Cuándo Plantar granado: Calendario por Zonas de España
- 10 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar granado y no quieres esperar a que las primeras frutas aparezcan por casualidad, la clave está en sincronizar el cultivo con el clima de tu zona. Un granado plantado demasiado pronto sufrirá heladas, mientras que una siembra tardía reducirá la producción y la calidad de la fruta. En España, la gran variedad de climas obliga a adaptar las fechas a cada región para conseguir árboles fuertes y cosechas abundantes.
Mejores meses para plantar – desglose regional
Zona mediterránea (costa levantina, Cataluña costera, Baleares, Málaga)
En la costa mediterránea el suelo suele calentar antes que en el interior. La temperatura mínima del suelo de 15 °C a 10 cm de profundidad se consigue a mediados de marzo. Por ello, puedes plantar granado entre marzo y abril sin riesgo de helada. En Valencia y Murcia, una segunda plantación en julio permite que el árbol se asiente antes del otoño y produzca una primera cosecha ya en 2027.
Consejo: si el invierno ha sido lluvioso, grava la base del árbol para evitar encharcamiento y favorecer el drenaje.
Zona continental (Madrid, Castilla y León, Castilla‑La Mancha, Aragón interior)
En la meseta las heladas pueden aparecer hasta mediados de mayo. Espera a que las mínimas nocturnas superen los 10 °C durante al menos una semana antes de plantar. La ventana segura es finales de mayo y principios de junio. El suelo alcanza 15 °C alrededor del 20 de mayo, lo que permite que las raíces se establezcan sin sobresaltos.
Aviso: un día de helada tardía después del trasplante puede dañar la corona, por lo que es útil cubrir los árboles jóvenes con una campana de fibra durante la primera noche fría.
Zona atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco)
El clima atlántico es más fresco y húmedo, pero con menos riesgo de heladas intensas. Aquí el granado se planta entre abril y mayo, cuando la temperatura del suelo ronda los 14‑16 °C. En A Coruña o Bilbao, la humedad constante favorece el desarrollo de las raíces, pero es importante evitar el exceso de agua en la base del árbol; una capa de grava bajo la plantación ayuda a prevenir la pudrición de la raíz.
Dato: la floración tardía en estas latitudes suele aparecer en junio, lo que retrasa la primera cosecha hasta octubre.
Sur interior (Extremadura, Andalucía interior)
En el sur interior el calor se anticipa y las heladas cesan a principios de abril. La mejor época es abril‑mayo, cuando la temperatura del suelo supera los 16 °C y las noches ya están por encima de 12 °C. Aquí el granado se beneficia de la sequía del verano, pero requiere riego regular en los primeros 30 días después del trasplante para evitar el estrés hídrico.
Truco: aplicar una capa de mantillo de paja conserva la humedad y regula la temperatura del suelo.
Canarias y zonas subtropicales (Islas Canarias, costa de Málaga/Granada)
El clima subtropical permite plantar granado prácticamente todo el año. En Tenerife o la Costa del Sol, la temperatura del suelo rara vez baja de 15 °C, así que la plantación se puede hacer entre octubre y febrero para evitar el calor del verano y permitir que el árbol establezca sus raíces antes de la época de máximas temperaturas.
Ventaja: la larga temporada de crecimiento favorece una producción temprana, con frutos de buen tamaño ya en el segundo año.
Señales para saber cuándo plantar
No te guíes solo por el mes del calendario; observa cinco indicadores clave antes de colocar el árbol en la huerta. Primero, mide la temperatura del suelo con un termómetro a 5‑10 cm de profundidad; si anota 15 °C o más, es señal de que el suelo está listo. Segundo, verifica que la última helada haya pasado: consulta los datos de tu AEMET local o, de forma tradicional, observa si los cerezos o almendros ya han florecido sin temores. Tercero, controla que las mínimas nocturnas se mantengan por encima de 10 °C durante al menos siete días consecutivos. Cuarto, revisa la humedad del suelo: si está demasiado húmedo después de una lluvia prolongada, espera a que drene antes de plantar. Por último, fíjate en la actividad de insectos como las abejas; su presencia indica que el ecosistema está activo y que el clima es propicio para el crecimiento. Si se cumplen todos estos criterios, adelante con la plantación.
Plantación directa vs trasplante
El granado es poco exigente en cuanto a siembra directa, pero la mayoría de los hortelanos prefieren trasplantar plantones de unos 2‑3 años de edad. Compra los plantones en viveros locales y, si el suelo de tu zona ya está templado, trasplántalos directamente al huerto. Si la temperatura del suelo aún está por debajo de los 15 °C, lo más seguro es iniciar un semillero en interior o en un invernadero: siembra las semillas a finales de octubre en Canarias o a marzo en la costa mediterránea, y mantén las plántulas bajo luz artificial hasta que desarrollen 3‑4 pares de hojas verdaderas. Cuando el árbol tenga 20‑30 cm de altura y el clima sea estable, transplántalo a la ubicación definitiva, manteniendo una distancia mínima de 4 m entre árboles para evitar la competencia de raíces. Si decides la siembra directa en la meseta, hazlo a finales de junio, cuando el suelo haya calentado y el riesgo de heladas sea nulo, aunque el árbol tardará más tiempo en establecerse.
Plantas compañeras y asociaciones
Cultivar granado junto a otras especies favorece la biodiversidad y ayuda a controlar plagas. Tres buenos compañeros son la aceituna, que comparte requerimientos de drenaje y aporta sombra ligera en verano; la lavanda, que repele pulgones y atrae abejas polinizadoras; y el romero, que también actúa como repelente natural y mejora la aromatización del suelo. Evita plantar cerca de cítricos o naranjos en zonas muy húmedas, pues pueden favorecer la aparición de cochinillas que también atacan al granado. Mantén una distancia de al menos 2 m entre el granado y los cítricos para prevenir posibles conflictos de nutrientes.
Consejos finales
- Protege los árboles jóvenes con túneles de plástico o mallas anti‑heladas durante la primera semana después del trasplante, especialmente en la meseta.
- Riega de forma profunda y poco frecuente: un riego de 30 l por planta cada 7‑10 días es suficiente una vez que el árbol está establecido, ajustando la frecuencia según la lluvia.
- Fertiliza en primavera con abono orgánico (compost de alta calidad) y, si el suelo es calcáreo, añade azufre para bajar el pH ligeramente y favorecer la absorción de hierro.
- Poda sólo para eliminar ramas dañadas o cruzadas; el granado no necesita podas drásticas, pero una ligera poda de formación en los primeros tres años ayuda a crear una estructura fuerte.
- Escala la plantación: si deseas varios árboles, dóblalos en filas alternas para maximizar la exposición solar y el flujo de aire, reduciendo la incidencia de enfermedades fúngicas.
Conclusión
En resumen, el granado se planta entre marzo y mayo en la costa mediterránea, finales de mayo‑junio en la meseta, abril‑mayo en la zona atlántica y abril‑junio en el sur interior, con posibilidades todo el año en Canarias. Observa la temperatura del suelo, las mínimas nocturnas y la ausencia de heladas para decidir el momento exacto. Con los acompañantes adecuados, un riego controlado y una protección temporal contra el frío, tendrás un granado vigoroso que te recompensará con frutos dulces y llenos de historia. ¡Manos a la tierra y que tu huerto florezca con granadas jugosas!