Cuándo Plantar granado en Huesca: Fechas y Consejos Locales
- 07 Jan, 2026
Si te preguntas cuándo plantar granado en Huesca, la respuesta depende de la puntería del clima pirenaico y de la temperatura del suelo. El granado (Punica granatum) es una fruta mediterránea que necesita veranos cálidos, pero en la zona de Huesca las heladas pueden prolongarse hasta principios de mayo. Plantarlo en el momento adecuado evita que los retoños sufran el frío y asegura una buena floración en verano. A continuación te explico, paso a paso, las fechas clave y los trucos que he visto funcionar en mi propio huerto de la comarca del Somontano.
Mejores Fechas para Huesca
En la zona de Huesca, que combina influencias continentales con corrientes atlánticas, la ventana ideal para sembrar granado se sitúa entre la última semana de abril y la primera quincena de junio.
- Fecha de inicio: la última semana de abril (del 22 al 28 de abril). En estos días la temperatura media nocturna suele rondar 9‑11 °C, pero el suelo empieza a calentarse por encima de 15 °C a 10 cm de profundidad, lo que permite que las raíces se establezcan sin sobresaltos.
- Fecha óptima: la primera quincena de mayo (del 1 al 15 de mayo). Aquí las mínimas nocturnas se mantienen de forma estable por encima de 10 °C durante al menos una semana, y el riesgo de heladas tardías disminuye notablemente.
- Fecha límite: principios de junio (hasta el 10 de junio). Después de esa fecha el calor del verano empieza a subir rápidamente y, aunque el granado tolera altas temperaturas, plantar demasiado tarde reduce la fase de crecimiento vegetativo antes de la primera floración.
Señales climáticas locales
En años con primaveras cálidas, por ejemplo cuando la media de abril supera los 13 °C, puedes adelantar la plantación a la tercera semana de abril siempre que utilices una cubierta ligera (malla anti‑heladas o una campana de plástico). Por el contrario, en años en los que la última helada se registra hasta mediados de mayo (una situación frecuente en los valles más fríos de la provincia), es preferible esperar hasta la segunda mitad de mayo y proteger las plántulas con mantas térmicas.
Calendario de Siembra en Semillero para Huesca
Para que tus plantones lleguen a pleno vigor a finales de mayo, lo más sensato es iniciar la siembra en semillero a mediados de febrero. En ese momento la temperatura del aire en Huesca está alrededor de 8‑10 °C, pero dentro de un invernadero o bajo una cubierta de policarbonato, el sustrato puede mantenerse a 18‑20 °C, condiciones óptimas para la germinación del granado.
- Sembrar: 15 febrero ± 3 días, colocando 2‑3 semillas por maceta de 10 cm y cubriéndolas con una capa fina de vermiculita.
- Endurecimiento: a partir del 1 de mayo, expón las plántulas al exterior durante 7‑10 días, incrementando gradualmente el tiempo fuera del refugio para que se acostumbren al viento y a la radiación solar directa.
Al momento de trasladar los plantones al terreno definitivo (finales de abril o principios de mayo), deben presentar 4‑5 hojas verdaderas y tener al menos 10 cm de altura.
Condiciones Específicas de Huesca
Tipo de suelo y preparación
En la comarca de Huesca predominan suelos arcillo‑arenosos con buen drenaje, pero con tendencia a la compactación en zonas bajas. Antes de la plantación, labra el terreno a 30‑40 cm de profundidad y enmienda con 50 g de materia orgánica por metro cuadrado (compost bien descompuesto o estiércol de oveja) para mejorar la retención de humedad sin encharcar.
Microclimas dentro de la zona
El norte de la provincia (valles del Gállego) es más fresco y suele recibir más precipitaciones que la zona sur (Biescas). Si tu huerto está en una ladera orientada al sur, el calor llega antes, lo que permite adelantar la plantación unos 5‑7 días. En contrapartida, los valles más sombríos requieren una cobertura de malla anti‑heladas hasta mediados de mayo.
Riego y gestión del agua
Huesca tiene inviernos secos y veranos con lluvias escasas; por tanto, el granado necesita un riego regular durante la fase de establecimiento: 2‑3 líquidos por semana (aprox. 15 L por planta en cada riego). Una vez que el árbol alcance los 30 cm de altura, reduce la frecuencia y aumenta la profundidad, favoreciendo un sistema radicular profundo que le permitirá aguantar las altas temperaturas de julio (máximas de 35‑38 °C).
Viento y granizo
En primavera, los vientos del norte pueden ser intensos; protege los plantones con tutores de bambú y una malla ligera para evitar que el viento deshidrate las hojas jóvenes. Las tormentas de granizo son raras pero posibles en mayo; si el pronóstico indica granizo, cubre las plántulas con una lona de polietileno o una malla anti‑granizo.
Variedades Recomendadas para Huesca
Para la provincia de Huesca, las variedades que mejor se adaptan a los veranos cálidos y a las primaveras variables son:
- ‘Molar’: una variedad tradicional de Aragón, resistente al frío primaveral y productiva (hasta 80 kg por árbol).
- ‘Wonderful’: conocida por su gran dulzura y tolerancia a altas temperaturas; ideal para huertos que atraviesan el ciclo de verano sin problemas de escaldado.
- ‘Granada de Zaragoza’: de crecimiento vigoroso y fruto de tamaño medio, soporta heladas tardías mejor que otras variedades más sensibles.
Todas estas opciones son indeterminadas, lo que significa que seguirán produciendo fruta hasta finales de otoño si se mantiene el riego adecuado.
Consejos Específicos para Huesca
- Mulching: coloca una capa de paja o corteza de pino de 5‑8 cm alrededor del tronco para conservar la humedad y moderar la temperatura del suelo, especialmente durante los meses de abril‑junio.
- Poda de formación: realiza la primera poda a finales del primer invierno (enero‑febrero) dejando 3‑4 ramas principales bien espaciadas; esto favorece una buena ventilación y reduce la incidencia de pulgones y cochinillas.
- Fertilización: en el momento de la plantación, incorpora 30 g de fertilizante granular con N‑P‑K 10‑10‑10 por cada metro cuadrado; en primavera, a principios de abril, aplica un abono orgánico líquido (aprox. 500 ml por árbol).
- Control biológico: planta albahaca y lavanda en los bordes del huerto; sus aromas repelen plagas como la mosca del granado.
Conclusión
En Huesca, la clave para un granado saludable es respetar la ventana entre finales de abril y principios de junio, vigilando que el suelo supere los 15 °C y que las mínimas nocturnas no bajen de 10 °C durante al menos una semana. Utiliza semillero desde febrero, endereza las plántulas antes del trasplante y elige variedades como ‘Molar’ o ‘Wonderful’, que se adaptan bien al clima pirenaico. Con estos pasos y los cuidados de riego, mulching y protección contra heladas, tendrás un árbol frutal que te recompensará con hermosas granadas desde el verano hasta el otoño. ¡A por ello, vecino hortelano!