Cuándo Plantar Fresas en Pontevedra: Fechas y Consejos Locales
- 29 Oct, 2025
Si vives en Pontevedra y te preguntas cuándo plantar fresas, la clave está en alinear el calendario con el clima atlántico de la zona. Las fresas son sensibles a las heladas tardías y al exceso de humedad, pero el clima templado de la costa gallega permite una siembra temprana si se siguen los indicadores correctos. En este artículo descubrirás las fechas exactas, los signos climáticos a observar y los trucos que en mi huerto de la zona han producido cosechas abundantes año tras año.
Mejores fechas para plantar fresas en Pontevedra
En la zona atlántica de Galicia, las heladas suelen desaparecer entre el 10 y el 20 de marzo. Por eso, la ventana óptima para plantar fresas en Pontevedra está entre finales de marzo y primera quincena de mayo.
- Finales de marzo: si la temperatura del aire nocturna se mantiene >8 °C durante una semana y el suelo alcanza 12 °C a 5 cm de profundidad, puedes colocar los plantones en el macizo.
- Primera mitad de abril: la mayoría de los huertos locales eligen esta fecha porque el riesgo de heladas es prácticamente nulo y el terreno ya está bien hidratado por las lluvias primaverales.
- Hasta principios de mayo: sirve para una segunda oleada de plantones, ideal si buscas extender la cosecha hasta finales de otoño.
En años inusualmente cálidos, la siembra puede adelantarse una o dos semanas, siempre vigilando que no haya alertas de escarcha nocturna. En inviernos más fríos, pospon el plantado hasta mediados de abril para evitar que el suelo todavía esté demasiado frío y los rizomas sufran.
Consejo: marca en tu calendario la fecha del último aviso de helada que emite la AEMET para la provincia; esa señal suele ser el mejor punto de partida.
Calendario de siembra en semillero para Pontevedra
Para que los plantones estén listos justo a tiempo, siembra las fresas en semillero entre mediados de enero y principios de febrero. Usa bandejas de plástico o sustrato de turba con buen drenaje y mantén la luz natural o una lámpara fluorescente de 12 h/día.
- Sembrado: coloca las semillas a 0,5 cm de profundidad y riega suavemente.
- Trasplante: a finales de marzo, cuando las plántulas tengan 4‑6 hojas verdaderas, trasplántalas al suelo definitivo.
- Acondicionamiento: realiza un endurecimiento progresivo durante 7‑10 días, sacándolas al exterior cada día un par de horas y aumentando el tiempo gradualmente.
Este proceso asegura que las raíces estén fuertes y menos propensas a choques por cambios bruscos de temperatura.
Condiciones específicas de Pontevedra
Pontevedra disfruta de un clima marítimo‑atlántico, con inviernos suaves (mínimas promedio 7‑9 °C) y veranos frescos (máximas 22‑25 °C). Las precipitaciones son abundantes en otoño y primavera, mientras que el verano es relativamente seco.
- Tipo de suelo: predominan suelos arcillosos‑arenosos con buen contenido orgánico. Si el terreno es muy pesado, incorpora arena gruesa y materia orgánica para mejorar el drenaje.
- Microclimas: al norte del casco histórico la cercanía al río Lérez genera una humedad ligeramente mayor; allí conviene colocar una cubierta ligera de tubo de plástico para evitar el encharcamiento. En el centro‑sur, el viento del Atlántico puede resecar la capa superficial; un mantillo de paja protege la superficie y mantiene la humedad constante.
- Riego: con la llovizna de primavera, el riego suplementario solo es necesario cuando la precipitación sea inferior a 10 mm en una semana. En verano, aumenta a 2‑3 L por planta cada 2‑3 días, preferiblemente con goteo para evitar el mojado de la corona y reducir enfermedades.
- Vientos y granizo: en mayo es frecuente la brisa del norte; asegura tutores firmes y, si se pronostica granizo, cubre los arbolares con mallas anti‑granizo o una lona ligera.
Variedades recomendadas para Pontevedra
En la costa gallega, las variedades que mejor se adaptan al clima húmedo y a la ligera sequía veraniega son:
- ‘Cap de Bou’ (corteza roja): tradicional gallega, muy resistente a la podredumbre de raíz y a la mojadura.
- ‘Alphonse Lamy’ (corteza amarilla): alta productividad y buen sabor, tolera temperaturas de 12‑28 °C sin perder vigor.
- ‘Mara des Bois’ (corteza rosada): excelente para cultivos bajo manto, produce frutos dulces y es menos sensible a los ataques de catarro de la fresa.
Si buscas una cosecha temprana, combina alguna de estas con ‘Mara des Bois’ plantada a principios de marzo; para prolongar la producción, deja una segunda plantación de ‘Cap de Bou’ a finales de abril.
Consejos específicos para cultivar fresas en Pontevedra
- Cubierta de paja: aplica una capa de 10‑12 cm de paja alrededor de la corona; esto protege del exceso de humedad y reduce la aparición de mildiú.
- Mulching de virutas de madera: ayuda a conservar la humedad y a regular la temperatura del suelo, ideal en los suelos que tienden a enfriarse por la noche.
- Control de plagas: en mi huerto uso trampas de cerveza y cáscaras de huevo troceadas para repeler babosas y caracoles, comunes en los jardines gallegos tras la lluvia.
- Plantas compañeras: coloca espinaca, lechuga y ciboulette (ciboulette) entre las hileras; estas capturan la sombra parcial y alejan a los escarabajos que atacan la fruta. Evita sembrar coles o brócoli cerca, ya que favorecen la aparición de pulgones que se trasladan a las fresas.
- Fertilización: aporta abono orgánico (estiercol bien curado) en otoño del año anterior y una ligera dosis de coco o compost al inicio de la primavera para estimular el desarrollo radicular.
Conclusión
En Pontevedra, la mejor época para plantar fresas es entre finales de marzo y la primera quincena de mayo, siempre después de la última helada típica (10‑20 marzo) y con el suelo a 12‑15 °C. Usa un semillero temprano, endurece las plántulas y protege la plantación con mantillo y mallas anti‑granizo. Elegir variedades locales como ‘Cap de Bou’, ‘Alphonse Lamy’ o ‘Mara des Bois’ garantizará una cosecha abundante y sabrosa. Con estos pasos y un riego ajustado al clima atlántico, tendrás fresas jugosas desde junio hasta el primer otoño. ¡Manos a la tierra y a disfrutar de la dulzura gallega!