Cuándo plantar guisante en Salamanca: Fechas y consejos locales

Cuándo plantar guisante en Salamanca: Fechas y consejos locales

En Salamanca el guisante es uno de los cultivos de primavera más apreciados, pero cuándo plantar guisante en Salamanca marca la diferencia entre una cosecha decente y una abundante. Aquí, en la meseta central, las heladas pueden alargar su racha hasta finales de abril, y el suelo tarda en calentarse. Por eso, conocer el momento exacto es clave para que las semillas germinen sin sobresaltos y la planta tenga tiempo de desarrollarse antes del calor del verano.

En mi huerto, siempre empiezo a observar el clima a principios de marzo: cuando las temperaturas nocturnas se mantengan por encima de 5 °C de forma constante y el suelo alcance 8–10 °C a 5 cm de profundidad, empiezo a planear la siembra. Pero la fecha definitiva dependerá de la zona específica de Salamanca y de las previsiones de heladas tardías.

Mejores fechas para Salamanca

Ventana principal de plantación

En la meseta castellana la zona de Salamanca suele registrar su última helada entre el 15 y el 30 de abril. Por tanto, la ventana óptima para sembrar guisantes está entre el 1 y el 15 de mayo. Si el tiempo es templado y la temperatura del suelo está ya en 12 °C, puedes adelantar la siembra hasta el 25 de abril, siempre protegido con una túnica de hileras o una manta anti‑heladas.

Fechas límite

Para evitar que el calor del verano afecte la formación de los granos, el último momento recomendado para plantar es finales de junio. Después de esa fecha, las temperaturas diurnas superan los 25 °C y el desarrollo del guisante se ralentiza, produciendo vainas más pequeñas y menos rendimiento.

Influencia de años cálidos o fríos

En años en que el invierno es particularmente suave (por ejemplo, 2022), es seguro sembrar a mediados de abril. En inviernos crudos, como el de 2021, conviene esperar hasta mediados de mayo y tener a mano cubiertas móviles. En cualquier caso, monitorea la temperatura mínima nocturna: si durante siete días seguidos no baja de 8 °C, la zona es segura para la plantación.

Señales climáticas para saber si es el momento

  • Temperatura del suelo: Usa un termómetro de jardín y colócalo a 5 cm de profundidad. Cuando marque 10 °C o más de forma sostenida, la germinación será rápida.
  • Mínimas nocturnas: Si en la última semana las mínimas se sitúan en >8 °C, reduce el riesgo de que una helada inesperada dañe las plántulas.
  • Desarrollo de la flora local: Cuando los alubios de campo empiezan a florecer y los abedules muestran sus primeras hojas nuevas, el suelo ya está lo suficientemente cálido para los guisantes.

Observar estos indicadores te ayuda a no depender solo del calendario, porque la variabilidad de la meseta puede ser grande de un año a otro.

Plantación directa vs trasplante

Los guisantes pueden sembrarse directamente en el terreno o en semillero para luego trasplantar. En Salamanca, la práctica más fiable es la siembra directa, ya que el cultivo tiene una raíz poco profunda y tolera bien los movimientos del suelo. Si decides usar semillero, hazlo 8‑10 semanas antes de la fecha de plantación prevista (es decir, a mediados de febrero). Tras la germinación, endurece las plántulas en una zona a media luz durante 5‑7 días antes de transplantarlas, para que no sufran el choque del exterior.

Plantas compañeras y asociaciones

Alrededor de los guisantes, planta zanahorias y rabanitos: sus raíces finas no compiten y favorecen la aireación. La menta y el orégano pueden ayudar a repeler pulgones y trips. Evita colocar puerros o cebollas cerca, ya que liberan compuestos que inhiben el crecimiento del guisante.

Condiciones específicas de Salamanca

El suelo de Salamanca suele ser arcilloso‑limoso, con buen nivel de materia orgánica pero a veces compactado. Antes de sembrar, remueve la capa superficial 15 cm y añade 30 g de compost por metro cuadrado para mejorar la estructura. El clima es seco en primavera, con precipitaciones medias de 30 mm en mayo, por lo que el riego debe ser regular: un vaso de agua por planta cada 3‑4 días si no hay lluvia. Evita encharcamientos, ya que los guisantes son susceptibles a la podredumbre de la raíz.

Los vientos del noroeste pueden ser intensos en abril‑mayo; protege los surcos con tablas de madera o una túnica de arpillera para que las plantas no se doblen. En mayo‑junio, ocasionalmente aparecen tormentas de granizo; ten a mano cobertores de malla rígida para tapar los cultivos en caso de alerta.

Variedades recomendadas para Salamanca

  • ‘Aquadulce’: de ciclo corto, tolera temperaturas frescas y da vainas dulces en primavera.
  • ‘Alaska’: resistente al frío, ideal para siembras tempranas en abril.
  • ‘Pride of Utah’ (indeterminado): se adapta bien a la meseta y sigue produciendo hasta julio, siempre que se riegue bien.
  • ‘Mersea’: variedad de hoja fina que resiste bien el viento y la sequía ligera de la zona.

Escoge una variedad tolerante al frío para aprovechar al máximo la ventana de plantación y, si buscas una cosecha prolongada, opta por una indeterminada como ‘Pride of Utah’.

Consejos específicos para Salamanca

  • Marcado de surcos: Haz surcos de 30 cm de profundidad y coloca la semilla a 2‑3 cm de profundidad, con una separación de 5 cm entre plantas.
  • Riego por goteo: Si tienes la posibilidad, instala una manguera de goteo de 0,8 l/h; así das 1‑2 l por planta al día, evitando el desperdicio.
  • Aclareo: Cuando las plantas tengan 4‑5 hojas verdaderas, adelgaza dejando 8‑10 cm entre ellas para que haya buena circulación de aire y se reduzca la aparición de mildiu.
  • Fertilización ligera: Aplica 10 g de fertilizante orgánico (tipo NPK 5‑5‑5) al inicio del crecimiento; los guisantes fijan nitrógeno, por lo que no necesitan aportes elevados.
  • Control de plagas: Si aparecen pulgones, rocía una solución de agua + una cucharadita de jabón negro cada tres días. Los gusanos de la raíz se evitan con una capa de paja alrededor de la base de la planta.

Conclusión

Para que el guisante prospere en Salamanca, planta entre el 1 y el 15 de mayo, tras la última helada y cuando el suelo supere los 10 °C. Ajusta la fecha si el invierno es más cálido o más frío, y protege las plántulas con cubiertas móviles. Con las variedades adecuadas, una buena preparación del suelo y un riego constante, tendrás una cosecha generosa que te acompañará desde junio hasta mediados de julio. ¡Vamos, ponte el delantal y disfruta de esos primeros guisantes frescos directamente del huerto!