Cuándo plantar espinaca en Pontevedra: Fechas y consejos locales
- 08 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar espinaca en Pontevedra, la clave está en sincronizar el ciclo de la hoja con el clima atlántico de la zona. La espinaca es una hortaliza de temporada fría; si la siembras demasiado tarde, el calor del verano la hará marchitarse antes de tiempo. En la provincia de Pontevedra, donde los inviernos son suaves pero las heladas pueden aparecer hasta principios de marzo, elegir la ventana correcta marca la diferencia entre una cosecha abundante y un frasco de semillas perdidas.
Mejores fechas para Pontevedra
En la costa gallega la última helada típica se sitúa entre el 15 y el 25 de marzo. Por ello, la plantación segura comienza a partir del 30 de marzo y se extiende hasta mediados de junio. Dentro de ese rango, la ventana óptima es la primera quincena de abril, cuando las mínimas nocturnas ya superan 8 °C y el suelo alcanza 10‑12 °C a 5 cm de profundidad.
- Primera siembra: del 30 de marzo al 10 de abril. Ideal para cosechas de primavera que podrás recoger a finales de mayo.
- Segunda siembra: del 1 al 15 de mayo. Permite una cosecha de verano‑inicio, aunque debe vigilarse el incremento de temperatura; a partir de julio la espinaca entra en fase de “bolting” (subidón de floración).
En años particularmente cálidos, como los veranos de 2023, puedes adelantar la primera siembra una semana, siempre que mantengas una cubierta ligera (túnel de plástico o vela anti‑heladas) para proteger las plántulas de posibles heladas tardías. En años fríos, retrasa la segunda siembra hasta finales de mayo para evitar el “guindillo” prematuro.
Calendario de siembra en semillero para Pontevedra
Para disponer de plantones fuertes al momento de la plantación, deberás iniciar el semillero en interior o bajo cubierta a mediados de febrero (aprox. 15 febrero). Las semillas germinan en 5‑7 días a 20 °C y las plántulas estarán listas para el trasplante cuando tengan 4‑5 hojas verdaderas, habitualmente a los 30‑35 días de su germinación.
Antes de sacarlas al jardín, es fundamental endurecer (hardening) las plántulas durante 7‑10 días, exponiéndolas progresivamente al exterior: 2 h al día la primera semana, aumentando hasta 6‑8 h antes del trasplante definitivo. Este proceso reduce el shock por cambios bruscos de temperatura y mejora el establecimiento en el suelo de Pontevedra.
Condiciones específicas de Pontevedra
Pontevedra disfruta de un clima atlántico húmedo, con precipitaciones repartidas a lo largo del año y veranos templados. La temperatura media en primavera oscila entre 12‑18 °C (máximas) y 7‑10 °C (mínimas).
- Suelo: predominan suelos lecto‑arenosos con buen drenaje. Si el terreno es muy arcilloso, añade arena gruesa o perlita para evitar encharcamientos que favorecen la podredumbre de raíces.
- Riego: la espinaca necesita humedad constante pero sin encharcar. Riega cada 2‑3 días en primavera; en períodos secos aumenta a diario pero con riego ligero para mantener la capa superficial húmeda.
- Viento y granizo: en la zona costera los vientos pueden ser intensos en abril‑mayo. Usa mallas anti‑viento o coloca la horta cerca de setos vegetales que actúen como cortavientos. Las tormentas de granizo son poco frecuentes, pero si se pronostican, cubre la hortaliza con una vela de algodón o una red fina.
Variedades recomendadas para Pontevedra
En la zona atlántica, las variedades que mejor toleran la humedad y el frío moderado son:
- ‘Matilde’: de crecimiento rápido, buena resistencia a la sudoración (bolting) y sabor suave.
- ‘Tandil’: muy adaptable a suelos pobres y tolera ligeras heladas.
- ‘Lazio’ (espinaca de hoja lisa): ideal para cosechas continuas y resistente a la pudrición de raíz.
Todas estas variedades alcanzan la madurez en 45‑55 días desde el trasplante, lo que permite varias rondas de siembra antes del verano.
Consejos específicos para Pontevedra
- Siembra en filas estrechas (20 cm de distancia) y cubre la semilla con una fina capa de vermiculita; esto ayuda a retener la humedad y protege contra la erosión por lluvias.
- Control de plagas: la carcoma del repollo y la mosca de la acelga pueden aparecer en abril. Plantar albahaca o trapiche de neem entre las hileras ahuyenta a estos insectos.
- Fertilización ligera: aplica un fertilizante orgánico de 2‑5‑5 a razón de 30 g/m² al momento del trasplante; la espinaca no necesita altas dosis de nitrógeno y un exceso puede favorecer el desarrollo de enfermedades foliares.
- Cosecha temprana: comienza a cortar hojas exteriores cuando las plantas tengan 15‑20 cm de altura. De esta forma estimulas el crecimiento de nuevas hojas y prolongas la vida de la plantación.
Conclusión
En Pontevedra, la mejor época para plantar espinaca se sitúa entre el 30 de marzo y mediados de junio, con una ventana óptima en la primera quincena de abril. Inicia el semillero a mediados de febrero, endurece bien las plántulas y adapta el riego a la humedad atlántica. Con las variedades Matilde, Tandil o Lazio, y siguiendo los consejos de protección contra viento y plagas, tendrás una cosecha abundante y sabrosa que podrás disfrutar hasta el comienzo del verano. ¡Manos a la tierra y que la espinaca crezca sana en tu huerto gallego!