 °C. Desde esa fecha hasta finales de mayo puedes plantar sin riesgo, siempre que el suelo esté tibio (≥ 15 °C a 10 cm de profundidad).
- Fecha de inicio: última semana de marzo. Si las temperaturas nocturnas están por encima de 10 °C durante una semana, puedes adelantar la siembra unos días.
- Fecha óptima: del 3 al 14 de abril. En este lapso la combinación de luz y calor favorece la germinación y el desarrollo de los bulbos.
- Fecha límite: 30 de mayo. Después de esa fecha el verano se acerca y el calor excesivo puede acelerar la maduración, dando bulbos más pequeños.
En Cádiz, la última helada típica ocurre entre el 15 y 25 de marzo. Los datos del AEMET indican que, a lo largo de los últimos diez años, la media de mínimas nocturnas en esa semana ha sido de 9 °C, pero en años calurosos puede subir a 12 °C y permitir una siembra aún más temprana.
La temperatura media en primavera oscila entre 16 °C (mínimas) y 22 °C (máximas). El suelo a principios de abril suele registrar entre 14‑16 °C, suficiente para que la semilla rompa la dormancia. En años particularmente lluviosos, el suelo se calienta más despacio, por lo que conviene esperar unos días más después de la última helada.
Si el año es más cálido que la media, puedes adelantar la siembra una o dos semanas, pero mantén a mano un túnel de plástico o una campana de hileras para proteger las plántulas de una posible helada tardía. En años fríos, retrasa la plantación hasta mediados de abril y asegura que el suelo haya alcanzado los 15 °C antes de cubrir las semillas.
Calendario de siembra en semillero para Cádiz
Para no depender tanto del clima y garantizar que las plántulas estén listas cuando llegue la ventana óptima, lo más habitual es iniciar la siembra en semillero a mediados de febrero. Coloca la semilla a 1‑2 cm de profundidad en bandejas con sustrato ligero y mantenla en un lugar luminoso (12‑14 h de luz al día). A los 10‑14 días deberías ver la primera germinación; cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 4 semanas) empieza el proceso de endurecimiento: expónlas al aire libre 1‑2 h al día, incrementando el tiempo progresivamente durante una semana. Así estarán preparadas para el trasplante entre finales de marzo y principios de abril.
Condiciones específicas de Cádiz
El suelo de la zona costera de Cádiz es, en su mayoría, arenoso‑limoso, con buen drenaje pero baja retención de nutrientes. Añade una capa de abono bien descompuesto o compost antes de sembrar para mejorar la capacidad de retención de humedad y aportar materia orgánica. La proximidad al mar genera brisas marinas que reducen el riesgo de heladas intensas, pero también pueden resecar rápidamente la superficie del terreno; por ello, riega de manera regular pero moderada: alrededor de 2‑3 L por metro cuadrado cada 3‑4 días en primavera, aumentando a 5‑6 L cuando el suelo empiece a secarse en mayo.
En Cádiz el viento suele ser más fuerte en la costa occidental (cerca de El Puerto de Santa María), por lo que es aconsejable amarrar los tallos con cuerdas o usar pilotes de madera para evitar que se doblen. Aunque la granizada es poco frecuente, en mayo pueden aparecer tormentas de granizo; si hay pronóstico, protege el cultivo con una lona ligera o una cubierta espacial.
El riegos por goteo resulta muy eficiente en estas condiciones, porque entrega agua directamente a la zona de la raíz y evita la evaporación en la superficie caliente.
Variedades recomendadas para Cádiz
En el clima gaditano destacan las variedades de cebolla de día corto y corte medio, que se adaptan bien a los veranos calurosos y a la humedad moderada. Algunas opciones locales son:
- “Cebolla de Algeciras”: de bulbo rosado, tarda unos 120 días en madurar y tolera temperaturas hasta 38 °C.
- “Cebolla de Cádiz” (variedad híbrida): de día corto, buena resistencia a la pudrición del cuello y a la pulgilla.
- “Garnet” (roja), variedad de día corto, ideal para cosechar en octubre y guardar en bodegas frescas.
Escoge una variedad de día corto si tu objetivo es una cosecha antes de que arriben las altas temperaturas de verano; estas cebollas forman bulbos en condiciones de 12‑16 h de luz diaria, que es típico de la primavera gaditana.
Consejos específicos para Cádiz
- Prepara la cama: antes de sembrar, raspa la superficie y elimina piedras; luego incorpora arena gruesa y abono orgánico en la proporción 1:3 (abono:suelo) para mejorar la estructura.
- Espaciamiento: planta las semillas a 10 cm de distancia en hileras separadas 30 cm entre sí; esto favorece la circulación del aire y reduce la incidencia de enfermedades foliares.
- Control de plagas: la pulgilla y el pulgón de la cebolla aparecen en primavera. Un remedio casero eficaz es rociar infusión de ajo (una cabeza de ajo en 5 L de agua, reposar 24 h) cada 7‑10 días.
- Mulching: cubre la base de las plantas con paja o corteza de árbol; así mantienes la humedad, evitas el crecimiento de malezas y moderas la temperatura del suelo.
- Cosecha: cuando el follaje empieza a amarillear y a secarse, retrae la última regadura y deja que las cebollas terminen de curar en el campo durante 1‑2 semanas antes de arrancarlas.
Conclusión
En Cádiz, la mejor época para sembrar cebolla está entre finales de marzo y mediados de mayo, con la ventana óptima en la primera quincena de abril. Asegúrate de que la temperatura del suelo supere los 15 °C, protege las plántulas de heladas tardías y adapta el riego al suelo arenoso‑limoso. Con las variedades adecuadas y los cuidados específicos que hemos repasado, pronto tendrás bulbos de calidad listos para la mesa. ¡Manos a la tierra y que la cosecha sea abundante!