Cuándo plantar cebollas en Granada: Fechas y consejos locales
- 05 Nov, 2025
Si estás pensando en cultivar cebollas en Granada, lo primero que debes fijarte es el momento exacto de la siembra. La ciudad, situada a los pies de la Sierra Nevada, combina inviernos fríos con primaveras que pueden sorprender de calurosas. Plantar en la época equivocada significa que las plántulas sufran heladas o, al contrario, que el calor del verano las debilite antes de que formen bulbos. En este artículo te explico, paso a paso, cuándo y cómo sembrar para que tus cebollas crezcan sanas y te den una cosecha abundante.
Mejores fechas para Granada
En la zona de Granada la última helada suele producirse entre el 15 y el 28 de abril. Por tanto, la ventana óptima para plantar cebollas es a partir del 1 de mayo y hasta finales de junio.
- Mayo: si el clima está templado (mínimas nocturnas > 10 °C) y el suelo ya supera los 12 °C a 10 cm de profundidad, es el momento ideal para los cultivos de otoño (cebollas de día corto).
- Junio: permite una segunda siembra destinada a cosechas de primavera, siempre que el suelo alcance 15 °C y la humedad sea suficiente.
En años particularmente cálidos, puedes adelantar la siembra a la última semana de abril, pero prepárate con túneles de plástico o campanas para proteger las plántulas de una posible helada tardía. Por el contrario, si la primavera se muestra más fresca, espera hasta mediados de mayo y evita plantar antes de que las mínimas caigan bajo 8 °C de forma sostenida.
Señal clave: cuando los almendros y cerezos de la zona ya están en plena floración (primeras semanas de abril) y no hay pronósticos de helada, el suelo ya está listo para aceptar las cebollas sin riesgo.
Calendario de siembra en semillero para Granada
Para disponer de plantones fuertes a finales de abril y principios de mayo, lo más aconsejable es sembrar en semillero a mediados de febrero. En un cajón o bandeja, coloca las semillas a una profundidad de 1 cm, cubriéndolas ligeramente con tierra suelta. Mantén la temperatura del sustrato entre 12 y 14 °C y riega con precisión, evitando encharcar.
Cuando las plántulas muestren dos o tres hojas verdaderas (aprox. 3‑4 sem después de la siembra), comienza el proceso de endurecimiento: expónlas al exterior 2‑3 horas al día, aumentando progresivamente hasta una jornada completa. Este paso es fundamental para que, al ser trasplantadas, soporten las variaciones de temperatura típicas de la primavera granadina.
Condiciones específicas de Granada
Granada está situada a unos 735 m de altitud, lo que influye en la temperatura diurna (max 22‑26 °C en primavera) y en la radiación solar intensa. El suelo suele ser arenoso‑calcáreo, con buen drenaje pero poca retención de humedad. Por ello, antes de la plantación, incorpora materia orgánica (un puñado de compost bien maduro por m²) para mejorar la capacidad de retención de agua.
El viento es otro factor a considerar: en primavera los cortantes de Sierra Nevada pueden generar ráfagas que resequen la superficie del suelo. Colocar cercas vivas de lavanda o romero protege tanto el microclima como la propia cebolla, ya que estas aromáticas repelen algunos insectos (mosca de la cebolla).
En cuanto al riego, la regla de oro en Granada es regar cada 3‑4 días mientras el suelo se mantenga ligeramente húmedo (no encharcado). En períodos de sequía prolongada, aumenta la frecuencia a diaria y utiliza mulching con paja o hierba cortada para evitar la evaporación.
Variedades recomendadas para Granada
Algunas variedades se adaptan mejor al clima continental‑montano de la capital granadina:
- ‘Pico de Oro’: cebolla de día corto, resistente al frío primaveral y con buen rendimiento en suelos calcáreos.
- ‘Granada Roja’: de día largo, ideal para siembras de verano que se cosechan a finales del otoño. Su color rojizo atrae a menos plagas.
- ‘Blanca de Albolote’: aunque originaria de la provincia de Granada, se ha seleccionado para tolerar temperaturas diurnas de 30 °C, perfecta para los veranos cálidos del interior.
Todas estas variedades forman bulbos uniformes y manejan bien la escasez de agua, siempre que se siga el programa de riego recomendado.
Consejos específicos para Granada
- Protección contra heladas tardías: mantén a mano una bolsa de polietileno o una manta térmica; colócalas sobre el lecho de cultivo durante la noche si el pronóstico indica temperaturas bajo 5 °C.
- Fertilización: una dosis de 30 g de nitrógeno por m² al momento de trasplantar favorece la formación del bulbo. Evita excesos, pues la cebolla tiende a producir hojas largas y bulbos pequeños.
- Control de plagas: la mosca de la cebolla (Delia antiqua) aparece en primavera. Coloca trampas de cinta amarilla impregnada con vinagre a la altura del cultivo y elimina los huevos con una solución de agua y jabón neutro.
- Rotación de cultivos: no plantes cebollas en el mismo terreno más de dos años consecutivos; intercala con leguminosas (garbanzos, altramuces) que mejoran la estructura del suelo y reducen la presión de nematodos.
Conclusión
En Granada, la clave para una cosecha exitosa de cebollas está en plantar a partir del 1 de mayo, después de la última helada, y aprovechar la temperatura del suelo entre 12‑15 °C. Si utilizas semillero a comienzos de febrero, endurécelo bien y adapta el riego al clima seco del interior. Con variedades como ‘Pico de Oro’ o ‘Granada Roja’, y siguiendo los trucos locales de protección y fertilización, tendrás bulbos grandes y sabrosos que acompañarán tus platos toda la temporada. ¡Manos a la tierra y a cosechar!