Cuándo Plantar Fresas en Asturias: Fechas y Consejos Locales

Cuándo Plantar Fresas en Asturias: Fechas y Consejos Locales

Si te preguntas cuándo plantar fresas en Asturias, la respuesta depende del clima atlántico que marca la región: inviernos suaves pero lluviosos y primaveras frescas que pueden alargarse hasta mediados de mayo. Plantar en el momento justo te evita que las plántulas sufran heladas tardías o que el exceso de humedad provoque enfermedades como la roya. En este artículo te explico, paso a paso, las fechas ideales, los indicadores climáticos que debes observar y los trucos locales que hacen que la cosecha sea abundante y sabrosa.


Mejores fechas para Asturias

En la zona atlántica del norte de España, las heladas suelen desaparecer entre el 15 y el 25 de abril. Por eso, la ventana segura para plantar fresas se sitúa entre la última semana de abril y la segunda semana de mayo. Si la primavera ha sido más cálida, puedes adelantar la siembra a mediados de abril, siempre que mantengas una cubierta protectora (túnel de polietileno o campana de plástico) para los días más fríos.

  • Fecha de inicio: última semana de abril (≈ 20 abril).
  • Fecha óptima: primera quincena de mayo (≈ 5‑12 mayo).
  • Fecha límite: finales de mayo (≈ 28 mayo).

Durante este periodo, las mínimas nocturnas en Asturias rondan los 8‑10 °C y los máximos diurnos están entre 15‑18 °C, condiciones perfectas para que las raíces de la fresa establezcan una buena red de crecimiento. La temperatura del suelo a 5 cm de profundidad suele estar entre 12‑14 °C, ideal para la germinación y el enraizamiento.

Señales que confirman que es el momento adecuado

  1. Temperatura del suelo ≥ 12 °C: Usa un termómetro de jardín y clava la sonda a 5‑10 cm de profundidad. Si marca 12 °C o más, la tierra está lo suficientemente tibia.
  2. Ausencia de heladas durante 7 días consecutivos: Consulta el histórico de tu ayuntamiento o la aplicación de tiempo; si las mínimas han sido > 6 °C durante una semana, el riesgo está bajo.
  3. Florecimiento de los alisos y avellanos: Cuando estos árboles ya están en plena floración, la primavera ha ganado fuerza y el riesgo de helada disminuye.

Si cumples al menos dos de estos indicadores, ya puedes preparar el lecho de cultivo y sembrar sin temores.


Calendario de siembra en semillero para Asturias

Para que las plantas estén listas justo a tiempo, lo más cómodo es iniciar el semillero en interior unas 6‑8 semanas antes de la fecha de plantación. En Asturias, eso significa sembrar entre mediados y finales de febrero. Usa bandejas de cultivo con sustrato ligero (mezcla de turba y perlita) y mantén una temperatura constante de 18‑20 °C bajo luz artificial o en un alféizar soleado. Cuando las plántulas tengan 4‑6 hojas verdaderas y la temperatura exterior cumpla los criterios antes mencionados, procede al endurecimiento: escápalas al aire libre 1 hora al día, aumentando progresivamente hasta 5‑6 horas. Así estarán listas para el trasplante en mayo.


Condiciones específicas de Asturias

Suelo y drenaje

El suelo asturiano suele ser franco‑arenoso o arcilloso con buen contenido orgánico, pero la alta pluviometría genera tendencia al encharcamiento. Antes de plantar, mejora la zona con mucha materia orgánica (compost o estiércol bien descompuesto) y crea campos elevados o camas de cultivo de 20‑30 cm de altura. Un buen drenaje evita la aparición de la mildiú gris, una enfermedad frecuente en climas húmedos.

Microclimas dentro de la comunidad

En la zona costera de Llanes o Ribadesella el clima es más templado y la brisa marina reduce la incidencia de plagas, mientras que en el interior (ej. Oviedo‑Valdeflores) la temperatura puede bajar unos grados más y la humedad es mayor. Aprovecha los microclimas plantando en el lado sur de los muros o bajo pérgolas que desvíen el viento predominante del noroeste.

Riego y viento

En primavera la lluvia es abundante, pero en verano puede haber periodos secos. Riega con goteo o manguera de remojo una vez por semana, ajustando la frecuencia cuando la lluvia supere los 30 mm semanales. El viento del Cantábrico puede resecar las hojas jóvenes; coloca una cobertura ligera de malla anti‑viento si los vientos superan los 30 km/h de media.


Variedades recomendadas para Asturias

  • ‘Clery’: híbrido precoz que tolera bien la humedad y da frutos dulces desde junio.
  • ‘Sabrina’: resistente a la roya y a la podrida de la raíz, ideal para suelos con mayor contenido de arcilla.
  • ‘Frescura de la Montaña’ (variedad local): adaptada a temperaturas frescas, produce frutos grandes y jugosos a finales de julio.
  • ‘Alba’ (indeterminada): sigue produciendo hasta el otoño si se protege del frío tardío.

Estas variedades combinan resistencia al frío (hasta -2 °C) y tolerancia a la alta humedad, dos retos típicos del clima asturiano.


Consejos específicos para Asturias

Asociaciones y plantas compañeras

Planta ajo y lavanda alrededor de las fresas: el olor del ajo repele la mosca de la fresa, y la lavanda atrae insectos beneficiosos como las mariquitas. Añade espinacas o lechugas como cobertura vegetal; absorberán exceso de agua y mantendrán la tierra fresca. Evita la pimienta y el coliflor cerca, ya que pueden favorecer la aparición de la moho gris.

Protección contra la humedad y exceso de agua

Cubre el lecho con una fina capa de paja o corteza de pino después del trasplante. Este mantillo regula la evaporación, reduce el riesgo de podredumbre y aporta nutrientes al descomponerse. En los meses de lluvias intensas (noviembre‑diciembre) instala tejidos antihierbas perforados para evitar que el agua se estanque alrededor de las raíces.

Endurecimiento y fertilización ligera

Antes del trasplante, aplica un fertilizante orgánico bajo en nitrógeno (30 % N) para estimular el desarrollo radicular sin fomentar un crecimiento vegetativo excesivo. Una vez plantadas, alimenta cada 4‑6 semanas con fertilizante líquido de hierro si notas amarillamiento de las hojas, síntoma típico de la falta de este mineral en suelos ácidos.


Conclusión

En Asturias, la mejor época para plantar fresas queda entre la última semana de abril y la segunda semana de mayo, siempre que la temperatura del suelo supere los 12 °C y las heladas hayan cesado. Si sigues el calendario de semillero, eliges variedades como ‘Clery’ o ‘Sabrina’, y aplicas los trucos de drenaje, mulching y asociaciones, tendrás una cosecha abundante que te acompañará desde junio hasta principios de otoño. ¡Manos a la tierra y disfruta de esas fresas dulces que sólo el clima del Cantábrico puede ofrecer!