Cuándo plantar cebolla en Huesca: Fechas y Consejos Locales
- 09 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar cebolla en Huesca, la respuesta depende de la interacción entre la altitud, las heladas tardías y la temperatura del suelo. En una zona como la nuestra, con inviernos fríos y veranos secos, acertar el momento de la siembra es clave para evitar que las plántulas se congelen o sufran estrés por calor excesivo. En este artículo te explico, paso a paso, las fechas ideales, los trucos de semillero y las variedades que mejor se adaptan a nuestro clima.
Mejores Fechas para Huesca
En el clima continental de Huesca, la última helada suele producirse entre el 25 de abril y el 10 de mayo. Por tanto, la ventana segura para plantar cebolla se sitúa a partir de la segunda semana de mayo y se extiende hasta finales de junio, cuando el suelo ya está suficientemente tibio.
- Inicio recomendado: segunda semana de mayo (alrededor del 8‑12 de mayo). En esta época la temperatura nocturna se mantiene por encima de 10 °C durante al menos una semana consecutiva, lo que protege a las plántulas de una nueva helada inesperada.
- Límite máximo: finales de junio. Más allá de esa fecha, la tierra se calienta rápidamente y la cebolla podría entrar en fase de floración demasiado pronto, reduciendo el peso del bulbo.
En años particularmente cálidos, como los veranos de 2022‑2023, he visto que los agricultores de la zona pueden adelantar la siembra una o dos semanas, siempre y cuando se cubra el lecho con una manta anti‑heladas durante la noche. En cambio, en inviernos más crudos, como el de 2021, es mejor esperar hasta mediados de mayo para no perder el rendimiento.
Una señal de que el suelo está listo es que, al clavar un termómetro a 10 cm de profundidad, marque al menos 12 °C. Si el valor está por debajo, retrasa la plantación unos días y observa la evolución. La temperatura del suelo es más estable que la del aire y es la que realmente guía el desarrollo de las raíces.
Calendario de Siembra en Semillero para Huesca
Para que las plántulas de cebolla estén listas cuando llegue la segunda semana de mayo, lo ideal es iniciar el semillero a mediados de marzo. Planta las semillas en bandejas o macetas con sustrato ligero y bien drenado, a una profundidad de 1‑2 cm. Mantén la cubierta húmeda pero sin encharcar.
Aproximadamente dos semanas después de la siembra, las primeras plántulas emergerán. Cuando tengan 3‑4 hojas verdaderas, comienza el proceso de endurecimiento: expónlas al aire libre unas pocas horas cada día, incrementando progresivamente el tiempo durante 7‑10 días. Este paso les ayuda a tolerar mejor el viento y las fluctuaciones térmicas del campo.
Tras el endurecimiento, trasplanta las plantitas al huerto a una distancia de 10‑15 cm entre ellas, dejando 30‑35 cm entre filas para facilitar el riego y el laboreo. Usa una pala de mano para crear surcos de 5‑7 cm de profundidad y cubre las raíces con tierra suelta.
Condiciones Específicas de Huesca
Suelo: En la zona de Huesca predominan suelos franco‑arenosos con buen drenaje, pero pueden presentar una ligera alcalinidad (pH 7‑7,5). Si el pH supera 7,5, añádele una capa fina de turba o humus de lombriz al arar para mejorar la retención de nutrientes.
Microclimas: El valle del río Gállego es algo más cálido que la zona de la ribera del Cinca, donde la niebla matutina puede retrasar el calentamiento del suelo. Si tu huerto está cerca del río, progresa la siembra unos 3‑4 días antes que en la zona más alta.
Riego: La escasez de precipitación en primavera requiere regar cada 3‑4 días con unos 15‑20 L por m², evitando encharcar la base de la planta. Un relleno de paja o acolchado con hojas secas ayuda a conservar la humedad y a controlar la erosión.
Viento y granizo: En abril‑mayo pueden aparecer ráfagas fuertes provenientes del valle. Coloca una barrera viva (por ejemplo, una fila de arbustos de Rosmarinus officinalis) o una red de malla para reducir el impacto directo. En caso de granizo, cubre el huerto con una manta anti‑granizo o una lona ligera.
Variedades Recomendadas para Huesca
- ‘Pura Luz’: Cebolla de día corto, perfecta para climas fríos y con buen rendimiento de bulbos de 150‑180 g. Resiste bien el leve descenso de temperaturas de la primavera.
- ‘Malla Negra’: Cebolla de día largo, ideal para aprovechar el calor del verano y producir bulbos más grandes, de 200‑250 g.
- ‘Caramba’: Variedad tradicional de Aragón, de color rojo intenso y sabores más suaves; se adapta al suelo calizo y a la altitud media de Huesca.
- ‘Cebollín de Sierra’: Si buscas una cosecha temprana para usar en ensaladas, esta variedad verde crece rápido y tolera ligeras heladas.
Escoge una variedad según el objetivo: bulbos grandes para almacenamiento (Malla Negra) o cebollinos para consumo inmediato (Cebollín de Sierra).
Consejos Específicos para Huesca
- Rotación de cultivos: Evita plantar cebolla en el mismo sitio durante más de 3 años consecutivos. Alterna con legumbres o cereales para romper el ciclo de plagas como la mosca de la cebolla.
- Control de plagas: Coloca trampas de cinta amarilla para atraer a la mosca y usa un spray de ajo y agua (½ L de ajo machacado por cada 5 L de agua) al inicio del crecimiento.
- Fertilización: Aplica 30 g de fosfato natural por m² al momento del trasplante y, a los 30 días, un fertilizante rico en potasio (½ kg de ceniza de madera por 10 m²) para favorecer el engrosamiento del bulbo.
- Deshierbe manual: Mantén el lecho libre de hierbas en la primera fase; las raíces de la cebolla son poco competitivas y cualquier maleza reduce su rendimiento.
- Cosecha: Cuando las hojas comiencen a amarillear y resecarse, retira los bulbos y déjalos curar en un lugar fresco y ventilado durante 2‑3 semanas antes de guardarlos.
Conclusión
En Huesca, la fecha clave para plantar cebolla es la segunda semana de mayo, siempre vigilando que la última helada haya pasado y que la temperatura del suelo supere los 12 °C. Con un semillero iniciado a mediados de marzo, una correcta fase de endurecimiento y la elección de variedades como ‘Pura Luz’ o ‘Malla Negra’, tendrás una cosecha abundante y de buena calidad. Anímate, prepara el suelo, sigue el calendario y disfruta de los deliciosos bulbos de cebolla que tu huerto te recompensará durante todo el invierno.