Cuándo Plantar espinaca en Granada: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar espinaca en Granada: Fechas y Consejos Locales

Si vives en Granada y te preguntas cuándo plantar espinaca, la respuesta depende del clima seco‑caluroso de la ciudad y de la aparición de las últimas heladas. La espinaca es una hortaliza de hoja que prefiere temperaturas frescas; plantarla demasiado tarde hará que se aprecie amarga y que “se suba a flor”. En la zona mediterránea interior de Granada, el momento justo para sembrar marca la diferencia entre una cosecha abundante y una planta débil.

Mejores fechas para Granada

En la costa mediterránea interior, donde Granada se encuentra, la última helada suele producirse entre el 25 de marzo y el 10 de abril. Por ello, la ventana ideal para plantar espinaca es desde la segunda semana de abril hasta mediados de mayo. Si el año es más cálido, puedes adelantar la siembra a principios de abril, pero mantén una cubierta ligera (mantilla o tela anti‑heladas) por si aparecen heladas tardías.

  • Fecha de inicio: segunda semana de abril (alrededor del 8 de abril).
  • Fecha límite: mediados de mayo (15 de mayo).
  • Ventana óptima: primera quincena de mayo, cuando las mínimas nocturnas superan los 12 °C de forma constante.

En Granada, la temperatura media diurna en esa época ronda los 18‑22 °C, mientras que el suelo alcanza entre 14 y 16 °C a 5 cm de profundidad, lo suficientemente tibio para que las raíces de la espinaca se establezcan sin estrés. Plantar cuando el suelo está por encima de 13 °C garantiza una germinación rápida y reduce riesgos de pudrición.

Calendario de siembra en semillero para Granada

Para no depender del tiempo exacto, lo más práctico es iniciar la siembra en semillero a mediados de febrero (aprox. 6‑8 semanas antes de la fecha de trasplante). Usa sustrato ligero y mantén la bandeja en un sitio luminoso pero sin sol directo. Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (alrededor del 20 de marzo), trasplántalas al huerto entre el 8 y 15 de abril, según la previsión de heladas. Antes del trasplante, endurece las plántulas al aire libre 7‑10 días, incrementando poco a poco el tiempo fuera de cobertura.

Condiciones específicas de Granada

El suelo granadino es a menudo calcáreo y con pH ligeramente alto (7,5‑8,0). Para evitar la falta de nutrientes, incorpora abono orgánico bien descompuesto o humus de lombriz antes de sembrar; esto también ayuda a retener la humedad. La ciudad cuenta con microclimas: el norte de la ciudad, más cercano a la Sierra Nevada, es algo más fresco y con mayores lluvias primaverales, mientras que el sur (zona del Albaicín y la Vega de Granada) se calienta rápido, por lo que allí conviene riegos más frecuentes.

Granada experimenta sequías en primavera; riega la espinaca cada 2‑3 días con 15‑20 L m⁻², manteniendo la capa superficial del suelo ligeramente húmeda, pero evitando el encharcamiento que favorece enfermedades como el mildiú. En épocas de viento fuerte (abril‑mayo), protege los surcos con túneles de plástico o coberturas de malla para que las hojas no se sequen.

Variedades recomendadas para Granada

  • ‘Matona’: de crecimiento vigoroso, tolera suelos calizos y soporta bien los cambios bruscos de temperatura.
  • ‘Viroflay’: resistente al “subidón” (bolting) y a la sequía ligera, ideal para la primavera granadina.
  • ‘Gigante de Navarra’: hojas grandes y sabor suave, se adapta a la climatología mediterránea interior.

Todas estas variedades tienen buen rendimiento bajo temperaturas de 10‑20 °C, lo que las hace perfectas para la ventana de plantación descrita.

Consejos específicos para Granada

  • Mulching con paja: coloca una capa de 5 cm alrededor de las plantas para mantener la humedad y reducir la evaporación bajo el sol de la zona.
  • Sombra parcial: si las temperaturas superan los 28 °C en algún día, cubre temporalmente con una lámina translúcida para evitar que la espinaca “suba a flor”.
  • Control de plagas: aprovecha la presencia de pájaros y erizos que se alimentan de pulgones; si aparecen babosas, coloca cáscaras de huevo trituradas alrededor de los surcos.
  • Fertilización ligera: un aporte de 30 g de nitrato de calcio por m² cada 3‑4 semanas favorece el follaje verde sin estimular la floración precoz.

Conclusión

En Granada, la época perfecta para plantar espinaca se sitúa entre principios de abril y mediados de mayo, con la ventana óptima a mediados de esa franja cuando el suelo supera los 14 °C y las mínimas nocturnas superan los 12 °C. Si sigues el calendario de semillero, eliges variedades como Matona o Viroflay, y aplicas los trucos de riego y mulching, tendrás una cosecha abundante y de buen sabor hasta finales de verano. ¡Anímate, prepara tu huerto y disfruta de la frescura de la espinaca recién cosechada en la propia Granada!