Cuándo plantar espinaca en Navarra: fechas y consejos locales
- 09 Jan, 2026
Si vives en Navarra y quieres sacarle jugo a la espinaca, el momento en que la plantes es fundamental. Saber cuándo plantar espinaca en Navarra evita que las bolitas jóvenes sufran heladas tardías o el calor excesivo del verano, dos factores que reducen el rendimiento. En esta zona, la primavera y el otoño son las estaciones más favorables, pero cada microclima dentro de la comunidad necesita matices propios. A lo largo de este artículo te explicaré los rangos de fechas, las señales climáticas que debes observar y los trucos que he probado en mi huerto de Pamplona para lograr una hoja verde y tierna sin complicaciones.
Mejores fechas para Navarra
En la meseta norte de Navarra, la última helada suele producirse entre el 15 de abril y el 10 de mayo. Por ello, la ventana segura para sembrar es desde la segunda semana de mayo hasta finales de junio. La fecha óptima, cuando las mínimas nocturnas se estabilizan por encima de 8 °C y el suelo alcanza los 12 °C a 5 cm de profundidad, se sitúa entre el 5 y el 15 de mayo.
Si el año ha sido más cálido de lo habitual (por ejemplo, temperaturas de marzo superiores a 15 °C), puedes adelantar la siembra a la última semana de abril sin mucho riesgo. En cambio, en un invierno frío, donde las heladas persisten hasta mediados de mayo, es más prudente esperar hasta el 20 de mayo.
En el otoño, la segunda oportunidad aparece entre finales de septiembre y principios de octubre, siempre que el suelo siga por encima de 10 °C y no haya previsión de heladas antes del 1 de noviembre. Plantar demasiado tarde en otoño implica que la planta no alcance su desarrollo completo antes del frío, por lo que la cosecha será escasa.
En resumen, para la primavera apunta a del 5 al 15 de mayo; para el otoño, del 25 de septiembre al 5 de octubre, ajustando según el comportamiento puntual de las heladas de cada año.
Calendario de siembra en semillero para Navarra
Para que las plántulas estén listas cuando llegue la ventana ideal, lo mejor es iniciar el semillero bajo cubierta. Si tu objetivo es una siembra de primavera, comienza a sembrar en bandejas a principios de marzo (alrededor del 5 de marzo). Usa sustrato ligero y mantén la temperatura entre 15 y 18 °C.
Una vez que las plantitas tengan 4 o 5 hojas verdaderas, aprovéchate de la técnica de endurecimiento: colócalas durante 7‑10 días al aire libre, protegiéndolas de los vientos fuertes y aumentando gradualmente la exposición al sol. Esta rutina asegura que, al trasladarlas al huerto alrededor del 10 de mayo, sus raíces se asienten sin sobresaltos.
Para la segunda campaña otoñal, la siembra en semillero se realiza a finales de julio (aprox. 25 de julio) y el endurecimiento se lleva a cabo en agosto, de modo que la plantación en campo se haga a finales de septiembre.
Condiciones específicas de Navarra
En la cuenca del Ebro y la zona de Pamplona, el suelo tiende a ser francésalcálico, con buena retención de agua pero ligeramente calcáreo. Si el pH supera los 7,5, puedes enmendar con turba marrón o cáscara de huevo triturada para equilibrar la acidez y favorecer la absorción de nitrógeno.
Los microclimas varían: el norte de la región (valle de Roncal) es más húmedo y fresco, mientras que el sur (Valle de Salazar) experimenta mayores picos de temperatura en verano, llegando a 28‑30 °C. En cualquiera de los casos, la espinaca necesita un riego regular, especialmente en la fase de formación de hojas. Un riego por goteo de 1‑2 litros por m² cada 2‑3 días mantiene la humedad sin encharcar.
El viento primaveral a veces es fuerte, sobre todo en la zona de Bardenas; protege las plántulas con pantallas de malla ligera o con túneles de plástico. En mayo‑junio pueden presentarse granizos aislados; si el pronóstico indica granizo, cubre la zona con una lona o malla anti‑granizo para evitar daños en las hojas tiernas.
Variedades recomendadas para Navarra
No todas las espinacas responden igual al clima navarro. Las más usadas y resistentes son:
- ‘Matilde’: de crecimiento rápido, tolera temperaturas de 5‑20 °C y soporta bien la ligera alcalinidad del suelo.
- ‘Viroflay’: variedad de hoja lisa que aguanta más calor (hasta 22 °C) y es menos propensa a la brote de plagas como la pulgilla de la espinaca.
- ‘Garnet’ (espinaca de hoja roja): aporta color al huerto y tiene buena resistencia a la sequía ligera, ideal para los suelos más arenosos del norte de Navarra.
Escoge la que mejor se adecúe a la zona donde vayas a plantar y a la fecha que hayas seleccionado.
Consejos específicos para Navarra
- Añade un chorrito de quelato de hierro al sustrato si observas amarilleo en las hojas jóvenes; la espinaca es exigente con este nutriente.
- Intercala con leguminosas (como guisantes) en la misma cama; el nitrógeno fijado por las leguminosas mejora la calidad de la hoja.
- Control biológico de pulgillas: coloca Coccinellidae (mariquitas) o usa una solución de jabón potásico al 0,5 % en spray cada 7‑10 días.
- Cosecha temprana: corta las hojas exteriores cuando tengan unos 15 cm de longitud; esto estimula la producción de nuevas hojas y prolonga la temporada de cosecha.
Conclusión
En Navarra, la clave para una espinaca vigorosa es plantar entre el 5 y el 15 de mayo en primavera, o entre finales de septiembre y principios de octubre en otoño, siempre ajustando según la última helada y la temperatura del suelo. Usa semillero bajo cubierta, endurece las plántulas y selecciona variedades como ‘Matilde’, ‘Viroflay’ o ‘Garnet’. Con riego regular, protección contra viento y granizo, y acompañamiento de leguminosas, tendrás una cosecha abundante y sabrosa sin mayores complicaciones. ¡Anímate a sembrar y disfruta de la frescura de la espinaca recién cosechada en tu huerto navarro!