Cuándo Plantar Espinacas en Sevilla: Fechas y Consejos Locales
- 01 Nov, 2025
Si te preguntas cuándo plantar espinacas en Sevilla, la respuesta depende del clima templado‑mediterráneo de la ciudad y de la capacidad de la planta para soportar el calor. La espinaca es una hortaliza de hoja que se satisface con temperaturas frescas; si la sembramos en el momento equivocado, la planta se florará (bolting) y perderá sabor. En Sevilla, donde las heladas son escasas pero el verano llega a más de 35 °C, hay dos ventanas seguras: otoño‑invierno y primavera temprana. Vamos a desglosar esas fechas, los signos climáticos que debes vigilar y los trucos que uso en mi huerto del barrio de Triana.
Mejores fechas para Sevilla
Ventana invernal (octubre – febrero)
En la zona costera de Sevilla, las primeras heladas aparecen, en el peor de los casos, a finales de febrero. Por eso la siembra de espinacas puede iniciarse tan pronto como finales de octubre y prolongarse hasta mediados de febrero. Mientras la temperatura del suelo se mantenga entre 10 °C y 15 °C, las semillas germinarán sin problemas. Si el suelo está todavía frío (menos de 8 °C), la germinación será lenta y las plántulas pueden quedar débiles. En años especialmente lluviosos, aprovecha para regar ligeramente y evitar que el sustrato se seque.
Dato útil: En Sevilla la última helada típica ocurre entre el 5 y el 15 de marzo. Plantar después del 20 de febrero te asegura que las plántulas no se verán afectadas por escarcha inesperada.
Ventana primaveral (marzo – abril)
Una segunda oportunidad aparece cuando el clima se vuelve estable y las mínimas nocturnas superan los 10 °C de forma continua durante al menos una semana. En la capital andaluza esto suele suceder a principios de marzo, pero para minimizar el riesgo de espigado (floración prematura) lo ideal es esperar hasta la primera quincena de abril. Así, la espinaca tendrá tiempo para crecer antes de que el calor de junio empiece a subir por encima de los 30 °C.
Consejo: Si la primavera se muestra más cálida de lo habitual (por ejemplo, máximas de 28 °C en marzo), adelanta la siembra a la tercera semana de marzo, pero cúbrela con una malla ligera para protegerla de posibles heladas tardías.
Evita la temporada de verano
A partir de mayo la temperatura del aire en Sevilla suele superar los 30 °C, y la espinaca entra en fase de bolting en cuestión de días. No se recomienda sembrar en verano; si tienes espinacas en el huerto, piérdele la cosecha y cambia a cultivos de verano como el pepino o la berenjena.
Señales para saber que es el momento justo
No te fíes solo del calendario; observa el clima local. Primero, mide la temperatura del suelo a 5 cm de profundidad con un termómetro de jardín. Cuando marque ≥ 12 °C de forma constante, las semillas germinarán rápidamente. Segundo, controla las mínimas nocturnas durante una semana; si se mantienen por encima de 10 °C, puedes proceder. Tercero, fíjate en la floración del almendro (finales de enero) o del cerezo (principios de febrero). Cuando esos árboles ya están en flor, la zona ha dejado atrás el riesgo de heladas dañinas y es seguro plantar espinacas.
Plantación directa vs trasplante
La espinaca se adapta muy bien a la siembra directa porque sus raíces son poco profundas. En Sevilla, la práctica más sencilla es sembrar los granos directamente en el huerto a una profundidad de 1 – 2 cm, dejando una distancia de 20 cm entre filas. Sin embargo, si prefieres un mayor control, puedes iniciar un semillero en bandejas bajo techo. En este caso, si la siembra al aire libre está prevista para la primera quincena de abril, comienza el semillero a mediados de febrero (aprox. 6‑8 semanas antes). Cuando las plántulas tengan 4‑5 hojas verdaderas, transplántalas con cuidado, dejando siempre 15 cm entre plantas para que no se enreden.
Plantas compañeras y asociaciones
Cultivar espinacas junto a otras especies puede mejorar su sabor y reducir plagas. En mi huerto de Sevilla siempre coloco rábano y zanahoria al borde de los surcos de espinaca: sus raíces sueltan compuestos que alejan la mosca de la col y el gusano cogollero. La hortelania (menta silvestre) también es buena compañera, ya que su aroma ahuyenta a los pulgones. Evita plantar coles o brócoli cerca de la espinaca; comparten el mismo grupo de enfermedades (como la fusión de la raíz) y pueden propagar infecciones rápidamente.
Consejos finales para el éxito en Sevilla
- Protección contra el calor: En los días que se anticipen temperaturas superiores a 30 °C, coloca una malla sombreadora sobre el cultivo durante la tarde. La sombra reduce el riesgo de bolting y mantiene la hoja tierna.
- Riego regular pero moderado: La espinaca necesita suelo húmedo pero sin encharcar. En Sevilla, riega cada 2‑3 días en primavera y diariamente si el suelo se seca rápidamente por el sol. Un buen truco es regar al atardecer para que la humedad permanezca durante la noche.
- Cosecha escalonada: Si siembras en varios lotes cada 10‑15 días, tendrás una producción continua durante varios meses, evitando que todo el cultivo madure al mismo tiempo.
- Endurecimiento: Antes de plantar las plántulas del semillero, acostúmbralas al exterior exponiéndolas 1‑2 h al día, aumentando progresivamente el tiempo hasta que pasen 5‑6 h. Así evitarás el shock por viento y luz solar directa.
- Control de malas hierbas: Mantén una capa de malla orgánica (paja o mantillo) para suprimir hierbas competidoras y conservar la humedad del suelo.
Conclusión
En Sevilla, la mejor época para sembrar espinacas se sitúa entre finales de octubre y mediados de febrero para la cosecha invernal, y entre principios y mediados de abril para una segunda cosecha primaveral. Vigila la temperatura del suelo (≥ 12 °C), las mínimas nocturnas (> 10 °C) y la fecha de la última helada (5‑15 marzo). Si sigues estos calendarios y aplicas los consejos de riego, sombra y asociación de cultivos, tendrás hojas verdes, tiernas y sabrosas durante todo el año. ¡Anímate a probarlo y comparte tus resultados con los vecinos del barrio!