Cuándo Plantar espinaca: Calendario por Zonas de España
- 09 Jan, 2026
Si vives en España y te preguntas cuándo plantar espinaca, la respuesta depende del clima de tu zona y de la temperatura del suelo. La espinaca es una hortaliza de hoja que tolera temperaturas frescas, pero su crecimiento se ve afectado tanto por heladas tempranas como por el calor excesivo del verano. Plantarla en el momento adecuado te asegura hojas tiernas y sin bolsas de semillas indeseadas. En este artículo verás, paso a paso, los periodos óptimos para cada macrozona española, las señales que te indican que el clima está listo y los trucos prácticos para que tu cosecha sea un éxito.
Mejores Meses para Plantar – Desglose Regional
Zona Mediterránea (costa levantina, Andalucía costera, Cataluña y Baleares)
En la costa mediterránea las temperaturas primaverales suben rápidamente. Lo ideal es sembrar de finales de febrero a principios de marzo cuando la temperatura del suelo alcanza 10‑12 °C a 5 cm de profundidad. Si prefieres una segunda siembra, puedes hacerlo a finales de septiembre, justo antes de que el otoño baje de los 15 °C nocturnos. En la zona de Valencia y Murcia el clima seco permite una fase de crecimiento continuo, siempre que evites los picos de más de 30 °C en julio, que provocan que la espinaca se “amarillee”.
Zona Continental (Madrid, Castilla y León, Castilla‑La Mancha, Aragón interior)
En la meseta central la primavera llega más tarde y las heladas pueden prolongarse hasta mediados de mayo. La ventana segura es de mediados de abril a principios de junio, siempre que el suelo haya superado los 12 °C y no se prevean heladas después del 15 de mayo. Una práctica útil es sembrar en semillero a finales de febrero y trasplantar cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, normalmente a principios de mayo. En Zaragoza y Valladolid una segunda cosecha de otoño es factible plantando a finales de agosto para cosechar antes de que el invierno riguroso frene el desarrollo.
Zona Atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)
El clima del norte es más húmedo y templado, lo que permite una siembra más tardía pero con mayor estabilidad. Aquí la espinaca se planta de mediados de marzo a principios de mayo, cuando las mínimas nocturnas se sitúan entre 8‑10 °C y el suelo está a 11‑13 °C. En A Coruña y Bilbao la lluvia constante evita la necesidad de riegos intensivos, pero hay que vigilar que los suelos no se encharquen; una buena drenaje es clave para evitar el podredumbre de raíces.
Sur Interior (Extremadura, Andalucía interior)
En estas áreas el invierno es más crudo que en la costa, pero la primavera llega antes que en la meseta. La mejor época es de finales de febrero a principios de abril. La temperatura del suelo suele superar los 13 °C a principios de marzo, lo que permite una germinación rápida. En Córdoba y Badajoz la segunda temporada se sitúa en septiembre, antes de que el calor del verano eleve las temperaturas nocturnas por encima de 20 °C, lo que acelera la formación de semillas y empeora la calidad de la hoja.
Canarias y Zonas Subtropicales
En las Islas Canarias la espinaca se puede sembrar prácticamente todo el año gracias a temperaturas suaves (mínimas 18‑20 °C). No obstante, la temporada de lluvias (de noviembre a febrero) favorece la germinación, mientras que en los meses de verano seco conviene regar con frecuencia y usar sombra parcial para evitar que el calor excesivo (más de 30 °C) produzca hojas amargas.
Señales para Saber Cuándo Plantar
No te guíes solo por el calendario; observa tres señales climáticas clave. Primero, temperatura del suelo: inserta un termómetro a 5‑10 cm de profundidad; si registra ≥12 °C de forma constante durante una semana, el suelo está listo. Segundo, últimas heladas: revisa los datos de tu estación meteorológica local; cuando pasen 5 noches seguidas sin temperaturas bajo 0 °C, el riesgo es bajo. Tercero, temperatura nocturna estable: si las mínimas nocturnas se mantienen >10 °C durante al menos 7‑10 días, la espinaca podrá crecer sin sufrir shock térmico. Un buen indicio natural es la floración temprana de los almendros en la zona mediterránea; cuando aparecen los frutos, el riesgo de helada ya ha desaparecido y puedes plantar con confianza.
Plantación Directa vs Trasplante
La espinaca se adapta bien a la siembra directa en la mayoría de las regiones, pero el trasplante te permite ganar tiempo en lugares donde la primavera es corta. En la zona continental, siembra en semillero a finales de febrero (6‑8 cm de profundidad) y trasplanta a finales de abril; las plántulas deben tener 4‑6 hojas verdaderas y haber sido endurécidas durante 5‑7 días bajo temperaturas externas. En la costa mediterránea y la zona atlántica, la siembra directa a una profundidad de 1‑2 cm funciona perfectamente, siempre que el suelo esté bien drenado y el riego sea regular. Evita sembrar en suelo demasiado cálido (> 25 °C) porque la germinación se ralentiza y la planta puede “espigarse” prematuramente.
Plantas Compañeras y Asociaciones
Cultivar espinaca junto a otras especies mejora su vigor y protege contra plagas. La lechuga y la rabanilla son excelentes compañeras porque comparten requerimientos de riego y crean una cubierta vegetal que mantiene el suelo fresco. El ajo y la cebolla repelen los pulgones y la mosca de la hoja; planta unos bulbos a unos 30 cm de distancia para un efecto protector. Evita colocar la espinaca cerca de remolacha o coles: ambas pueden competir por los mismos nutrientes y favorecer la aparición de la pulgadura. Asimismo, la cercanía con fresas puede atraer a la gota gris, una enfermedad que afecta a ambas.
Consejos Finales
- Protección contra heladas tardías: coloca una lona ligera o una campana de plástico durante la noche si se pronostica una caída brusca de temperatura.
- Riego regular: la espinaca necesita entre 2 y 3 l por m² al día en primavera; reduce a 1 l en otoño cuando las temperaturas bajan.
- Fertilización ligera: un abono orgánico de cerca de 5 g de nitrógeno por planta al momento de la siembra evita el crecimiento excesivo de tallos.
- Cosecha escalonada: corta las hojas exteriores cada 10‑12 días; así estimulas la producción continua y prolongas la vida de la planta.
- Evita el exceso de sol en verano: coloca mallas de sombra del 30 % si las temperaturas superan los 28 °C, porque el calor intenso vuelve las hojas amargas.
Conclusión
En resumen, cuándo plantar espinaca depende de tu zona: febrero‑marzo en la costa mediterránea y sur interior, abril‑mayo en la meseta continental, marzo‑abril en la zona atlántica y casi todo el año en Canarias. Observa la temperatura del suelo, las últimas heladas y las mínimas nocturnas para confirmar que el clima está preparado. Con la combinación adecuada de siembra directa o trasplante, buenas plantas compañeras y una gestión cuidadosa del riego y la sombra, tendrás una cosecha abundante de hojas verdes y sabrosas. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de la espinaca fresca de tu propio huerto!