Cuándo Plantar guisante en Cádiz: Fechas y Consejos Locales
- 09 Jan, 2026
¿Te preguntas cuándo plantar guisante en Cádiz? La respuesta marca la diferencia entre un buen rendimiento y una cosecha escasa. En la provincia gaditana, el clima atlántico con inviernos templados y primaveras lluviosas obliga a respetar un calendario preciso. Si plantas demasiado pronto, el frío puede dañar las plántulas; si lo haces demasiado tarde, el calor de verano ralentiza el crecimiento. Aquí tienes la guía completa para que tus guisantes lleguen a la mesa sin sorpresas.
Mejores Fechas para Cádiz
Primera ventana: finales de febrero – mediados de marzo
En la zona costera de Cádiz, las heladas suelen desaparecer a finales de febrero. Cuando las mínimas nocturnas se mantienen por encima de 9 °C durante al menos una semana, ya puedes sembrar. El suelo debe alcanzar 7 °C a 5 cm de profundidad; con un termómetro de sonda lo comprobarás fácilmente. En esta fase, el riego es escaso, pero una capa ligera de mulch (paja o paja de cereales) ayuda a conservar la humedad.
Segunda ventana: principios de abril – primera semana de mayo
Si prefieres evitar cualquier riesgo de helada tardía, espera a que la media de temperatura en Cádiz suba a 13 °C y el suelo llegue a 10 °C. Esta segunda etapa es ideal para la siembra directa de variedades de cultivo rápido, como la Guisante de Campo o la Pisum sativum “Aldea”. Con este calendario, los guisantes alcanzan la madurez justo antes de que el calor de junio empiece a subir.
Última oportunidad: finales de mayo
En años con primavera templada, puedes sembrar hasta finales de mayo. Ten en cuenta que el crecimiento será más lento y la cosecha se retrasa unos 15‑20 días. Si el verano se anticipa con temperaturas de 30 °C o más, protege las plantas con una malla sombra ligera para evitar que se deshidraten.
Señales para Saber Cuándo Plantar
- Temperatura del suelo: Introduce un termómetro a 5–10 cm; si registra ≥7 °C, el suelo está listo.
- Últimas heladas: En Cádiz la última helada típica ocurre entre 15‑25 de febrero. Consulta el histórico de tu estación meteorológica para confirmar.
- Noche estable: Cuando las mínimas nocturnas superan 9 °C de forma continua durante 7 días, el riesgo de daño térmico es mínimo.
- Flora indicadora: Observa la floración de los acantilados de laurel y los limoneros; cuando ya están en plena floración, el clima suele estar estable y seguro para sembrar.
Plantación Directa vs Trasplante
Siembra en semillero
Para obtener una cosecha temprana, planta las semillas en bandejas o macetas bajo cubierta a finales de enero. Mantén la temperatura del semillero entre 15‑18 °C y riega con moderación para evitar el encharcamiento. Cuando las plántulas tengan 2‑3 hojas verdaderas (aprox. 2‑3 semanas), empieza a “endurecerlas”: llévalas al exterior unas horas al día, incrementando el tiempo gradualmente durante 7‑10 días.
Trasplante al campo
Una vez que el suelo alcance los 7‑10 °C, trasplanta las plántulas a una distancia de 30 cm entre plantas y 45 cm entre filas. Hazlo un día nublado o al atardecer para minimizar el choque de temperatura. Riega bien después del trasplante y cubre con una fina capa de paja para preservar la humedad.
Siembra directa
Si prefieres simplificar, siembra directamente en el huerto en la segunda ventana (abril‑mayo). Haz surcos poco profundos (2‑3 cm), cubre ligeramente con tierra y riega suavemente. La siembra directa reduce el trabajo de trasplante, pero exige buena humedad del suelo desde el principio.
Plantas Compañeras y Asociaciones
- Zanahoria: Sus raíces sueltan compuestos que favorecen la fijación de nitrógeno, beneficiando al guisante.
- Lechuga: Crece rápido y protege el suelo del sol directo, manteniendo la humedad.
- Caléndula: Sus flores atraen insectos depredadores que controlan pulgones y ácaros, plagas que a veces atacan a los guisantes.
Evita plantar puerros o cebollas cerca, pues sus alelopáticos pueden inhibir la germinación de los guisantes.
Condiciones Específicas de Cádiz
Cádiz tiene un clima atlántico‑mediterráneo, con inviernos suaves y primaveras lluviosas. La precipitación media en marzo‑abril ronda los 30‑50 mm, suficiente para mantener el suelo húmedo sin exceso. Sin embargo, las lluvias torrenciales pueden causar encharcamiento; asegúrate de que el terreno drene bien.
El viento del Atlántico es frecuente en primavera; planta los guisantes a la sombra de un toldo o una cerca viva para evitar que se quiebre el tallo. En la zona de Puerto de Santa María, el microclima es un poco más cálido que en el interior de la Bahía de Cádiz, así que puedes adelantar la siembra unos 5‑7 días si el suelo está suficientemente caliente.
Variedades Recomendadas para Cádiz
- ‘Pintas de Coria’: Variedad tradicional española, muy resistente al frío primaveral y a la humedad.
- ‘Guisante de Gaita’: Crecimiento rápido, produce vainas de 8‑10 cm, ideal para la segunda ventana.
- ‘Aldea’ (guisante de jardín): Tolerante al calor de verano, producirá una segunda cosecha si se planta a finales de mayo.
Consejos Específicos para Cádiz
- Riega con goteo: En la zona costera, el riego por goteo ahorra agua y mantiene la humedad justo donde la raíz la necesita.
- Aplicar fertilizante rico en potasio (por ejemplo, cáscara de plátano triturada) al momento del trasplante ayuda a fortalecer la planta contra el estrés hídrico.
- Control de pulgones: Un spray de agua con unas gotas de jabón neutro cada 7‑10 días mantiene a raya a estos insectos sin dañar la planta.
- Cubrir con malla anti-hierbas: Evita la competencia de gramíneas y reduce la necesidad de deshierbe manual.
- Cosecha temprana: Cuando las vainas alcancen 5‑6 cm y los granos sean visibles, corta los tallos. Cosechar temprano estimula la producción de más vainas.
Conclusión
En Cádiz, la ventana ideal para plantar guisante se extiende desde finales de febrero (primeras heladas ya pasadas) hasta finales de mayo, con una época pico entre abril y principios de mayo. Controla la temperatura del suelo, vigila las mínimas nocturnas y aprovecha las plantas compañeras para mejorar el rendimiento. Con estos consejos, tus guisantes crecerán fuertes y darán una cosecha abundante que podrás disfrutar en sopas, ensaladas y guisos típicos de la zona. ¡Manos a la tierra y a cosechar!