Cuándo plantar espinacas en La Rioja: fechas y consejos locales
- 13 Nov, 2025
Si te preguntas cuándo plantar espinacas en La Rioja, lo primero que debes tener claro es que el éxito de este cultivo depende del momento exacto en que el suelo alcance la temperatura adecuada y de que las heladas ya no amenacen tus plantitas. La espinaca es una hortaliza de clima fresco; si la sembramos demasiado tarde, el calor del verano la hará “boler” y perderá sabor. En cambio, plantarla demasiado pronto la expondrá a heladas que pueden matar las plántulas. En esta guía te explico, con datos concretos, los periodos óptimos para la zona riojana y los trucos que he usado en mi propio huerto de Logroño durante los últimos diez años.
Mejores fechas para La Rioja
En la zona de La Rioja (incluye Logroño, Haro y la zona vitivinícola) el clima es continental‑mediterráneo: inviernos fríos con heladas que pueden llegar hasta mediados de abril y veranos cálidos que superan los 30 °C en julio‑agosto.
- Ventana primaveral: la fecha más segura para sembrar directamente en el campo es del 15 al 30 de abril. En ese rango las mínimas nocturnas suelen estar entre 7 y 11 °C, y el suelo ya supera los 8 °C a 10 cm de profundidad, lo suficiente para que las semillas germinen sin retrasos.
- Segunda oportunidad: si prefieres una cosecha más tardía, puedes iniciar la siembra a finales de junio (del 20 al 30). Lo que permite cosechar en otoño, cuando las temperaturas bajan a 15‑18 °C y la calidad de las hojas mejora. Ten en cuenta que en julio la temperatura del suelo puede alcanzar los 20 °C, lo que acelera la germinación pero exige riegos más frecuentes.
- Última helada típica: en La Rioja la última helada suele producirse entre el 10 y el 20 de abril. Los registros de los últimos diez años indican que, en años “fríos”, la última helada se ha quedado en torno al 15 de abril; en años más cálidos, la primera noche sin helada se registra a finales de marzo.
- Comparativa años: si la primavera de este año es especialmente cálida (por ejemplo, temperaturas medias de 13 °C en la primera semana de abril), puedes adelantar la siembra a mediados de marzo siempre que mantengas una cubierta ligera (túnel de plástico o manta anti‑helada). En caso de inviernos más duros, pospón la plantación hasta finales de abril para evitar el riesgo de daño por heladas tardías.
Consejo práctico: marca en el calendario familiar la fecha 15 de abril como “fecha límite para sembrar sin riesgo”. Si el tiempo está inestable, conserva las semillas en bandejas dentro de casa y trasplántalas cuando el suelo alcance los 9 °C de forma constante durante al menos una semana.
Calendario de siembra en semillero para La Rioja
Si deseas contar con plantones fuertes y evitar los cambios bruscos del clima, lo ideal es iniciar la siembra en semillero bajo techo.
- Cuándo iniciar: si la plantación al aire libre está prevista para mediados de abril, pon las semillas en bandejas a finales de febrero (aprox. 25 de febrero). Esto ofrece unas 6‑7 semanas de crecimiento bajo luz artificial o en un sitio luminoso y protegido.
- Condiciones de germinación: utiliza una mezcla de tierra de jardín con arena (1:1) y humedece con agua de lluvia o agua templada a 20 °C. Cubre ligeramente con plastiquito para mantener la humedad y mantén la temperatura constante entre 15‑18 °C.
- Endurecimiento: una vez que las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas (aprox. 3‑4 cm de altura), comienza a “endurecerlas” exponiéndolas al aire libre 2‑3 h al día, aumentando progresivamente hasta 6‑8 h. Haz este proceso durante 7‑10 días antes de la trasplantación definitiva.
Condiciones específicas de La Rioja
La Rioja presenta un suelo mayormente franco‑arenoso, con buen drenaje pero tendencia a la sequía en verano.
- Riego: en primavera la precipitación media es de 30‑40 mm al mes, suficiente para la germinación, pero en períodos secos es recomendable regar cada 2‑3 días con 200 ml por planta. Evita encharcar para no favorecer los pseudomonas que atacan a la espinaca.
- Microclimas urbanos: el norte de Logroño (cerca del Ebro) suele ser más fresco y húmedo; allí puedes sembrar a principios de abril sin temer a heladas. En el sur, donde el terreno se calienta más rápido, espera hasta finales de abril para evitar un desarrollo precoz que luego sufra con el calor.
- Viento: la zona ribereña del Ebro es ventosa en primavera; protege las plántulas con cajas de protección o malla ligera. El viento seco favorece la deshidratación de las hojas jóvenes, provocando el temido “punto de caída”.
- Granizo: aunque raro, en mayo pueden presentarse tormentas de granizo. Mantén una tarp o manta de jardín a mano para cubrir rápidamente el huerto si aparecen avisos de granizo.
Variedades recomendadas para La Rioja
No todas las espinacas se comportan igual bajo el clima riojano. Aquí tienes tres opciones que he probado con éxito:
- ‘Matador’ – variedad de día corto, resistente al calor de verano, ideal para la segunda siembra en junio. Produce hojas grandes y su sabor se mantiene dulce aunque las temperaturas suban a 25 °C.
- ‘Monstrueuse’ – espinaca de hoja gruesa, muy tolerante a la sequía temprana y a suelos ligeramente alcalinos, que son comunes en la zona vitivinícola. Da cosechas abundantes hasta finales de octubre.
- ‘Perpetua’ – de crecimiento continuo (tipo “evergreen”), perfecta para cultivos en macetas en balcones de Logroño. Permite una cosecha constante si la mantienes bien regada y con sombra parcial en los meses más calurosos.
Consejos específicos para La Rioja
- Acolchado con paja: coloca una capa de paja seca de 5‑8 cm sobre la zona sembrada. Aísla la humedad, reduce la evaporación y protege las plántulas de pequeños restos de escarcha nocturna.
- Fertilización ligera: antes de la plantación, incorpora al suelo compost bien curtido a razón de 2 kg por m². La espinaca no necesita grandes cantidades de nitrógeno; un exceso puede atraer pulgones.
- Control biológico de plagas: los pulgones y mosca de la hoja aparecen con frecuencia en primavera. Coloca alrededor del huerto pequeñas botellas con aguarrás y agua (1:1) para atraer a los insectos benéficos y mantén un borde de caléndula que repele a los pulgones.
- Rotación de cultivos: evita plantar espinaca en el mismo sitio más de dos años consecutivos. Alterna con leguminosas (guisantes o alubias) que fijan nitrógeno y mejoran la estructura del suelo.
- Cosecha temprana: empieza a cortar las primeras hojas cuando alcancen 10‑12 cm de longitud. Esto estimula el rebrote y prolonga la producción hasta finales de otoño.
Conclusión
En La Rioja, la mejor época para sembrar espinacas se sitúa entre el 15 y el 30 de abril para la primavera y entre el 20 y el 30 de junio para una cosecha de otoño. Controla la última helada (entre el 10 y el 20 de abril) y verifica que el suelo alcance al menos 8 °C antes de plantar. Utiliza semilleros bajo cubierta, elige variedades como ‘Matador’ o ‘Monstrueuse’, y protege tus plantitas con acolchado y riego regular. Con estos pasos tendrás una espinaca tierna, sabrosa y abundante que acompañará perfectamente tus menús riojanos durante todo el año. ¡A la huerta!